martes, 23 de enero de 2024

No pongas excusas

Ayer estaba pensando mucho en algo que me dijo Vero la Mala y que me impresionó mucho. Recuerdo estar sentado con ella en San Fernando, tomando una coca cola delante del Ayuntamiento y quejandome. Que si el horario, que si el trabajo, que si las distancias... y Vero era totalmente intransigente. Cambialo. Modifica cosas. Soportalo. Recuerdo escucharla y que hubo un momento en que me sentí desesperado, atrapado. ¿Por qué no me deja quejarme? ¿Por qué no entiende que no depende de mí?
Porque realmente, sí lo hace. Es cosa mía elegir como enfrento las cosas, es cosa mía elegir como empleo el tiempo. Es cosa mía elegir si me quejo o me adapto, si lucho o me dejo llevar. Es cosa mía como enfoco mi vida y es cosa mía lo que decido. No soy un sujeto pasivo en mi vida.
Ayer me estaba acordando mucho de Vero y pensando que, curiosamente, aquel día me ayudó mucho. Además me ayudó mucho porque ella lo hace. Ella se obliga a no quejarse, a adaptarse, a estar bien. En ese momento había algo en su vida que le frustraba mucho, pero elegía encogerse de hombro y "man up". Y la verdad, una vez sacas el ruido de la ecuación y lo reduces a criterios sencillos, todo es bastante fácil. En nuestro interior, siempre sabemos lo que queremos. Así que simplemente hay que nadar en esa dirección.
Ayer tuve demasiadas revelaciones. A ver si hoy consigo dormir algo.

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