jueves, 12 de marzo de 2020

"La gente"


En estos momentos de pánico desaforado y descontrol en la Condomina, me permito volver a un tema que tanto me gusta. La demagogia.
Hace un rato, aprovechando que tengo un día libre, estaba cocinando y escuché en el patio a una vecina comentar "He pasado por el supermercado y falta esto, esto y esto. No veas como es LA GENTE".
¿Sabe ud como reconocer a un demagogo? Hay determinados gestos fáciles. El vocabulario es clave. Cuando habla de cosas buenas, se refiere a "el pueblo", "la voluntad popular", "nosotros". Y cuando habla de cosas malas, se refiere a "la gente", "esos borregos manipulados", "ellos".
¿Y por qué esa mala prensa sobre los demagogos, oh joven hobbit? Bueno, mi problema con los demagogos es que (su traducción literal sería "voz del pueblo", o mejor, "idioma de la plebe") suelen decir lo que la gente quiere oír. Y muy pocas, pero muy pocas veces, la gente quiere oír la verdad. Porque la verdad es chunga y desagradable, obliga a tomar decisiones, te mira a la cara y no te deja escaparte. Así que mejor, que demonios, vamos a endulzarle los oídos a "la gente".

Señores, una sociedad se reconoce por como trata a sus miembros más débiles. El orgullo de una sociedad es su confianza en si misma, su solidaridad, su fuerza. Vivimos en una época de individualismo, de desconfianza, de cinismo exagerado. De irresponsabilidad. Y en lugar de señalar con el dedo a "la gente" estaría bien que todos hiciéramos nuestra parte. Que asumiéramos que somos miembros de una comunidad y que, si bien a veces es desagradable, tenemos que realizar sacrificios por los demás. Y que debemos tener confianza en el sistema porque, si no, esto es la selva y la ley del más fuerte. Y toda esa gente que se cree que en ese sistema podría sobrevivir y prosperar... que le dedique un momento a pensar cuanto de su bienestar, de su vida, depende de otras personas. Empezando por el agua corriente que nos llega por un sistema sanitario mantenido por técnicos, la electricidad que pertenece a una red... hasta acabar en el maldito rollo de papel higiénico que se ha convertido en símbolo de esta crisis. Y no me vengan con excusas. No me vale "es que mi hijo/hermano/primo/sobrino...". No. Es la forma de excusar su egoísmo y cinismo en los demás.

Otro detalle sobre "la gente". Estoy muy molesto con todas esas referencias a "el partido Y" o "el partido X". Porque según con quién hables, pensaría uno que vivimos en un estado totalitario absoluto, rollo Orwell, donde se meten en tu teléfono, en tu correspondencia, en tu tele. Donde tus vecinos te espían y observan. En un Gran Hermano de verdad, donde (como en V de Vendetta) te envenenan por una conversación que tienes en el metro.
Somos ya todos mayorcitos y responsables. E información hay para aburrir. Si mis colegas deciden posponer su boda para no poner en riesgo a los demás... ¿ud que necesita, que venga la policía a su casa para decirle que no vaya al trabajo, que no vaya al centro comercial, que no se exponga? ¿De verdad somos tan gilipollas?

Un saludo y buenos días. Gente.