domingo, 21 de abril de 2024

Tirando triples

El otro día tuve una sensación muy curiosa. Pensaba en mi vida y me venía a la cabeza esos concursos de triples, en los que hay una bandeja llena de pelotas y uno va corriendo, tirandolas e intentando encestarlas. En mi cabeza, esas pelotas eran mis días y yo iba, constantemente, tirandolos a la basura. Uno, otro, otro. Al ceder la iniciativa en mi vida, esperando a que pasara algo para poner en movimiento el resto de acciones que me llevarían a estar mejor, había perdido el norte. Ya nada iba en la dirección que yo quería, sino que simplemente me iba dejando llevar. Y así, un día sucede a otro, y a otro, y a otro. El invierno pasó, sin pena ni gloria y la primavera le sucede, tampoco sin nada que contar a casa.
Esta no es vida. La futilidad mata al espíritu, le arranca de su natural condición de explorador, buscador, aventurero. Estamos hechos para realizar acciones, para condicionar nuestro entorno. Para vivir. Para hacer cosas que nos hagan felices y compartirlas con gente que haga nuestras vidas mejores. No estamos diseñados para estar sentados en una parada de autobus, esperando a que llegue la vida.
Y aún así, un día sucede a otro y siento que, mañana, no será mejor que hoy. Y así no se puede.

No hay comentarios:

Publicar un comentario