domingo, 11 de enero de 2015

Una recuerdo que me ha traido una peli ayer


Ayer fui al cine a ver "fury" y acabé viendo "the imitation game". Sí, cosas que pasan. La peli empezaba a la hora a la que quedamos -que mitico, ver los horarios segun vas de camino para el cine- y nos tocaba esperar hora y media. Luismi votó que no porque no quería llegar a las tantas a la residencia y así fue. Ya veré Fury otro día.
El caso es que la peli me gustó mucho. Y esta mañana, corriendo, me he acordado de una historia relacionada con ella que no sé si alguna vez habré contado. Uno de los temas de la peli es el de tomar decisiones muy desagradables, que uno sabe que son por un bien superior, aunque en el momento duele y de qué manera.
Como decía antes, no sé si esta historia la he contado. Yo tengo una tía muy peculiar, y cuando digo peculiar quiero decir que las normas que rigen a todo el mundo no van con ella. En mi familia pasa siempre, en cada generación sale uno que va a su aire. En la de mis abuelos fue mi abuelo. Luego viene mi tía. Y en la mía, vaya, me ha tocado a mi. El caso es que mi tía, que es una idealista, se metió en un seminario y luego se salió porque no soportaba la disciplina, ha trabajado con niños casi toda su vida y es, aparte de una bellisima persona, una luchadora nata. Y ahora os voy a contar lo que le pasó.
Hace como treinta años, a mi tía le detectaron un cancer. No sé los detalles medicos, pero si sé que la ingresaron y, según parece, la tenían que operar y extirparle el aparato reproductor. En aquel entonces mi tía tenía veintipocos años y se casaba ese mismo año. Y digo se casaba porque, una vez la operaron, ella rompió el compromiso. El novio, que fue a verla al hospital, le discutió, le dijo que no importaba, que adoptarían, que... pero ella se mantuvo firme. Su argumento, terrible, fue "ahora lo entiendes, pero puede que dentro de diez años no lo entiendas. Mejor nos ahorramos odiarnos después y acabamos como amigos ahora."
Esta historia me la contó mi madre. Y recuerdo que, tanto ella como yo, quedamos asombrados ante todo lo que tuvo que pasarle por dentro a mi tía en ese momento, después de que te operaran sin saber si iba a salir bien o no y si ibas a morir. No os voy a poner lo que yo pienso, sino que cada uno se forme su opinión sobre si lo que mi tía hizo es correcto o no. Yo admiro sobremanera esa... "dureza", que te permite sacrificar tu felicidad presente y quizás futura por algo que consideras que merece ese sacrificio.
Quizás, por ese tipo de historias contadas en un sofá con la tele apagada, yo soy como soy. Quizás eso es lo que me ha permitido llegar a donde estoy y conseguir las cosas que he conseguido. Si Newton decía que él no era más que un hombre que se apoyaba en los hombros de gigantes para ver más lejos, es posible que yo no sea más que un soldado que ha aprendido a pelear viendo a sus mayores hacerlo. 

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