viernes, 18 de noviembre de 2016
La solitaria vida del artista
El otro día me sorprendió muchísimo esa frase de una amiga mía. Estaba estresada por el tema de los plazos y, debido a ello, me decía "¿entiendes ahora por qué la vida del artista es solitaria?".
Solitaria. Ajá. Quizás debería preguntarle a la mujer de un marino que piensa de la soledad del artista. O a la de un camionero. O el miedo que vive la madre de un guardia civil. Lo difícil que es conciliar el sueño para un medico que sea minimamente empatico. Las horas que hecha un profesor bueno fuera del trabajo para preparar las clases. Lo complicado que es hacer una dieta y una rutina de deporte para un cantante de opera, cuya carrera profesional depende del estado de su garganta.
Todos estos son ejemplos aleatorios de personas que conozco, pero seguro que cualquiera de vosotros puede añadir los suyos. Y es que todos tenemos a ser extremadamente egocentricos y creer que nuestra historia es única y especial, diferente. A mí me ha pasado mucho y por eso a veces me he sentido culpable, pensando "¿de qué te quejas? A tu alrededor hay muchísima gente que está mucho peor."
Una amiga está ahora mismo en el hospital con su madre. No sabe si saldrá viva. Ante eso, creo que casi ningún problema que podamos poner ahora en la mesa vale una mierda. Así que, cuando nos planteemos nuestros problemas, seamos un poco reflexivos. Que está bien compartir y todos vivimos limitados a nuestra capacidad para experimentar, sentir y analizar. Pero, aunque sea por respeto, tenemos que empatizar con la persona que tenemos delante a la hora de hablar, no sea que nos encontremos en esa situación que Karen tan bien definió en cierta ocasión.
"No se come delante de pobre".
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