lunes, 25 de noviembre de 2024

Man up

Esta ha sido una semana bastante intensa emocionalmente. He tenido que navegar algunas cosas muy difíciles, empezando por una conversación acerca de quién soy y qué quiero en mi vida y otra sobre los desafíos que afronto y porqué parece que estoy atascado y siempre chocandome con la misma piedra.
En general, ha sido una semana complicada. Y a eso le hemos metido un viaje de tres días a Roma, loquísimo, porque ir a cualquier sitio desde aquí supone cuatro horas de viaje inicial MAS lo que tardes en llegar a donde sea. No hay viajes "cortos" aquí. No obstante lo cual, merece total y absolutamente la pena. Por un lado, porque el sitio este es horrible e irse de aquí ayuda a desconectar, ver la vida de otra manera y, en general, ser feliz. Por otro, porque el sitio al que hemos ido es maravilloso. Roma tiene todo lo bueno de Cádiz, excepto la playa, multiplicado por cincuenta. Uno puede pasear por donde quiera y simplemente asombrarse de lo bonito que es todo. Sentarse en cualquier sitio y ver gente hermosa y feliz pasando por allí. Uno puede aprender, simplemente estando. La luz el espacio el ritmo... es un sueño de ciudad. Khepri decía que es una de sus tres ciudades favoritas del mundo y le doy toda la razón. Me ha encantado, aunque entiendo que vivir allí no tiene nada que ver con ir de turista. Pero así y todo, me ha gustado muchísimo.
¿A qué viene lo de man up? Porque la vuelta, como es lógico, ha sido dura. El rebote es complicado. Y ayer se me hizo cuesta arriba, entre otras cosas porque tengo que reajustar mis horarios y dormí y comí mal y no hice ejercicio. No perdáis de vista esto; el cuerpo necesita movimiento. El caso es que ayer tuve una bronca porque yo, que me considero un tipo bastante flexible, resulta que no lo soy tanto. Y me rebelo y me quejo y protesto... luego lo hago, pero mi pataleta me la permito. Y es una tonteria. No sirve para nada, no aporta nada. Solo molesta a la gente que tengo cerca y me provoca frustración a mi. No ayuda, no suma.
Es importante entender que las cosas no son como nos gustaría. Y que uno tiene que enfocar la frustración que provoca verse mal a construir situaciones y cosas que nos hagan estar mejor. No tiene sentido decir algo como "pero a mí me gustaría poder quedar con mis amigos" o "yo quisiera tener vacaciones". Si no se puede, no se puede. Ya vendrán tiempos mejores. Es frustrante cuando uno ha invertido tanto esfuerzo e ilusión y se vé en la presente situación. Y es frustrante cuando uno acepta determinados compromisos y cede pero la otra parte no lo hace.
¿Y? Eso es la vida. No existe un trato justo, no hay un acuerdo. Uno hace lo que puede con lo que tiene, una vez y otra vez y otra vez. Uno renuncia a cosas para obtener otras, en la medida de sus posibilidades. Así que menos quejarse y más aceptar las cosas como son, disfrutar de la vida e intentar ser feliz con lo que se tiene. Si es dos días al mes, pues dos días al mes. Pero que sean buenos.
Cuidaros. Un abrazo fuerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario