domingo, 19 de junio de 2016

Cambia el discurso I. No soy así


Esto es para ti, persona humana que has sido educado en valores y virtudes superiores. Cambia el discurso. Un compañero me dijo una vez "ten cuidado con lo que dices; tu mismo te estás escuchando". ¿Y esto que quería decir? Pues que si repetimos constantemente "Yo soy X", llegaremos a creernos que somos X. Lo seamos o no.
Pues con esto pasa algo parecido. Tu no eres de X o Y manera. Tu eres de la manera que eliges ser. Tienes vicios adquiridos, costumbres. Una naturaleza que nació contigo. Ok. Pero puedes modificar tu comportamiento, tu actitud. Puedes teñirte el pelo, ponerte alzas, pintarte la piel, dejarte barba. Puedes cambiar. Y eso se aplica en todas las areas de la vida.
"No quiero esto". Es distinto de "No soy así". Lo primero implica elección, decisión. Es tu vida. Vivela como te dé la puñetera gana, pero que te haga feliz. Lo segundo suena a decisión inapelable, palabra de Dios te alabamos oyenos. No funciona así. Tu eres así... hasta que decides dejar de serlo. O hasta que la vida no te permite seguir siendolo. Y de repente, decisiones que has tomado durante mucho tiempo se cuestionan. ¿Por qué hice esto cuando debería...?
Error. El remordimiento no sirve para nada. Pero para evitar los remordimientos hay que vivir al día. Hay que vivir satisfecho con uno mismo, siendo consecuente con lo que decimos y hacemos. No valen excusas.
"Es que todo el mundo...". Segundo error. Tu no eres todo el mundo. Ni yo. Ni nadie. "Todo el mundo" es una escala 1/15.000. Si te acercas, ves que no somos tan iguales. Y que esconderte en la masa, esa excusa cobarde y miserable, no te va a servir cuando te mires al espejo por la noche y pienses "Soy tonto/a".
Así que vive. Toma decisiones, equivocate, vuelve a tomar decisiones, vuelve a equivocarte. Aprende de tus errores, o no lo hagas. Observa tus cicatrices, tus arrugas, el testimonio vivo de tu historia en tu cara en el espejo. Y sonríe. Porque eso eres tu. Lo bueno y lo malo que te ha pasado, las decisiones que has tomado y las que tomarás. Tu eres lo que tu haces de tí mismo. Y tu decides. Eliges cada día si ponerte una camiseta azul o roja o verde pistacho, si ir a tal sitio con tus amigos o quedarte en casa mirando el vacio, si leer, escuchar, conocer. Eliges comer una cosa u otra, hacer deporte o quedarte parado. Tu eliges. Tu no eres un conjunto de reglas imposible de cambiar, una visión social. Tu no eres lo que tus padres, tu cultura, tu religión han hecho de ti. Tu eres lo que tu has elegido que eso hiciera de ti porque, a partir de determinado momento de nuestra vida, empezamos a cuestionarnoslo todo. Y a partir de ese momento ya no valen excusas.
Vive. Vive para lamentarlo y para celebrarlo. Y sobre todo, vive para hacerte feliz a ti mismo/a. Que cuando acabe esta historia y te toque pasar al otro lado, lo hagas con una sonrisa que diga "volvería a hacerlo. ¿Incluso los errores? Incluso los errores. Sobre todo los errores."

No hay comentarios:

Publicar un comentario