miércoles, 9 de octubre de 2024

Una palabra, por favor

"A word, please". Es una traducción directa un poco gratuita que me acabo de sacar de la gorra. Porque sí, porque hoy me siento así. Inquieto.
Llevo ya unos meses viviendo en otro país. "Viviendo" es una forma de hablar, porque con mi ritmo de trabajo realmente vivo el 60% del tiempo aquí. En situaciones ideales, ahora mismo voy por la mitad más o menos. Pero no me quejo, está bien pagado y el estoicismo nos enseña a adaptarnos. Y es mejor que estar en un barco, eso os lo garantizo ya.
Ahora bien, hablemos de mi experiencia aquí. De lo poco muy poco que he visto (conozco una ciudad y sus entornos, lo que veo por la tele y la gente con la que interactuo que es casi nada y menos), yo usaría dos palabras para definir este sitio. Una es en inglés, "petty" y otra puedo traducirla y es "estanca". Añadiría una tercera, que es "inteligente". Creo que esas tres palabras definen mi impresión de este sitio. Si no os importa, voy a descomponerla una por una.
La primera es facil, como son todas las emociones negativas. Creo que "petty" se traduce como "pequeño" pero yo más bien la usaría como "miserable". Este es un sitio donde la gente reusa la basura. Lo cual no está mal, es bueno para el medio ambiente, pero también es un sitio donde un vecino te monta un escandalo porque tu luz del baño encendida le molesta. Recuerdo historias sobre la mentalidad pequeño-burguesa, a Oscar Wilde y su sarcasmo y entiendo perfectamente de donde viene. Aquí todo está valorado y cuidado, valorado al dedillo. No es que no haya comida buena, pero la comida buena, la vida buena, es extremadamente cara. Y esta hecho así a proposito, con toda la carga de frustración y melancolía que conlleva. Este es un sitio que, si no tienes cuidado, se puede poner muy desagradable de repente.
También es un sitio donde las comunicaciones están encapsuladas. El espacio, medido al milimetro. Es una isla y se siente como una isla, donde puedes pasarte una semana sin hablar ni ver a nadie como lo más natural del mundo. Eso tiene ventajas e inconvenientes. Desde que vine por primera vez, hace años, entendí que este es un sitio donde, si te lo montas bien, se puede estar muy bien. No hay gente metiendose en tus asuntos, no tienes un Estado omnipresente persiguiendote, no estás obligado a acudir a reuniones de comunidad, no... tu puedes vivir como un perfecto ermitaño sin problema, algo que donde vengo yo es mucho más complicado. Por otro lado, la sensación de soledad y de aislamiento a veces puede ser sobrecogedora.
Y la última palabra que he elegido es inteligente. Este es un sitio donde, incluso el desorden, es un desorden con una intención detrás. Hay voluntad y hay elegancia, hay diseño consciente. Es un sitio muy capitalista, donde el dinero tiene mucho peso, pero el dinero está equilibrado con una cierta moral/espiritualidad que también tiene su sitio. Hay orden. Podemos no estar de acuerdo con él, pero es un sitio extremadamente desarrollado con las ventajas e inconvenientes del Primer Mundo con mayusculas. Es cierto que hemos equiparado desarrollo a bienestar y bondad, cuando no es exactamente así. Muchas veces, como bien explica "Las uvas de la ira", el desarrollo nos lleva a una mayor injusticia e infelicidad, pero también garantiza una serie de oportunidades que en otros sitios son impensables. Este es un país donde, como dije antes, si te lo montas bien se puede estar muy bien. Y eso resuena en determinadas personalidades.
Hasta ahora, si tuviera que definir mi experiencia aquí, hablaría de decepción en las condiciones de mi trabajo y de mi vida. Todo es carísimo, tanto en tiempo como en dinero como en energía. Las interacciones son duras. Es dificil empezar. Pero he ganado con respecto a Madrid y soy optimista sobre mi futuro. Si tuviera que ponerle nota a esto, diría que es "puede mejorar". Pero creo firmemente que va a hacerlo.

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