jueves, 12 de febrero de 2026

Camaras de eco

Por fin he tenido un poco de espacio mental y me he podido parar un ratito a reflexionar sobre algo, sin una carga emocional tal que me impida verlo de forma analítica. Y he llegado a una conclusión que para mí es muy curiosa, y que refuerza una sensación de aislamiento creciente que tengo.
La gente, en general, no tiene ni idea de tu vida pero está más que encantada de explicarte como debes vivir. En general, en este período de mi vida en el que lo he pasado fatal, he visto que la gente se divide en dos grandes grupos. Los que te escuchan, para decirte que lo tuyo no son problemas mientras que los suyos sí que lo son, y los que no te escuchan sino que se dedican a explicarte que tu vida es perfecta y que no tienes derecho a quejarte. En general, la impresión que me ha dado estas semanas en que lo he pasado realmente mal, es que cuanto menos digas, mejor. Que no merece la pena intentar buscar solidaridad o apoyo entre gente que, honestamente, no tiene interés ninguno en que tu estés bien. Y que, para la inmensa mayoría de la gente, no somos más que medios para un fín.
La verdad que suena un poco cínico. Pero supongo que es parte de este período de mi vida en el que estoy, en el cual hay mucha oscuridad fuera y se está filtrando dentro. Por otro lado, no niego que haya gente maravillosa ahí fuera que realmente se preocupe por los demás, quiera que estén bien y esté dispuesto incluso a hacer algo para conseguirlo. No obstante lo cual, en mi entorno, cada vez son los menos. Y eso es parte de esa sequía general (curioso, con todo lo que llueve), en el cual uno no siembra en su entorno... porque ese entorno es baldío y no va a dar nada.
Estamos en periodo de hibernación emocional. Dado que en mi entorno solo hay camaras de eco, y que mis circunstancias laborales y personales no me permiten construir otro entorno (la última traba ha sido administrativa y familiar, pero parece que mi planificación de vida solo encuentra obstaculos), pues vamos a reducir los esfuerzos innecesarios. Ahorrar energía emocional, invertirla donde se debe. Priorizarse a uno mismo. Estos días conseguí conectar con un amigo mío y darle buenos consejos que, quizás, debería aplicarme a mí mismo.
Reservar un día a la semana para uno mismo y para hacer lo que a uno le gusta. Plantearse objetivos realizables. Eliminar el ruido, sacar de nuestra vida la gente y los problemas que no son nuestros. Cuidar a quién nos cuida y cuidarnos. Ser más agradecidos. Y no dudar tanto de nosotros mismos, sabiendo quién somos y de qué somos capaces.
Resumiendo. Que dado que el entorno lo único que nos ofrece son problemas, esfuerzos y basura, hacernos parte de ese entorno de camaras de eco, sabedores que ahí fuera no hay nada y trabajando mucho más en aquí adentro. Y seguir tachando días del calendario. Protegiendonos y protegiendo aquello que merece la pena.
Cuidaros mucho. Hace tela de frío ahí fuera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario