viernes, 15 de julio de 2016
¿Algo especial para hoy, Moe?
Esta pregunta se la hice a Moe en el Hikers Hostel en Veliko Tarnovo el martes antes de irme para Sofia. Moe, rastafari tranquilote, "último en acostarme, primero en levantarme. Cervezas y porros para dormir, porros y café para despertarme", es un tío sabio. Guay. Y cuando yo le pregunté esto, me contestó lo siguiente.
" Cada día es especial, tío. Somos nosotros los que hacemos que sea o no especial."
Veo un bosque de manos levantandose con "peros" en el cargador. Pero pensadlo un momento. ¿Quién decide que día es especial o no? ¿Hay un jurado que da premios de especialidad? No. De repente nos llama esa persona que es super importante para nosotros. O aprobamos un examen. O vamos a ese sitio al que hacía mucho que no ibamos. O comemos ese plato que nos apetece tanto.
Si os fijáis, hay dos posturas. La pasiva, algo que sucede y nos hace feliz, y la activa, hacemos algo que nos hace feliz. ¿Y no podemos trabajar en ambos casos? Sobre la pasiva podemos orientar nuestras expectativas y sentimientos. Sobre la activa... coñe, podemos hacerla. O dejarla para otro día. A veces saborear la espera, esa sensación de anticipación es casi tan bueno como el éxito en sí. En resumen, nosotros somos los conductores de nuestra vida. ¿Por qué no podemos hacer que cada día sea especial?
Ok. Porque si es "normal" no es "especial" y si sucede cada día entonces es normal. Sois unos malditos aguafiestas, ¿lo sabéis?
Voy a hacerme un día especial. Y luego unas papas ali-oli. ¿Por qué? Porque puedo. Ea.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario