Me ha pasado una cosa muy curiosa estos días; me cuesta muchísimo mantener mi rutina. Eso es curioso porque, normalmente, es para mí algo natural. ¿Qué ha cambiado? Estoy solo. Simplemente el hecho de cambiar el estar acompañado a estar solo cambia tu mundo por completo. No solo como percibes tu entorno, sino como te percibes a ti mismo. De repente, cosas que para mí eran faciles (motivarme para salir de la cama y entrenar, recoger el salón...), cosas que son buenas para mí y tengo interiorizadas, ya no lo son tanto. Creo que, inconscientemente, buscamos la aprobación de nuestros semejantes y esa busqueda de aprobación nos impulsa para ser quién creemos que somos.
Ojo, que si lo haces, lo eres. Pero a veces está bien preguntarse... ¿por qué lo hacemos? Y si la respuesta es "porque queremos impresionar a alguien", entonces quizás no es tanto quienes somos sino quienes somos cuando estamos cerca de esa persona. Lo cual, a su vez, nos puede dar una idea sobre que tipo de influencia es esa persona en nuestra vida. Si necesitamos beber cada vez que estamos con un amigo... quizás ese amigo no es lo que necesitamos. O quizás sí, ¿quién sabe? No hay respuestas absolutas, sino solo referencias tepmorales.
En todo caso, sigo haciendolo. Aunque me cueste. Me doy cuenta de que estoy muy cansado y que el invierno me está doliendo más de lo que debería, pero pronto habrá vacaciones y podré descansar. Mientras tanto, a seguir esforzandose. Tened un gran día, una mejor semana y mucha fuerza. Cuidaros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario