viernes, 15 de julio de 2016
¿Celos de qué?
Mi viaje a Bulgaria era mi Gran Proyecto Viajero de este año. Arrancó en octubre, cuando quedé con Rali en que alquilariamos un coche y nos iriamos a recorrer el país. Luego, cuando Rali conoció a su nuevo novio, incluimos al chico en el plan. También me dijo "Tienes que conocerlo Ale. Te va a encantar. A todos mis amigos les gusta". Así que, parte del plan, era conocer al novio de Rali y dar mi visto bueno.
¿Suena muy paternalista? Joderos. También lo hago con las novias de mis amigos. Si luego me voy a pasar horas escuchando quejaros en persona o por internet, al menos que sepa de lo que estáis hablando. Y sí, voy a pasarme horas escuchando quejarse a esta gente. Quid pro quo.
El caso es que se torció, claro. Rali trabajaba, Iliam trabajaba... bueno. ¿Qué más da? Viajo cuando puedo y algo haremos. Malo será, que dicen los gallegos. El primer día que conocí a Iliam me cayó bien. Bien. Sin grandes aspavientos, un tipo reservado pero bien. Me gusta la gente que tantea el suelo que pisa. Si el novio de una amiga me recibe con un abrazo o aspavientos... malo. Me pareció un buen tío, fiable.
Ese día, Rali y yo nos fuimos al parque a charlar de todo y, en un momento dado, hizo una broma sobre el novio. Me encantó. Fue una broma suave, como una caricia, como los motes entre amigos. Más tarde hablamos sobre como, cuando el sentido del humor no funciona entre dos personas, malo.
Tres días después, tomando cervezas en Veliko Tarnovo, Moe me dijo "A ti lo que te hace falta es una mujer que te centre. Una chica que te diga: esto está bien... no pierdas el tiempo con esta otra cosa...". Y yo le dije que ya la tenía. Que por esa chica había ido a Bulgaria. Rali es esa chica.
Out of the game. Otros tres días después, sentados en un parque tomando cervezas, Rali y yo bromeabamos con mi viejo comentario de estar "fuera del juego". Le dije que había una chica a la que quizás fuera a ver... pero que la interesada era ella. Entonces Rali me dijo que, si la interesada era ella, porqué no venía ella. Eso me dejó pensando. Siempre es así. Pone el dedo en el sitio y dice "¿ves? Ese es el problema". Me encanta que lo haga ahora que a ella todo le va genial. Moe tiene razón cuando dice que necesito a una mujer que me cubra las espaldas y ella es ideal para eso.
¿Y le supone algún problema a alguien? No. Me llevo muy bien con su anterior novio, es un buen tío. Me llevo bien con el nuevo, también es un buen tío. A Rali no le gusta Radostina... y en eso tiene razón. El novio de Radi sí es celoso conmigo. ¿Y? Uno tiene celos de aquello que cree que le pueden quitar, que puede perder. Uno tiene dudas de sí mismo, falta de autoestima. Algo. Pero yo no siento que vaya a perder el apoyo de alguien que me cubre las espaldas, que es buena tía, que se preocupa por mi.
Es una de esas cosas que nos cuesta poco dar, pero vale muchísimo recibir. Y hay que saber valorarlo como lo que es.
Recordad las dos lecciones de Rali. El sentido del humor hace falta. Si no os podéis reír juntos, malo. Y la otra persona tiene que moverse. Si solo os movéis vosotros, malo.
No ha sido tan difícil, ¿verdad?
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