martes, 17 de diciembre de 2019

Normalizar cosas


En algún momento de mi vida debo haberme vuelto adulto. O algo. No sé ni como ha sido. De repente vas haciendo cosas, una detrás de otra, hasta que te das cuenta de que esas cosas que haces defines quién eres. O quizás las decisiones que tomas. O la forma de enfocar la vida.
Hace tiempo me compré una casa. Y me pareció increíble. Quiero decir, me metí en una hipoteca. Yo. Y al cabo de un tiempo, fueron pasando cosas. Me recuerda a cuando Luichi me dijo, hace un año o dos: "fíjate, yo que hace poco no tenía ni para tabaco y ahora tengo una empresa, estoy casado y voy a ser padre". De repente, de un día para otro, pasas a ser un adulto.
En cambio, reconozco que lo soy a medias. Hay cosas que para la gente son super naturales y a mi me llenan de estrés y ansiedad. Me niego a crecer en algunas cosas. Y en otras, no sé. De repente, veo como parte de mi forma de ser, de mi vida, a una persona. Todo ha ido tan rápido que no me he dado ni cuenta. Y ahí está.
Me gusta como vivo. Me gusta mi situación, mi gente, lo que hago y mis perspectivas. Y no quiero creérmelo y pensar que me lo merezco y es natural. Voy a seguir esforzándome día a día por ello. Porque merece la pena.