martes, 5 de junio de 2018
"Estás muy cambiado"
Existen muchas formas en las que confrontamos nuestra imagen de la identidad de una persona contra la que él mismo defiende. La frase que da titulo a este artículo es una de ellas. En mi vida es una frase que he encontrado a menudo, normalmente después de algún cambio existencial que, para mí, no ha supuesto ninguna diferencia. Voy a tirarme un poco de la moto; es una frase de consumo propio. El que la emite no la dirige al oyente, sino a sí mismo, para justificar algo que él cree que debería ser. Como si, después de ver a tu compañero comerse un chuletón, dijeras "estás más gordo". Sin tener ninguna prueba empírica ni molestarte en comprobarlo, sino porque, según tu punto de vista, sería terriblemente injusto que esa persona se comiera un chuletón sin sufrir ningún cambio.
Falta empatía y respeto. Lo digo mucho pero tengo que insistir. Me molesta muchísimo cuando la gente se mete en la vida de los demás, saca conclusiones disparatadas y proyecta ese discurso. Todos deberíamos pararnos un momento a pensar antes de hablar, yo el primero. Porque entonces te encuentras con violaciones de intimidad absolutamente groseras. "Estás muy cambiado" es una de las frases que más me molestan, en la línea de "hasta cuando te quedas" o "y cuales son tus planes". Normalmente vienen por parte de gente que no está interesada en que tu les respondas, sino que se confirme la respuesta que ellos ya tienen preparada antes de hablar.
Creo que, realmente, todos podríamos dedicar un poquito de esfuerzo a interesarnos honestamente por aquellos que nos preocupan y dejar en paz a los que no. Y entender que la conversación ligera, aquella que solo busca entretener y compartir un espacio, rellenar tiempo, no puede llegar a grandes niveles de profundidad. Y una vez tengamos eso claro, asumir que no conocemos de la persona que tenemos delante más de lo que ella muestra y nosotros deducimos. Y que ni una cosa ni otra son verdades absolutas e inmodificables.
La única constante en la vida es el cambio. Teniendo eso en cuenta, en lugar de lamentar que las personas sean diferentes deberíamos redescubrirlas y celebrar ese descubrimiento. La vida se vive mirando hacia delante, en nuevos proyectos, nuevos escenarios, nuevos desafíos. En el momento en que perdemos eso de vista e insistimos en dirigir la realidad a nuestra visión de ella, a un pasado idílico que quizás nunca existió, nos equivocamos. Y nos seguiremos equivocando.
Pues claro que estoy muy cambiado. Y a la vez, soy totalmente igual.
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