sábado, 12 de julio de 2014
No tomarse tan en serio a vosotros mismos
Acabo de pasar por una experiencia un poco inquietante y ya puedo decir, de verdad, que se acabó. A partir de mañana tendré tiempo para mi y podré organizarme. A partir de mañana dejaré de ser un potencial-algo y me sentiré un real-algo. Pero esta noche he ido a una cena y me han recordado que soy como un niño. He escuchado a gente gustandose a si misma y creyendose que la literatura es el mundo real. Y haciendome sentir pequeño e incomodo.
Reconozco que hay cosas que se me escapan. Me perdí parte del lenguaje y la cultura de esta organización hace tiempo y sigo sin coger la señal. Hoy por ejemplo he cometido un error y los sigo cometiendo. Pero la materia base, la uqe me hace funcionar, sigue estando ahí y sigue siendo excelente. Y en ella confio. Por eso lo de esta noche no me ha gustado. He ido porque tenía que hacerlo pero no era mi sitio ni mi gente. Sigo con medio pie fuera. E incluso ese recelo de mi vida sigue haciendo de mi un buen tío, trabajador, digno de confianza. Pero es como cuando tienes una novia que es buena chica pero... no basta. Hace falta algo más.
Por eso. Me gusta mucho mi trabajo, pero necesito algo más. Sobre todo porque no me fio de la gente que no necesita nada más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario