viernes, 9 de septiembre de 2016
Equilibrando el hambre
Llega un momento en que te das cuenta de que no esperas ni temes nada. Que las cosas suceden como tienen que suceder y tu eres solo una parte más del sistema. Que fluyes. Y al contrario de lo que podría parecer, esa sensación te da poder. Te hace libre.
Como decía Adri, cuando dejas de preocuparte por las cosas que no puedes controlar eres más consciente de las que sí puedes controlar y lo haces mejor. Estás menos tenso y disfrutas más. Existe una cierta libertad en, simplemente, dejarse llevar. Solo tenemos que recordarnos de vez en cuando que aquí estamos solo de paso, que las cosas realmente no son tan importantes y que, como decía Andres Montes, la vida puede ser maravillosa.
Disfrutad del fin de semana. Voy a realinear mis chackras. O cogerme un morazo, lo que se plantee primero.
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