jueves, 29 de septiembre de 2016

Como desconectado de mí mismo


He vuelto a leer novelas de Mishima y estoy encantado. Y a la vez, un tanto distante, ateo, insensible. Estas últimas semanas no han estado bien. El trabajo es esa sombra gris... mi vida personal mantiene su ritmo de mediocridad... y ahora ni siquiera el deporte me consuela. Curiosamente, no caigo en la desesperación. Apenas me paseo por el borde y miro el vacío, pero en mi interior algo siente que ese vacío no tiene nada que ver conmigo.
Estoy fuera de mí mismo. Ayer iba para el trabajo y ví pasar ante mí a una sombra corriendo. Era un hombre corriendo con calzonas y una camiseta blanca y, de repente, me vino a la cabeza "Erizo en la niebla". Si no lo habéis visto, deberíais hacerlo; es el corto de animación más premiado de la historia.
Es ruso y, si no me equivoco, está basado en un cuento popular. Un erizo se pierde en la niebla y, debido a algunas visiones que encuentra, piensa que podría estar muerto. Luego resulta no ser así y vuelve a casa, replanteandose todo desde la nueva optica que le ha dado su viaje por la niebla, donde ha encontrado a tanta gente y tantas experiencias.
En una de sus visiones aparece un enorme caballo blanco. En algunas culturas el caballo blanco representa la muerte. Ayer por la mañana, vi pasar ante mí esa sombra blanca y me recordó al caballo. Y me pregunté si, como el erizo, yo estoy perdido en la niebla y soy incapaz de ver la salida, aunque la tenga justo delante, y deba seguir deambulando, sin saber si estoy vivo o muerto.

Hoy he hecho un ejercicio. He repasado las emociones básicas de "Inside out". No tengo miedo. No tengo tristeza. No tengo alegria. No tengo ira. No tengo asco. Es como... como si todo eso le pasara a otra persona y yo solo lo estuviera viendo. Siento que estoy a la espera de algo, de un cambio, de una señal. Algo que me despeje y me apunte en la dirección adecuada, para volver a moverme. Siento que estoy en un periodo de transición -otro- y solo quiero que termine. No soporto estar en medio.

Y mientras, los días siguen cayendo como hojas de los árboles y el verano dio paso al otoño. Tiempo de cambios. Tiempo de esperanzas en marrón. 

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