lunes, 4 de julio de 2016
Una casa
Se me viene a la cabeza la canción "A house... in the middle of the street...".
Hoy he ido a mi piso para inaugurarlo. Ya tengo agua. Ya tengo corriente. No hay muebles. Pero mientras limpio pensaba "Este es mi piso. Es el definitivo. El de verdad."
Y en cambio... no siento nada distinto. Veo a los vecinos y sé que no soy parte de una comunidad. Quizás aún. Puede que sea por no saber donde viviré. Pero lo cierto es que no encuentro nada distinto entre esta casa y las otras (dos pisos y dos residencias) en las que he vivido en los ultimos dos años. La falta de muebles. El esfuerzo extra.
Pero a la vez... pienso que es otra cosa. Es algo estable en mi vida, en una vida en la que nada parece quedarse.
Mi coche ha dado problemas. Lo cogí un día y no sé, algo parece que estropeé. Con el piso me pasa parecido. Es Ale el que habla con el chaval de las cocinas. Mi hermana la que lleva el coche.
Solo soy bueno para trabajar. Y en eso destaco, ciertamente. Pero las cosas del día a día (el piso, el coche, las facturas, Hacienda...) pasan por alguien. En ese sentido soy como los hombres de la generación de mi abuelo, que para todo lo práctico dependían de una mujer. Que absurdo.
Hace años en una novela leí que todas las estrellas del rock se caracterizaban por un carisma exagerado y una incapacidad para hacer nada normal. Quizás en este piso, mi futura casa, me encuentre otra vez con que soy una estrella del rock. Pero que sensación tan extraña, amar algo sin saber que es.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario