Hoy un amigo estaba quejándose de una movida que me ha hecho recordar lo que leí en un meme.
"Las mujeres somos tan especiales, que cuando aparece el príncipe azul no es del tono de azul que queremos."
Yo entiendo que muchas veces la vida no funciona conforme a como nos gustaría que lo hiciera. De hecho, en momentos como ahora, el que la vida funcione ya debería de ser motivo de celebración. Pero entiendo que la gente espera un determinado grado de compromiso y rendimiento y que no debe relajarse ante esas exigencias.
El problema es cuando extendemos esa exigencia. Yo no tengo nada en contra de que se espere algo de los demás... pero tenemos que reducir el volumen de ruido emocional que emitimos. En una situación como esta el quejarse constantemente perjudica a nuestro entorno y nos aísla aún más. Sin ponernos horteras (no defiendo esas paginas web que han salido para emitir "solo buenas noticias". A ver, siguen pasando cosas malas) hay que evitar ensañarse para no perjudicar a aquellos de nuestro entorno que están o pueden estar un poco más tocados.
Es por salud. Por salud mental y emocional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario