martes, 25 de julio de 2023

Lo que es "normal"

Una de las cosas que he aprendido esta semana es que, si queremos saber porqué hacemos las cosas o las percibimos de una determinada manera, es importante entender cual es el origen de dicha conducta o pensamiento. El ejemplo que voy a contar es uno que me sucedió este fin de semana. Mi novia tiene una importante necesidad de intimidad que yo no entiendo, hasta uqe me paré a darme cuenta de que, durante un periodo muy importante de mi vida, yo he sido privado de mi intimidad. Y lo he naturalizado, hasta el punto de que no consigo entender esa necesidad en otra gente. Es el prejuicio convertido en norma, o "lo que es normal para mí, es normal". Pero no tiene porqué serlo. No es algo "natural". Es un rasgo adquirido en unas condiciones muy duras y un puntito artificiales, las cuales para la mayoría de la gente serían un problema.
El camino de la comprensión pasa por la supresión del ego. Esta frase, muy de Paulo Coelho, lo que viene a decir es que tenemos que ponernos en el papel del otro y entender porqué él no es yo. Y porqué, lo que para mí es normal, para él no lo es. Para eso hay que entender, en primer lugar, porqué para nosotros algo es normal y luego preguntarnos si, para esa persona, que no ha tenido las mismas experiencias e historia que nosotros, podría serlo. Es otro mundo. Es otro mundo distinto ahí fuera y no sabemos muy bien como afrontarlo, salvo que seamos capaces de "salir de nuestra piel".
Yo el otro día aprendí algo sobre mi mismo y sobre mi entorno. ¿Qué aprendéis vosotros?

viernes, 21 de julio de 2023

Mira lo que traes a la mesa

Hay que tener mucho cuidado con el sesgo de confirmación. Porque a veces, lo que quieres, está delante mismo de tus ojos. Y a veces, lo que está delante mismo de tus ojos, NO es lo que quieres. La escena del Gom Jabbar de Dune es fascinante en ese sentido. Un animal herido, hará cualquier cosa para detener su dolor. Pero un ser superior, que entiende, comprenderá que el dolor es parte del proceso. Que no nos define el dolor, sino el avance, y que ese dolor puede ser la puerta que nos permita avanzar más allá.
A veces, la solución más fácil no lo es. Porque arregla el problema de ahora, pero abre otro montón nuevo de problemas diferentes. Y quizás, lo que uno necesita, es saber quién es, qué quiere y donde quiere estar. En qué momento se torcieron las cosas y si realmente merece la pena seguir o hace falta cambiar. Y si ese ruido que está sonando en nuestro interior es algo que se ha estropeado o, simplemente, cansancio. Que se arregla estando mejor... y haciendo cosas para estar mejor.
No sé. A veces, uno pide una cosa y recibe otra. Y es mejor tener cuidado con eso y, sobre todo, controlarse uno mismo y ver que dice y qué quiere decir.

martes, 18 de julio de 2023

All you need is love

Y un poco de paz y espacio. Y playa. Y amigos. ¡Al final va a resultar que necesitas un montón de cosas!
He tenido unas vacaciones maravillosas. He encontrado amigos, he estado en mi sitio, he hecho cosas que me gustaban. Me he conectado con una parte de mí que consideraba bastante enterrada y, saliendo de ahí, he podido comunicarme y crecer. He enfrentado problemas que llevaban demasiado enterrados y he tomado decisiones que, espero, me lleven a donde quiero estar. He crecido.
Curiosamente, ahora estoy en esa pausa, ese hiato que se produce entre una situación y otra. Transiciones. Y se siente bien. Aprovecho el espacio que he obtenido para quitarme peso de cosas y emociones que no me hacen falta, que no me ayudan, y dejar el sitio para otras que sí me vienen bien, que si me ayudan a ser quién soy y a construirme en el sentido que quiero.
Continuo en lucha. Por un lado, entre hacer lo que todos quieren y encajar y hacer lo que yo quiero y ser feliz. Entre seguir y dirigir. Y por otro lado, entre mi impulso de relajarme y dejarme llevar y mi natural inquietud que hace que, una vez acabo un proyecto, empiece otro. La busqueda como motor de vida, que es lo que en cierto sentido soy.
La diferencia fundamental es que ahora estoy calmado. El elemento fundamental en el que parecen coincidir la mayoría de filosofos clásicos es en la calma como estado mental virtuoso. Una vez uno entiende que lo que puede controlar es X, y lo que no puede controlar es todo menos X, de repente es más fácil dejar de sentir miedo. Simplemente, entender que el destino te llevará a donde él quiera y que lo único que puedo hacer es estar de buen humor, mostrarme animoso, cuidarme. Hacer lo que es mejor para mí y para los míos y dejar que el Universo haga el resto.
Suena fácil, pero no lo es. Vamos a intentarlo.

viernes, 7 de julio de 2023

Tu edad no te identifica

De repente, me han empezado a aparecer un montón de post en redes sociales sobre edad, nacionalidad... y me sorprende. Quizás por mi carácter, o por mis experiencias vitales, pero siempre he estado muy lejos de "vivir mi edad". Tampoco considero que la nacionalidad o cualquier otro rasgo externo me defina más allá de mis propias elecciones. Yo elijo como soy. Algunas cosas, obviamente, vienen condicionadas por mi origen o mis experiencias. pero incluso ahí yo tengo algo que decir. Asi que lo siento, pero no quiero que me encajen en un perfil de una APP. prefiero dsr yo, gracias

miércoles, 5 de julio de 2023

A veces, me canso

Esto parece obvio, pero hay que decirlo. A veces, soy humano. Y cuando no tengo ningún refuerzo positivo en mi entorno sino solo problemas, pegas, quejas... a veces, no puedo más. En mi trabajo, problemas. En mi familia, problemas. En mi casa, problemas. Todo el mundo tiene frustraciones, cosas que quiere y no puede tener, sarcasmo y maldad... Y no hay tregua. No hay un buen rato, no hay un cariño, no hay un abrazo. No hay un "no te preocupes, yo me encargo". Nada. Todo son pegas. Todo son quejas. Dejadme un poco en paz. Ya está bien.

Siempre empiezo yo. ¿O no?

Mañana, en teoría, recojo un nuevo móvil. Y estaba pensando en algo que me dijo hace unas semanas mi chica, hablando de una colega. ¿Empezó ella la conversación? Porque hasta cierto punto, eso es un indicativo muy fuerte de interés. Entre hombres no tanto, pero si hablamos de chicos, una chavala que habla contigo me da la impresión de que:
A) Quiere algo contigo o
B) Realmente tiene una amistad muy profunda contigo.

En estos tiempos de redes sociales, tiempos acelerados y estrés, el contacto espóradico, el siemple "hola, ¿como estás?" tiene un sentido más profundo. Y cuando es gente que está fuera o con la que no coincides frecuentemente, pueden pasar meses o años hasta que volváis a contactar. Y es muy triste, porque es gente que es importante para ti y cuyo contacto supone una diferencia. Especialmente cuando te sientes solo o triste o quieres hablar con alguien. Pero todos tenemos prisa, todos queremos lo que queremos y no aceptamos negociaciones (¿Cuando vas a venir a verme? Como si no pudiera ir en dos direcciones) y, en general, el intercambio de energia acaba siendo en un solo sentido. Lo que resulta muy decepcionante.
Como decía al principio, pronto recojo un nuevo móvil. Y estoy convencido de que voy a perder una barbaridad de contactos. Y bueno... tampoco creo que pase nada. Pero es curioso. Y da para una reflexión interesante.

sábado, 1 de julio de 2023

Cuando el miedo es el motor

Cuando el miedo es el motor, no hay nadie al volante. Cuando el miedo es el motor, el futuro no existe, solo se le teme. No se proyecta, no se hacen ilusiones.
Cuando el miedo es el motor, todo son "peros". Cuando el miedo es el motor nos convertimos en el "Dr NO", porque queremos controlar y, si no lo hacemos, el miedo aumenta.
Cuando el miedo es el motor, cedemos la iniciativa. Dejamos de actuar y reaccionamos, intentando adelantarnos a escenarios que imaginamos, suponemos, pensamos. Cuando el miedo es el motor, dejamos de decir y ser lo que queremos y creemos, y pasamos a hacerlo para encajar, prevenir, minimizar.
Cuando el miedo es el motor, se apagan las luces. No hay ganas, no hay ilusión, no hay humor, no hay cariño. Solo hay una sucesión de días, uno detrás de otro, en el que la oscuridad subyace. A veces se apaga y no molesta, pero nunca es sustituida por la luz. El miedo apaga el humor, apaga la curiosidad, apaga el interes. Y se suceden días de andar de puntillas para no ofender, no molestar, no incomodar. El miedo te hace perder el partido antes de haberlo empezado, porque te paraliza y anula tu ansia de victoria, tu fuego.
Cuando el miedo es el motor, perdemos todos.