domingo, 24 de julio de 2016

Palmitas


Mi madre vive en el centro de una ciudad del sur, que se llena de turistas en verano. Eso está muy bien para hartarte de Pokemons desde tu ventana, pero muy mal para dormir de noche.
Ayer, a las 4 de la mañana, un grupo de muchachas guiris expresaban fervientemente su alegria de vivir. Mientras, parte de la fauna local intentaba seducirlas. En un momento dado, un coro de palmeros acometió espontaneamente una canción que, tras un rato, reconocí como el 'Everybody' de los Backstreet Boys. No es la primera vez que contemplo a un grupo de locales intentando ligar así, si bien suelen ser menos originales en la elección musical.
¿ Y sabeis que ? Creo que me encanta. Porque se coman algo o no, se lo pasan genial. Y eso es lo bueno. Disfrutar de vivir, reirse. Es como aquella noche en la que conocí a Rafa en el Art Hostel. Habría estado bien tener éxito con las polacas o con alguna otra chica pero... ¿qué más da? Al final el romance es la excusa para la camaradería. Como esa panda de animalitos que les tocaron una canción de los Backstreet boys a las pibas, que se creerían super especiales sin ser conscientes de que, igual que se las cantaron a ellas, se las habrían cantado a cualquier otra que pasara por ahí.
Malditos personajes.

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