Ha pasado mucho tiempo y mucha vida desde que me dí a mi mismo estos consejos sobre como aprender a ser feliz, a ser un "lobo solitario" apropiado y a crear algo que merezca la pena ser vivido. No tengo queja ninguna. He recorrido mundo a dolor, he conocido a gente maravillosa, he hecho cosas super locas que me encantan. Y por el camino no me he matado, no me he mutilado, no he provocado lesiones irreversibles y he seguido el natural deterioro de toda forma de vida que se oxida, oh maravilloso y embriagador veneno fruto de la fotosíntesis. Ni siempre he estado contento ni triste pero, en general, creo que he dado más bien que mal y he mantenido siempre el recuerdo de aquellos que me hicieron quién soy. Puedo volver la vista atrás y sentirme orgulloso.
Pero fijaros que movida. Me he pasado mucho tiempo con el come come de que estaba solo en el mundo como un perro... de que algo tenía que estar haciendo mal... de que porqué todo el mundo tenía pareja y yo no... Y sin embargo, algo no encajaba.
Como quién no quiere la cosa, eso cambió hace ya un año y medio. O algo más, no voy contando días. No me creo tan listo como para darle consejos a nadie sobre como orientar una relación de pareja. De hecho, tampoco creo que tenga muy claro como orientar nada en la vida. Quizás los polos de un enchufe (eso de + y - son unas pistas cojonudas), pero solo hay que ver las lamparas de mi casa para entender que es una presunción muy atrevida por mi parte.
El caso es que creo que, ¿por qué no? voy a tirarme el rollazo y apuntar aquí algunas cosas que yo creo que funcionan. Y que son importantes no para tener una pareja maravillosa e increíble y protagonizar una película americana, sino para no vivir en una de Almodovar. Que tampoco está mal.
Por supuesto, esto es un borrador. Todo el que pueda leer y aportar que lo haga. Lo agradecería a tope, porque ya os digo que no tengo ni idea de lo que hago y me sorprende bastante que todavía no haya estrellado el avión.
Fase previa. Selección.
1.- Tu situación inicial debe ser de soltero feliz. Si no estás feliz solo, vete al artículo anterior. La pareja tiene que ser algo que complemente, que suma, no que compense. Ya eres perfecto por ti mismo (guiño guiño).
2.- La otra persona tiene que tener una situación similar o potencial para ello. La idea es que los dos estéis bien y montéis un equipo. Y ahí hay otra pista.
3.- ¿Cual es el objetivo? "Si no te vas a casar con ella, estás saliendo con la mujer de otro hombre". Y eso está bien, pero hay que llamar a las cosas por su nombre. Sed honestos.
Ok, acabada la fase previa supongamos que hay una persona. Es alguien increíble, especial. Os pasáis hablando horas y no podéis parar. En cuanto os veis, sonreís. Todo lo que te pasa quieres compartirlo con él/la. Ahora, ¿como hacéis para no mataros?
1.- Busca el equilibrio. Ni siempre vas a ganar ni siempre vas a perder. Una buena negociación es aquella en la ambas partes sienten que han sido jodidas.
1.1.- Tu vida tiene demasiadas partes para concentrarte solo en una; asume perdidas. Decía Federico el Grande (que por algo era Grande) que quién defiende todo no defiende nada. Recuerda. aficiones, pareja, amistades, trabajo, familia. No necesariamente en ese orden.
2.- Habla mucho. No hay información que sobre. No des nada por supuesto. Y escucha muchísimo. Incluso cuando os conozcáis un montón y estés seguro de como es.. sigue preguntando. La gente cambia y quizás ni siquiera ellos lo saben.
3.- Llamad a las cosas por su nombre. Una verdad dolorosa es infinitamente mejor a una mentira piadosa. Sois un equipo; nadie necesita ser salvado. La otra persona tiene que ser capaz de asumir las mismas situaciones que tu y cubrirte y viceversa. La falsa compasión no ayuda a nadie.
4.- Cuídate tu primero. A los demás después. Y que la otra persona haga lo mismo. No sigas las normas de los demás; cread las vuestras. Que el mundo se adapte.
5.- Haces planes y disfrutad del presente y del futuro. Enredad a vuestra familia y amigos en vuestras movidas. Contad historias. Haced muchas cosas juntos y muchas cosas separados. Entended que cada uno tiene su espacio y que eso está bien.
6.- No pidas; da. Y si crees que algo te falta, explícalo. Resolved los problemas juntos. Y demonios, no des esperando algo a cambio. Si no te sale dar, no lo hagas. Piensa si quieres hacer feliz a esa persona y como hacerlo. Esfuerzáte un poquito.
7.- Sigue creciendo. Sigue aprendiendo, entrenando, disfrutando. Cada objetivo conseguido te da unos días de tregua para celebrarlo; luego a por el siguiente.
8.- Ajusta tus ritmos. Sois dos, a veces uno avanzará más rápido y a veces lo hará el otro. Asegurate de estar comodo con eso, de ser feliz y hacer esa felicidad la base de vuestra convivencia. Cuidaros.
Sobre todo, asómate a tu interior y pregúntate... ¿es este el tipo de vida que quiero? y si la respuesta es no... ¿como la cambio? y si la respuesta es si... ¿como la mejoro? Evita los atajos. La vaca no da leche, hay que exprimirla. Y la energía no se crea ni se destruye; solo se transforma. El tiempo que dediques a ser el mejor en el trabajo es tiempo que quitas a tu familia, aficiones, amigos y familia. Y así con todo. Encuentra tu camino, mírate a los ojos y, sobre todo, sé fiel a ti mismo, a quién eres y a quién quieres ser.
Mucha suerte. Nos va a hacer falta.