Ayer me salió un video en Facebook con una reflexión interesante. El autor decía que: "vivimos en la mayor época de prosperidad material de la historia de la Humanidad. Hace cien años, una ducha caliente era un lujo impensable. Las calorías que consumimos, dando por garantizadas, un espejismo. Y sin embargo, vivimos en una nube de infelicidad, depresión, ansiedad, tristeza..."
Era curioso pensar sobre ello. Yo mismo me reconozco en ese texto. Y sin embargo... el otro día comentaba que noto una grave falta de "Motivación". Cuando lo escribo con mayúsculas me refiero a algo más que a "cobrar este mes" o "permitirme unas vacaciones" o "acabar de pagar mi casa". Hace mucho que mis grandes sueños de juventud quedaron atrás (el último, conseguir un ascenso, ya lo cubrí) y los pequeños-grandes sueños (formar una familia, construir un hogar, tener hijos, cuidar de los míos...) quedaron detrás. En parte por esas "calorias garantizadas" de las que hablaba el autor, en parte por un entorno que frunce el ceño ante esas ideas.
No creo que tengamos tanto una crisis de valores como una "crisis de objetivos". Tanto individuales como sociedad. Creo que hemos renunciado a la esperanza a un mundo mejor, a la justicia, a la felicidad... El otro día ví un meme que decía que "ningún desarrollo tecnológico puede sustituir a la sensación de comunidad". Y eso me pareció también super importante. La fragmentación social me parece que es la clave de esa crisis de ansiedad y depresión. Y la fragmentación social es lo que hace que no tengamos esos grandes objetivos, porque cuando vemos a un vagabundo por la calle no pensamos "ese podría ser yo, no es justo que pase esto. Tenemos que hacer algo. Tengo que hacer algo", sino algo del tipo "algo habrá hecho para merecerlo" o "no quiero tener nada que ver con él, puede que me pegue algo o intente dañarme".
La falta de empatia creo que es el principal elemento que orienta esa crisis de objetivos.
Otra cosa que decían en el video ese era sobre el ocio. Que hoy en día consumimos ocio mucho más elaborado y de mayor calidad que nunca. Ya alguna vez he dicho que, la primera revolución tecnológica de la humanidad fue la que pasó de cazadores-recolectores a agricultores-ganaderos sedentarios. Y esto liberó a una parte de la tribu para poder dedicarse a trabajos especializados, los primeros artesanos. Hoy en día, tenemos personas cuya única justificación vital es entretenernos. Pero no ya entretenernos con elaborados productos, fruto de años de preparación y de talento, sino en muchos casos simplemente meneandose delante de una camara. Hemos llegado a tal nivel de desarrollo económico, que tenemos empresas dedicadas a hacer papeles de determinados colores para que nos limpiemos la cara con ellos. Y eso me parece magnífico.
Pero a la vez, hemos perdido algo. Hemos conseguido un gran desarrollo pero... ¿para qué?
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