A veces, pasa la vida y no nos damos ni cuenta. Estamos muy ocupados en nuestra rutina, nuestro trabajo, nuestros proyectos. A veces, algunas cosas se van quedando por el camino, casi sin darnos cuenta.
Hola, Blog. Hacía mucho que no nos veíamos. Me he acordado muchas veces, camino del trabajo he pensado "luego me meto y escribo algo...", pero la vida se ha metido en medio. ¿La vida? O quizás las ganas. A veces, nos sentimos atrapados en una cueva en la que nos hemos metido nosotros solos.
Responsabilidad. Eso es muy importante. Pensamos que las decisiones "nos caen" y nos agarramos al discurso de la victima. "Yo no elegí esto, me obligó X". Es mentira. Tu elegiste. Elegiste dejar que te obligaran, elegista tomar ese camino y no otro. Porque rebelarse es muy difícil, porque no tengo fuerzas, porque...
Porque elijo.
Más cosas. Que hacía mucho que no me asomaba. Un poco sobre aislamiento. Todos vivimos en nuestra burbuja, que además cada vez es más grande porque nos metemos en internet, en redes sociales, en youtube, en... y vamos viendo como todo el mundo coincide conmigo. ¿Como no va a ser cierto esto? X, Y y Z lo dicen, que son eminencias, y hacen videos de una hora en la cual te explican con todo lujo de detalles como lo que yo pienso es verdad y lo que piensa el otro es mentira. Y de repente, nos vemos omitiendo realidades tan obvias, tan básicas, que deberían ser evidentes para cualquiera con un poquito de racionalidad.
" Z Free Donbass". En un paso a nivel en el Paseo de la Castellana en Madrid. Cada vez que tengo un rato y paso por encima, le escupo. Están muriendo cientos y miles de personas y a algún gilipollas se le ocurrió pintar en el suelo que eso está bien. Y no, no soy racional. Tampoco pretendo serlo. Las equidistancias, el "todos tienen razón", el "nos ocultan algo"... está muy bien cuando hablamos de equipos de fútbol. Ayer me preguntó una colega que porqué Zelensky "no desiste". Como si estuviera presentandose a un éxamen, en vez de liderando a su país frente a una invasión. Pero claro, todos vivimos en nuestra realidad y, en esa realidad, las cosas son como nosotros creemos que son.
Estoy muy cansado. Llevo tiempo queriendo asomarme aquí a decirlo, a compartirlo. La pandemía no fue/ha sido/es fácil. Cualquier situación así erosiona mucho. Mi vida personal tampoco está en su mejor momento. La mudanza no me ayudó. 2022 es un año importante. He cumplido cuarenta años. Haré quince en la empresa. Es un año de celebración, de pasar por cosas buenas, de crecer. De aprovechar oportunidades y sentirse bien. Y no, no lo está siendo en absoluto. Y de eso voy a hablar ahora un poquito.
Expectativas. Resulta que, claro, si uno hace un sacrificio espera algo a cambio. O espera al menos un alivio. Y nada de eso es cierto. A veces, simplemente hay que borrar la pizarra y empezar de cero. Escribir un poco más, ver que se nos ocurre, avanzar otro ratito... y sobre todo, dejar que las cosas sigan su curso. Entender que controlamos realmente muy poco, que como decía un amigo el otro día "todo lo que está más lejos del alcance de mi mano no está bajo mi control". En el momento en que reduces las expectativas, las obligaciones, la presión... las cosas empiezan a encajar. Todo hace clic. Y la prisa el sufrimiento la angustia el agobio... eh eh eh. Tranquilo. Mira al mar. ¿Lo ves? Estaba ahí hace millones de años y seguirá ahí cuando tu no seas ni un recuerdo. "El mar no sueña sobre ti", como escribió Steven Eriksson. ¿Debería angustiarnos? Nos libera. 40, 20 o 110, son numeros, lo que importa es lo que hacemos con ellos. Y quince años en la empresa da igual, lo que importa es que hoy hagas que merezca la pena. ¿Y mañana? Mañana será mañana.
He echado de menos esto. Durante estos meses y años ha habido mucha gente que ha seguido ahí, mientras casi todo se caía a pedazos. Otra gente ha entrado y es gente muy buena. Hay muchos que ya no están pero... ¿sabéis qué? Tampoco pasa nada. Seguro que están para otra gente y otros para ellos. Somos electrones deambulando por un espacio infinito, en el que, a veces, tenemos suerte y chocamos con otro electrón y pasa algo. Pero mientras tanto... seguimos deambulando. Seguimos.