jueves, 23 de junio de 2016

No eres tan importante. Tomatelo con calma



Ayer tuve un día un poco tonto. No sé, a veces pasa. Estas semanas del año siempre se me hacen muy complicadas, muchas cosas que recordar. El caso es que, entre mis conocidos de aquí, hay costumbre de reunir pasta y hacer regalos por los cumpleaños de la gente. Y yo me puse en plan "Bueno... ya hace dos meses de mi cumpleaños. ¿Mi regalo? ¿Hola?".
Realmente no sirve para nada. ¿Voy a pelearme con alguien por esto? No, que tontería. ¿Voy a hacer algo? No. Así pues, si tienes una emoción que te atrapa y te empuja a sentirte mal... déjala ir. La rabia solo es útil cuando hacemos algo constructivo con ella. Cuando se estanca, como el agua, empieza a llenarse de bichos y a darnos problemas. Hay que dejar que todo fluya.
Sobre todo, hay que vivir y vivir bien. Y mantenernos en ese estado de felicidad en el que somos, hacemos y decimos aquello que pensamos. Consecuencia. La felicidad es ser consecuente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario