Hoy voy a quedar con un amigo mío, Alex, que es una persona encantadora y fantástica. Y Alex, desde que lo conocí un día yendo a jugar a Infinity, me llamó la atención por un rasgo de carácter que alguna gente me atribuye a mi, pero que nunca había visto desde fuera.
El uso de la positividad como un arma ofensiva. La capacidad para reírte y anímarte, para no quejarte, para tomarte las cosas como algo constructivo. El interiorizar que estamos aquí de paso e intentar repartir tanto apoyo y cariño como nos sea posible, evitando las trampas de la critica destructiva, el miedo, la queja constante. La naturalización del placer de vivir, de la curiosidad, de la voluntad de hacer cosas buenas. De querer seguir haciendo cosas, aprendiendo, descubriendo.
Muchas veces pensamos que el mundo es horrible. Que todo está mal. Eso es voluntario. No voy a decir que existe una conspiración de negatividad, pero es un hecho asumido que las personas depresivas son más susceptibles a manipulación. Y buena parte de nuestra sociedad se basa en consumir, mediante manipulación. Como decía en Bowling for Columbine Marilyn Manson "eres feo; date un capricho. Si no usas crema no sé qué, no tendrás a la chica". Buena parte de nuestro entorno está firmemente decidido a hacernos sentir mal.
Pero como decían los Guerreros de Hierro en "Iron Within", la debilidad es una elección. Que es una frase un poco nazi, así que vamos a citar mejor a Marco Aurelio: "Realiza cada una de tus acciones como si fuera la última de tu vida. No malgastes más tiempo argumentando acerca de lo que debe ser un buen hombre. Trata de ser uno. Tienes poder sobre tu mente, no sobre los acontecimientos. " O dicho de otra manera, nosotros somos los que elegimos si seguimos la corriente y nos dejamos manipular o nos enfrentamos y damos gracias por las cosas buenas que tenemos en la vida. Por nuestra familia. Nuestros amigos. Las cosas que nos hacen felices. Y nos agarramos a ellas, conscientes de que son la puerta a sentirnos bien y cuidarnos.
Si has conseguido un cierto estatus en tu vida, nada te obliga a comer comida mala, dormir en una mala cama, estar en un sitio sucio, reunirte con gente que te hce daño. Es decisión tuya cuidar tu salud fisica, mental, emocional. Dormir bien, hacer ejercicio, comer sano... cuidarte. Pero no en modo obsesivo, sino como algo que te hace bien y que disfrutas haciendo.
Quedar con Alex me recuerda eso. Que se puede estar bien, si elegimos hacerlo. Y que, extendiendo eso lo suficiente, podemos afectar a nuestro entorno y hacer que la gente se sienta mejor. Así que que no os digan lo contrario. Vosotros podéis ser felices y hacer felices a vuestro entorno.
P.D: Esto también se aplica a Marc británico. Que precisamente es una de esas personas que viven haciendo de su entorno mejor. Gracias tío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario