miércoles, 26 de diciembre de 2018

Corrupción e inseguridad


El otro día hablaba sobre corrupción y me daba cuenta de que, lo que entendemos aquí por corrupción, es una visión muy superficial del problema. Corrupción es que un político robe dinero y no se construyan obras públicas, pero también lo es colocar a nuestro amigo para el puesto de trabajo, escaparnos de pagar impuestos, recibir un dinero que no nos corresponde. Corrupción es dificultar la labor del Estado, por ejemplo avisando de donde hay radares o controles.
El problema es que la corrupción entra despacio y solo se ven sus efectos al cabo de mucho tiempo. Y entonces ya es demasiado tarde, porque se ha convertido en "lo normal". El problema real es que la corrupción acaba con la confianza en el Estado y, una vez perdida la confianza, es difícilisima de recuperar. Vas a un juicio y no sabes si el juez será justo. Te para la policía y no sabes si aplicará la ley. Solicitas una licencia y dudas si llegará a tiempo o hay que sobornar.
"Hay que". El problema de la ausencia del Estado es que la función de este es mediar en los conflictos para conseguir el interés general. Que no es mi interés, sino el de la mayoría. Y claro, a veces yo pierdo. Esa es una de las reglas del juego y hay que entenderla, aceptar que para poder vivir en un espacio compartido tengo que renunciar a parte de mi libertad. Pero mientras no lo hagamos, mientras solo defendemos al Estado cuando nos ayuda y facilita nuestros objetivos, entonces estamos debilitandolo. Y al debilitarlo, nos debilitamos a nosotros mismos.
"Si no crees que deba existir la Guardia Civil, cuando roben tu casa llama a los Cazafantasmas".
"Si no das partidas para sanidad, luego no te quejes de las listas de espera"
Y demás otras frases de este estilo, son una forma de hacer consciente a la población de que las herramientas del Estado no están al servicio de un determinado elemento, sino de todos. Se puede (y se debe) cuestionar la gestión de los recursos, exigiendo transparencia, eficacia, eficiencia. Pero eso son principios fundamentales de la Administración y, o se cumplen, o son exigibles. Lo que es peligroso e irresponsable es cuestionar la existencia misma de esta o su utilidad. Porque existen otros entornos donde no hay y su ausencia causa una diferencia fundamental entre la vida allí y aquí.
Me gustaría reflexionar un poco más sobre esto, pero me voy a dormir. Quizás vuelva. O quizás no. Pero es un tema interesante.

Las mejores Navidades de mi vida


¿Quién me iba a decir a mi que todo podía salir tan bien? Días tan buenos, con tan buena compañía y haciendo tantas cosas. Que todos estuviéramos a gusto. Que la gente se riera, compartiera... eso que aparece en las películas pero nunca creemos que pase en la vida real.
Que maravilla. Casi no me lo creo.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Algunas ideas a tener en cuenta


Hoy he ido al medico a dejarme aconsejar. Porque llevaba unos cuantos días algo locos y porque no tengo demasiado claro lo que me está pasando.

El medico me dijo los siguientes apuntes:

- El trabajo es tiempo, esfuerzo y conocimiento a cambio de dinero. No hay emociones ahí.
- Te conviene repartir tu vida entre todos los aspectos. Persona, familiar, social, laboral y de pareja.
- Cuando tu cabeza te diga algo que las evidencias te demuestran que es falso... pelea contra ello. No dejes que la duda eche raíces.
- No te pases de sincero. Las emociones extremas son para los poetas; la gente de verdad filta.
- No rescates a tu pareja. Acompáñala a ser ella misma.


Si uno es alérgico a los pimientos, debe evitar tomas pimientos. Sí uno sabe que tiende a minarse a uno mismo, tiene que poner remedio a esa situación. Mantenerse ocupado constantemente no es bueno, porque simplemente lo que haces es posponer el problema. Ni tampoco crearse situaciones de estrés para luego poder quejarse de que uno está estresado. La solución es vivir bien, fluir, dejar las cosas que no tienen solución, preocuparse de aquello que merece la pena preocuparse. Hay que entender que, a veces, lo mejor que se puede hacer es no hacer nada.
Aún tengo que digerir todo lo que me han dado para procesar hoy. Pero me siento muy bien. En general, creo que es un apunte hacía como ir en la dirección correcta. Y dejar que las cosas avancen hacía donde tengan que avanzar.

Que difícil es surfearse a uno mismo



Hay días en que todo te va bien y piensas que, pase lo que pase, sabrás lidiar con ello. Hay días en que el mero hecho de levantarte ya te quita las ganas de todo. Y hay días en que, en media hora, pasas de un estado al otro quince veces.
Lo que pasa es que no estamos solos en el mundo. Existimos en un entorno de relaciones, responsabilidades, desafíos. También en un mundo de relax, de confidencias, de humor, de amistades. Vivimos en un mundo de emociones e inspiraciones, a la vez que de esfuerzos y sacrificios.
¿Cómo lidiamos con todo eso? Esa es la pregunta que debemos contestar. Y a veces, aunque estamos super convencidos de conocernos a nosotros mismos y saber que pasa dentro de nuestra cabeza, nos equivocamos.
Me conviene tomarme las cosas de otra manera. Pero no sé como hacerlo. Quizás es el momento de preguntar.