lunes, 20 de octubre de 2025

El desafío de los muñequitos

Llevo mucho intentando jugar y no hay manera. ¿Jugar a qué? A muñequitos. ¿Qué son muñequitos? Wargames, juegos de miniaturas... como lo queráis llamar. Para alguna gente es "warhammer", que no deja de ser un juego de mesa centrado en miniaturas. Se representan situaciones tácticas/operacionales y se intenta jugarlas. Los hay históricos (jugué a L'art de la guerre durante un tiempo, en el que intentabas representar, en nuestro caso, batallas del período clásico en una especie de tablero) y de fantasía. Al que estoy intentando jugar últimamente, Infinity, que es un juego español con una comunidad global maravillosa, se centra en operaciones especiales en un futuro medio medio lejano. Es un juego muy entretenido, complicado de narices, en el cual hay muchisimas "capas" que se apilan para darte una experiencia muy curiosa.
Pero el tema no es El Juego. El tema es quedar con alguien, en torno a una mesa, a construir una historia juntos. Y eso es parte de mi identidad, de quién soy. De pibe jugaba a rol y, ya de adulto de mediana edad casi, sigo jugando. Porque jugar es de esas cosas que te mantiene mentalmente joven, agil, en forma. Es como el deporte. Hace falta si uno quiere tener una vida plena, no para "vivir para siempre", sino para que la vida merezca la pena disfrutarse. Yo no recuerdo que comí hace un año. Pero si recuerdo aquella partida con Toño en la que nos pasó de todo, hace ya... pues pronto irá para tres. Esas cosas son importantes porque se convierten en parte de nuestra narrativa, esos momentos compartidos con gente, esas risas.
Hay una cuestión curiosa con el tema de los juegos, que va relacionado a lo que comentaba en el anterior artículo. Todo el mundo quiere jugar a "su" juego. Por supuesto en sus terminos y condiciones, cuando a mí me venga bien, donde a mí me venga bien... y a veces incluso se pretende forzar el resultado. Lo cual le quita toda la gracia a algo que, bien entendido, debe ser un proceso. Y lo divertido es el proceso. Yo he quedado con un amigo con el que jugaba en Cádiz, Kulkeng, y ni siquiera hemos jugado. Hemos hecho un té, empezado a charlar y cuando nos quisimos dar cuenta era como... mira, ¿sabes qué? La semana que viene quizás. Se está muy a gusto para todo el jaleo de sacar las minis, montarlas...
Lo importante es tener alguien con quién compartir. Entiendo que para mucha gente, y más hoy en día con esta aceleración permanente, el fin es el fin y no puede desviarse. Se queda para jugar y se juega. Pero para mí, todas esas cosas son excusas. Lo importante es vivir bien, cuidarse, disfrutar, estar feliz.
Hoy quizás juegue. Por primera vez en más de seis meses. Y no tengo muy claro como enfrentarlo. Jugaré contra un chico que no conozco y espero que sea una experiencia agradable pero... como decía mi mejor parte, el "Tinder de muñequitos" no funciona. Uno busca establecer relaciones, compartir historias. Hay un juego de fútbol americano, que tiene la opción de jugar ligas. Cuando me mudé a Madrid, un amigo aprovechó para reunirnos a unos cuantos y echar una liga. Un partido cada dos semanas. Este año va por la cuarta edición. Es una excusa para quedar y tiene muchísimos problemas, gestionar a la gente es un desafío. Pero ha seguido y, sinceramente, es algo que ha ayudado muchísimo a todos con problemas personales, emocionales... es una puerta a compartir algo, a reírse, a tener un objetivo. La gente necesita crear. Y necesita compartir.
Yo llevo mucho tiempo solo y sin amigos. O no tanto así sino... sumergido y saliendo a coger aire. Es una forma de sobrevivir pero no de vivir. No me imagino lo que debe ser echar una liga. Y, sinceramente, me gustaría. Hoy no sé si tendré suerte, pero estoy ilusionado. Porque vivir tiene que ser algo más que trabajar, comer, dormir, pagar cosas. Y ojo, no me quejo. He tenido experiencias maravillosas este verano y lo he pasado muy bien. Pero, jugar, es una parte de quién soy. Y me gustaría volver a ser yo.
P.D: Me compré un juego de miniaturas históricas y, al leerlo, me he dado cuenta de que el reglamento es un poco flojito. Así que voy a ver si encuentro otro reglamento que me guste. El proyecto de elegir facción, investigar, elegir como pintarlos y basearlos, empezar a hacerlo, ver como va, no te gusta lo corriges... me encanta. Hacen falta proyectos. Hace falta tener las manos ocupadas para tener el corazón contento. P.D 2: Ya os contaré mañana que tal me fue. Cuidaros mucho! un abrazo

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