viernes, 23 de junio de 2023

De vuelta a la infancia

Hace un momento estaba comentando algo de miniaturas con un colega, y me daba cuenta de que manejamos estandares románticos distintos. Mi inicio fue con un determinado tipo de juego y un determinado tipo de grupo, mientras que el suyo fue distinto. Eso hace que nuestros puntos de referencia difieran.
Pasa con la música, la ropa, las miniaturas, los paisajes, los grupos sociales... hay un momento en tu vida en que te sientes abrumado y quieres volver a tu "lugar feliz". Y el lugar feliz, para muchos de nosotros, fue la adolescencia inicial. Cuando eliminas toda la soledad, caos hormonal, ansiedad, depresión y estrés, la adolescencia parece una especie de paraíso. Sin trabajo, sin facturas, sin divorcios, con las rodillas y la espalda aún sin dolores... Todo eso, que a mí realmente tampoco me afecta tanto (creo que aún tengo que asumir que soy un adulto), conjura una especie de "espacio feliz". Realmente, es una cuestión biologica: una época en la que aún todo está por descubrir y aún empieza. Por eso en esa época los juegos de rol son de aventuras y conquista, mientras que ahora son de profundos traumas emocionales. Pixar, te estoy mirando a ti.
Me voy por las ramas. Como siempre. Lo único que quería comentar, como reflexión, es que muchas veces el tiempo pasado no fue mejor. Como nos damos cuenta cuando volvemos a sacar ese juego que nos parecía la bomba hace veinte años y ahora... eeehh... no, gracias. Lo que queremos no es el juego; queremos el momento. Queremos el grupo de amigos, queremos el tiempo compartido, queremos ser felices como en ese momento. Pero ese momento pasó y no volverá. Ahora hay que construir nuevos momentos. Y esa es la clave, no perder de vista la carretera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario