Ya hace un año que empezó la guerra de Ucrania. Para algunos de nosotros, es algo que nos cambió la vida. Para otro, solo son noticias. Otra guerra en nuestro Limes, que podemos permitir dejar de ver mientras cambiamos de canal, elegimos a donde iremos a cenar o planeamos nuestras vacaciones. Otro aspecto de fondo de nuestra vida.
Para otros, no es así. El 24 de Febrero es el día que cambió todo. A partir de ese momento, nuestros planes y nuestra iniciativa dejaron de ser nuestros. Empezamos a reaccionar, a defendernos. La vida dejó de mirar hacia delante y empezó a enroscarse sobre sí misma. En cierto sentido, el 24 de Febrero se apagaron las luces.
No sé lo que vendrá más adelante. Estoy en ese punto en el que deciamos, no sé que quiero, no sé a donde voy, no sé que hay después. Y creo que me he acomodado a ello. Por primera vez en meses, no tengo nada que hacer. Ni juegos, ni libros, ni miniaturas... nada. Y tampoco está mal. Aunque no debería ser así, pero esto también me lo quitaron hace un año.
Cuidaros. Estad bien, quereros mucho, apoyaros. Ojalá vengan tiempos mejores.
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