Hoy estaba pensando en algo curioso. De los tres nuevos jefes que tengo, creo que hay uno que tiene potencial. Y eso es por una cuestión de empatía. Me resulta curioso, pero una vez lo he pensado me he dado cuenta de ello, como si fuera algo super obvio.
Trabajar con gente no es facil. En general, las relaciones sociales son una de esas areas que "se dan por hechas". Como me decía Marc, a él lo nombraron jefe de equipo y nadie se molestó en explicarle cual era su trabajo o como hacerlo. Dieron por hecho que uno "nace" jefe. Como si fuera tan fácil como darle un cargo a alguien y esperar que funcione.
Obviamente, el tener autoridad sobre gente y ejercerla no es algo autómatico. Y no nace con uno. Es una habilidad adquirida, formada en parte de la capacidad de saber leer el entorno y adaptarse a él y en parte saber entender la tarea y como conseguirla. Hay una parte técnica y una parte humana. Y ambas son totalmente necesarias para poder conseguir algún resultado que sirva para algo.
¿Cual es el equilibrio entre ambas partes? ¿Como conseguimos ser buenos técnicos, pero a la vez ser buenos lideres? Estaba pensando en Javi el jurídico. Y creo que Javi es tan buen jefe porque él elige ser buen jefe. Él entiende el código de la institución en la que se encuentra (que tampoco es especialmente complicado; sé un buen ser humano) y opera dentro de los margenes de ese código. Es el primero en llegar y el último en irse. Asume la responsabilidad. Delega el trabajo. Respeta y apoya el crecimiento de sus subordinados. Basicamente, uno tiene la seguridad de que trabajando con Javi puede concentrarse en hacerlo lo mejor posible y dejar que los problemas sean resueltos a medida que llegan. Que parece algo obvio, pero no lo es. Igual que tampoco es obvio que uno necesita tener una serie de valores y compromisos para establecer ese espacio mental, y debe hacer un esfuerzo constante para mantenerse en él.
Yo no tengo ni idea de si soy un buen jefe. Pero estoy dispuesto a esforzarme por serlo y creo que eso supone una diferencia. Porque no es solo hacerlo, sino serlo y el verbo ser implica un compromiso permanente con una determinada acción o naturaleza. También creo que eso es importante.
Mi cerebro ahora mismo es mayonesa. Acabaré de escribir cuando tenga algo más solido, o no. Gracias por leer hasta aquí, un saludo.
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