domingo, 29 de noviembre de 2020
La admiración necesita distancia
El otro día leí un artículo en el cual decían que, parte del glamour durante la época dorada de Hollywood, surgía del desconocimiento. Al no existir la exposición mediatica que existe hoy en día, era muy facil admirar aquello que se desconoce. A proposito de esto, el otro día encontré que Leonardo DiCaprio ha conseguido durante toda su carrera esconder su vida privada, lo cual solo aumenta la curiosidad y la especulación.
¿Como lo consiguió Dicaprio? Con una técnica extremadamente novedosa y potente.
Ignorar las preguntas personales.
¿Parece complicado, extraño, dificil? Todos nosotros tenemos un alma interna y un alma externa. O por así decirlo, un personaje propio que existe en dialogo constante con nosotros mismos y una serie de mascaras externas a través de las que nos relacionamos con el exterior. Esas mascaras (por cierto, muy interesante Yukio Mishima en este tema), son nuestros filtros y nuestras barreras de protección. Hay cosas de las que no hablamos con alguna gente. En algunas ocasiones esto es así por protocolos sociales pero, en otros casos, es por pura salud mental. Podemos ser susceptibles a las criticas. podemos querer ocultar información critica. Podemos, simplemente, exigir determinados grados de intimidad antes de hablar de determinadas cosas.
El hecho es que, para una afirmación real de nuestra identidad es neceasario protegerla. Y hacer esto es un acto de salud mental. Porque mientras la persona externa esté constantemente inmiscuyendose, nunca podremos establecer un dialogo real y profundo con la persona interna.
Para que nos respeten, necesitan no conocernos totalmente. Hay un momento que es demasiado.
domingo, 15 de noviembre de 2020
Proyectos a medias
Es curioso y debe ser un sintoma de esta pandemia. De repente, no tenemos fuerzas para empezar cosas nuevas. No nos apetece estudiar, no nos sale crear, ni leer, ni empezar cosas... y no nos sale, simplemente porque no vemos que vaya a llegar a ningún lado. Entendemos que dedicar horas y esfuerzo a estudiar, leer, pintar, preparar... a organizar alguna actividad, solo para que nos dejen a la mitad nos quita las ganas de ello. Nos falta esa reserva de fuerzas que hace que, ante una dificultad, no nos rindamos sino que insistamos. Y en estas fechas, parece que vamos a remolque. Un poco de esto, un poco de lo otro... hace falta algo que nos haga reiniciar, algo que nos impulse y motive.
Son tiempos duros. Pero vendrán mejores. Seguro.
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