martes, 9 de marzo de 2021
Wallapop o la miseria humana
De un tiempo a esta parte estoy vendiendo miniaturas que ya no uso. Es algo curioso como se van acumulando trastos a medida que uno va viajando y, de alguna forma, tiene que entretenerse. ¿Y cual es la forma más facil de entretenerse?
Exacto. Comprar basura. Así que acumulamos cosas durante años y años y llega un momento en que uno dice "eh, me falta espacio". Y entre tirar o vender, elige vender. Lo curioso es que, claro, mi aproximación hacia la segunda mano siempre ha sido, y es, que es material defectuoso. Aunque esté nuevo, aunque esté perfecto... no ha salido de la tienda. Así que yo entiendo que las cosas de segunda mano, por muy nuevas que estén, deben valer bastante menos que las originales. Será algún tipo de mentalidad capitalista o alguna forma de defensa del comercio tradicional o... no sé. Será que soy tonto.
Resulta que esta visión no está muy extendida ahí fuera. La primera vez que fui a Estambul, me molestaba mucho que entraba en una tienda, preguntaba por un precio y había que regatear. Por narices. A ver, mi economía es muy simple y es binario. O puedo o no puedo. O quiero o no quiero. Regatear siempre me pareció una perdida de tiempo y algo extremadamente poco eficaz, pero será porque tengo cosas de alemán cabezacuadrada. Resulta que, como decía mi madre el otro día, regatear se ha convertido en el deporte nacional.
Y ahí entramos en Wallapop. Donde se conjugan la facilidad para el anonimato de internet, esa maravilla que permite que todos nos hagamos los tontos y tengamos comportamientos que, en público, nos avergonzarían, con el oscuro atractivo del dinero.
Aquí debo hacer una pausa para comentar que, en la lucha filosófica entre Hobbes y Locke , yo voy a tope con Hobbes. Es decir, el ser humano es por naturaleza cobarde, egoista, miserable y estará dispuesto a vender a su madre por colarse una fila en el teatro. La filantropia y eso está muy bien... pero aún tengo que verla para creermela. Lo que no quita que, la humanidad en su conjunto, me parezca maravillosa. Pero individuo por individuo damos una cantidad de asco tremenda.
Ok, tras esta pausa ilustrativa, ya os imaginais lo que viene ahora. Lo curioso es que, si fuera solo mi experiencia, podríais atribuirlo a mis prejuicios. Pero creo que no hay nadie a quién le comentes "ey, ¿qué tal Wallapop?" y no te comente algo similar. Como el viejo adaggio sobre las pandillas femeninas (en todo grupo de amigas hay una chavala que no es atractiva sino simpática, y si no la ves es que eres tu) algo así pasa con la gente en Wallapop. Si no te molesta el que te escriban para regatearte cinco euros de trescientos, entonces eres tu.
Y eh, que me parece genial. Cada uno que emplee su tiempo en lo que quiera y, cuando yo vendo algo, la parte "motriz" del proceso de venta obviamente soy yo. Es decir que, quien quiera peces, que se moje el culo. Pero ante determinadas situaciones uno no puede evitar plantearse si, realmente, no merecemos que nos caiga un meteorito.
Voy a poner un ejemplo. He acordado con un colega venderle una serie de materiales por wallapop, dado que va asegurado y certificado y sale más barato que Correos ordinario (que esa es otra). Bien, pues para ello he puesto un anuncio ridiculamente barato. Pongamos que un material que vale doscientos euros lo vendo por diez. Ya he recibido dos correos de gente interesada. Pero a ver, señores... ¿uds me toman por tonto? ¿Realmente voy a vender un audi por cien euros? Lo cual nos lleva, logicamente, a la siguiente derivada que enunciara una antigua amiga mía.
Hay lobos porque hay ovejas. La gente que se queja de que le estafan, de que le engañan... a ver, tu has intentado un negocio que obviamente no era viable. Y te has creído muy listo. Realmente me siento tentado de contactar con esas personas, ofrecerles la venta pero fuera de las redes de control de la aplicación... y mandarles una mierda plastificada.
Como dijera anteriormente, el ser humano es maravilloso. Apenas en un artículo he pasado de lamentar el mercantilismo miserable a convertirme en estafador. Que maravilla.
Cuidaros y sed buenos. Cuando pueda os contaré mi frustración al no poder pelearme con nadie por el día de la mujer trabajadora 2021. Lastima.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario