jueves, 12 de septiembre de 2024

Política y emociones negativas

Hoy, medio empanado, estaba repasando cosas en Facebook. Y me encontré con un analisis de una noticia, basada en una entrevista con Jordan Peterson en Canada. Leyendo la noticia, se me ocurrió algo muy curioso que quiero compartir con mi yo futuro y con Uds. No es ninguna revelación; está más que analizado. Pero en mi pequeño mundo, de repente me llamó la atención.
Hay una cantidad enorme de nuestras decisiones personales y globales, incluidas las elecciones políticas, basadas en dos sentimientos muy negativos. Que son, por un lado, el miedo y por otro lado la envidia. Vamos a hablar un poco de la envidia.
Recuerdo un monologo muy bueno de Miguel Lago en el cual decía "A Uds no les molesta que los políticos roben. Les molesta no poder robar Uds". Y aunque la gente se reía, no es gracioso porque es verdad. Hay mucha gente que cuando dice "tax the rich", lo que quiere decir no es "compartamos el esfuerzo". Lo que quiere decir es "quién se cree que es para tener X, que se joda. Se lo quitamos". Esta semana he escuchado muchas veces "eso no es mi trabajo, que lo haga otro". Y ayer, hablando con Carlos (que es un máquina), le comentaba un descubrimiento muy curioso que he hecho en mis e-mails de trabajo. Yo nunca pongo "haz". Yo cuando pido algo pongo "ayudame a hacer". Porque no tengo sirvientes; yo a toda persona a la que escribo pidiendo que me ayude con algo tiene un trabajo. Y soy consciente de que, aunque su trabajo sea darme apoyo a mi, no está sentado en su mesa esperando a que yo le llame.
Si algo aprendí en mi anterior puesto, aunque ya lo había sabía de cuando trabajé en el cyber, es que hay muchísimo trabajo que nosotros no vemos. Damos por hecho que las cosas "funcionan", como si hubiera duendes mágicos haciendolas funcionar. Un colega mío trabaja llevando el mantenimiento del agua de mi ciudad. ¿Sabéis cuanto trabajo se hace, cada día, para que el agua siga corriendo y llegando a nuestras casas? Es absurdo. Pero lo más absurdo es que ni siquiera lo sabemos; lo damos por hecho. Y me parece que es una forma de pensar que, como sociedad y a medio plazo, es muy peligrosa. Porque en el momento que dejamos de respetar el trabajo de los demás, en el momento en que no somos conscientes del esfuerzo que suponen las cosas más pequeñas, abrimos la puerta a su degradación, su manipulación, su mala gestión. Muchas cosas se estropean no porque la gente sea mala, que también, sino porque, como no sabemos lo que cuesta y no lo valoramos, dejamos que se eche a perder. No lo priorizamos. Si nunca te ha hecho falta ponerle anticongelante al coche, ¿para qué vas a comprar uno bueno y asegurarte de que funciona?
Ah, amigo. Pero hay cosas que si usas. Cada día. Y no lo sabes. Y crees que funcionan solas, se mantienen solas, "el dinero publico es de nadie", etc.
La envidia es una emoción terrible. Su raíz, en muchos casos, es una frustración que puede ser legítima. Pero debe ser reconducida hacia algo positivo. El otro día me dijo un psicólogo que "la critica puede servir para conducir a un cambio o puede ser un ritual". Si nuestro objetivo no es mejorar, si no tenemos un objetivo positivo al final del camino, la critica es muy peligrosa. Todos tenemos derecho a desahogarnos, pero siendo conscientes de que algo es un desahogo. También tenemos que ser conscientes de las implicaciones de nuestras reivindicaciones y actuar como adultos. Hay que saber que las cosas tienen un precio, que el trabajo de los demás es importante y que, a la gente malvada, se le combate. Teniendo esas cosas claras, cuando vemos un titular, cuando leemos una opinión, cuando hablamos con alguien sobre un tema importante es buena cosa saber, ¿qué emoción está dirigiendo esta idea? ¿Es una emoción positiva, de crecimiento, de apoyo, con un objetivo claro? ¿O es una emoción negativa, basada en el castigo, en el miedo, en la envidia?
Ya acabo. Hace unos meses leí a un desplazado ucraniano (que no deja de ser un refugiado, pero me molesta llamarlo así), "el objetivo de los rusos es que, como ellos no tienen wateres en sus casas, nadie los tenga". Y esa frase resume muy bien determinados movimientos políticos y a la gente que les apoya. Y es algo que me parece terrible. Hace unos meses discutía con una amiga, que decía que había que echar a los judios de Israel. Y cuando le decía "ok, ¿a donde? ¿y como?" se quedaba callada. Porque no hay un plan constructivo, no hay una voluntad de mejora. Solo hay miedo, envidia, odio. Y es peligrosisimo no enfrentar esas cosas.
Que tengais un día genial. Se os quiere.

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