jueves, 3 de abril de 2025

Un agujero de amor

Me he dado cuenta de que me falta algo. Me faltan los amigos, la familia, el sentido. Me falta sentirme querido. Me falta un objetivo, algo hacía lo que avanzar. Me falta una red de contactos que alivie los golpes de la vida. Pero, sobre todo, me falta esa frase que decía Victor: Encontrarnos a nosotros mismos haciendo aquello que nos gusta, con gente que nos quiere por quienes somos. Me falta esa retroalimentación que te da verte a ti mismo a través de los ojos de tu entorno y verte bien.
Uno de los mayores defectos que tenemos en general es no saber valorar lo que ya tenemos. Lo damos por hecho y, al hacerlo, pierde valor. Decían en "Malazan song of the fallen" que todo trono es una flecha. En cierto sentido la ambición nos anima a ser más, a ser mejores, a hacer más. Pero hay que pararse y ver lo que tenemos y dar gracias por ello. Por la salud por la estabilidad por... X. Siempre hay algo que agradecer.
Entonces, ¿por qué siento que me falta algo? Porque no hago cosas que me gustan. Porque me entretengo conmigo mismo, mientras en mi entorno la gente trabaja o hace cosas. Estoy fuera. Pero cuando estoy trabajando, tampoco estoy en mi entorno. Simplemente, estoy. Obligado a justificarme a mi mismo, obligado a explicar mi situación, habitualmente a gente a la que no le importa.
¿Es posible sentirse solo estando acompañado? Lo es. Sobre todo cuando lo que somos, lo que sentimos y expresamos y pensamos y queremos... hay que callarlo. Cuando te dicen "esto no le interesa a nadie" o "deja de molestarme con tu tema". Y poco a poco, uno va encerrandose en si mismo, dejando de quedar con gente, dejando de hacer lo que le gusta, dejando de ser... Hasta que un día te levantas y te preguntas como has acabado en esta situación.
Y lo más curioso es que es antinatural. Lo natural es salir a la calle, reunirse, hablar, jugar, hacer cosas. Hacer deporte, comer cosas buenas, que te dé el sol. Sentirse bien. Vivir asustado, vivir encogido, vivir reaccionando no es lo normal. Es una situación a la que te arrastran o te arrastras, fallando una y otra vez, una y otra vez. Y sin ser capaz de sacar la cabeza de ahí y volver a la luz.
Quizás esto es demasiado oscuro. Lo dejo para otro día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario