viernes, 30 de noviembre de 2012

Criado por una reina


Hace un momento he leido una frase que me ha dejado un tanto inquieto. " Busco un hombre que me trate como una reina, demostrando que fue criado por una ". Vaya. Es sabiduria de galleta china sin duda, y probablemente quién la puso no tiene ni idea de lo que significa. Pero lo malo de algunas palabras es que una vez dichas ya no tienen vuelta atrás.
A mi no me crió una reina. A mi me crió una mujer que trabajó mucho y que luchó muchisimo. Una mujer que se equivocó, y de qué manera, pero que eligió asumir sus errores e intentar remediarlos. Que se castigó excesivamente por ellos y que pagó mucho más de lo que debería haber hecho. Y que lo hizo apretando la mandibula y tragandose lagrimas, lagrimas suficientes como para llenar un lago, que fue dejando caer poquito a poco, a escondidas, cuando nosotros no podiamos verlas.
Yo no quiero una reina. Ya bastante mal me caen las princesas como para encontrar a alguien a quién la vida le ha puesto las cosas por delante y la ha convertido en objeto de devoción y adoración.
Tampoco quiero alguien como mi madre. Yo quiero una guerrera, una loca, una aventurera, una mujer que sepa estar en su sitio. Yo quiero una compañera.
¿ Y lo que pienso de mi madre ? Creo que nunca he reflexionado sobre este tema publicamente y este es tan mal momento como cualquier otro.
Estoy orgulloso de ella. Es una buena mujer. Es una valiente. Es demasiado cabezota y tiene una forma de ver el mundo demasiado basada en absolutos. Nunca aprendió que hay batallas que no deben lucharse hasta el último hombre, ni que existen ocasiones en que para hacer el bien uno debe hacer el mal. Nunca leyó a Maquiavelo, o quizás no le gustó. Pero me hizo un hombre valiente, me hizo un hombre de honor y me enseñó a mirar a la vida y a la gente a la cara. Me cuidó y, si yo le dejara, aún me cuidaría. Así que quizás mi madre no fuera una reina, pero fue una mujer de la que me siento orgulloso y a la que quiero. Y buena parte de la culpa de ser como soy la tiene ella.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Om mani


Hoy me pedía una compañera que le diera algo de mi tranquilidad. Curiosamente yo soy bastante nervioso, pero en circunstancias tensas lo oculto. Igual que oculto muchisimas cosas. Yo tiendo a dejarme de ir para las cosas banales, pero a atarme muy en corto para las cosas importantes. Disciplina. Es lo que tiene mi trozo de mente prusiana.
A esta chica se lo confesé, como le he confesado algunos otros defectos terribles que tengo. Podría parecer masoquista, pero me es muy fácil deshacerme en pedazos delante de ella. Parece admirarme y eso es más de lo que puedo soportar. En cambio mi admiración por ella es totalmente real. Es la única de mis compañeras a la que admiro como militar, como persona y como técnica.
Decían que cuando Dios cierra una puerta abre una ventana. Algo así me ha pasado. Precisamente motivado por esta chica he renunciado a un grupo social. Lo he intentado, de verdad, pero yo no puedo dejar de ser lo que yo soy. La adolescente dijo en cierta ocasión que la felicidad es ser consecuente y yo, como persona eminentemente feliz, no puedo evitar darle la razón.
Om mani padme hum. Ocho silabas que me tranquilizan. Un mantra budista. Últimamente lo he usado más de lo que me gustaría, porque he pasado ( y pasaré aún hasta Navidad ) bastante tensión. Odio esta epoca del año. Para mi la Navidad es la época de la frustración, de lo que tuve y no tengo, de lo que quiero tener y no puedo. De villancicos en alemán con mi hermano, de comidas en familia llenas de humor negro con mi abuelo. De un hogar calentito donde sentirme a gusto y querido. Y por eso y porque la odio, me paso la Navidad viajando, a lo más lejos que pueda, para perderme y encontrarme a mi mismo y descubrir cuanto he cambiado. Contar las nuevas arrugas, las nuevas cicatrices, el mismo brillo de siempre en los ojos azules de niño.
Me está yendo bien en la escuela. Curiosamente cuanto peor me va en mi vida personal mejor parece irme en la escuela. Pero es una cuestión de adaptación. Casi sin querer estoy haciendo lo que me recomendó Rabanal: no convertirme en un escribiente, sino ser mi propia versión del escribiente. Y me estoy gustando a mi mismo, a pesar de que lo hago enseñando los dientes más de lo que me gustaría.
Bueno. No se puede hacer una tortilla sin romper huevos, ¿ no ? En cambio me siento bien. Estoy contento. Pronto me acostumbraré al frío por fuera y al frío por dentro y me adaptaré al paisaje, como hago siempre. Pronto me embarcaré hacía otra aventura y hacía otra historia, a recopilar los recuerdos y las fotos de esta ultima, que son muy pocos, hacía los nuevos y multiples de la que vendrá.
Gracías, Vero la Buena. Es inspirador tenerla por ahí.

Sobre energia y tiempo


Hoy tengo dos paranoias para uds. Estos días he estado reflexionando sobre determinadas cosas mientras enfermaba, pasaba examenes, me deprimía, me alegraba y luego volvía a deprimirme. He pasado de la euforia a la tristeza demasiadas veces, en esa especie de onda senoidal que pasa por ser mi estado emocional habitual.
Y en esas estabamos, cuando ayer por la noche caí en uno de los motivos por los que siento lastima de una determinada persona. Y ese motivo es el flujo de energia.
Veréis, yo opino que todos nosotros existimos en sintonía con una serie de fuerzas, que nos nutren y nos vacían. Nosotros obtenemos energia y fuerza para vivir de la comida, el ejercicio, el descanso, el cariño. Pero también la obtenemos de otros sitios. De una canción que nos gusta, de un buen recuerdo, de un paisaje hermoso. En ese sentido las mujeres suelen estar mejor equipadas que nosotros, supongo que porque la naturaleza misma del hombre, para asegurar la supervivencia de la especie, incluye una clausula de ambición que será compatible con la capacidad de la mujer para estabilizarnos. Claro que ahora mismo con los roles tan cambiados es difícil tener la más puñetera idea de por donde van los tiros, pero esa es la teoría basica.
Ahora bien, ¿ qué pasa cuando hay un desequilibrio ? Cuando consumimos más de lo que producimos o cuando directamente producimos una porquería. No disfrutamos de las cosas, no nos gustamos a nosotros mismos, nos falta algo... entonces a veces nos alimentamos de los demás. O no voy ya a ese caso. Directamente las relaciones. Amistad, compañerismo, pareja... en todas esas relaciones uno da algo. Ese vacío que se crea en el interior de uno puede ser terrible si uno no sabe rellenarlo. De ahí lo que siempre he dicho sobre el miedo y el amor. Si no estamos equilibrados, el miedo se hará fuerte en nosotros y nos destruirá por dentro. Si somos capaces de generar nuestra propia alegria y disfrutar de la vida por nosotros mismos, sin muletas, entonces lo que demos se verá recompensado, de una forma o de otra.
Pero si no es así, ese hueco crecerá. Y todo hueco tiende a querer llenarse, de una forma o de otra. Por eso, queridos amigos, mi sabio consejo para hoy es que no os tiréis a la piscina si no sabéis como arreglaros las heridas que os podéis hacer.

Y ahora mi segundo tema del día. Ya escribí antes que este cuento se ha acabado. A veces pasa. Existe un momento para cada cosa y una cosa para cada momento y un proceso nace, crece, se reproduce... hasta que se aisla y entonces, solo, se apaga. Decían por ahí que la confianza cuesta muchisimo ganarla pero es facilisimo perderla, máxime cuando no hubo demasiada en ningún momento.
¿ Y por qué me parece curioso esto ? Porque a su vez hay una paradoja. No hace mucho alguien me planteó " qué pasaría si... ". Y no hay tal " si... ". Hay ahora. Hay una persona en mi vida que estuvo y no está, pero que me encantaría ver. Una persona en la que tengo confianza, que siempre aporta cosas positivas y que es una fuente inagotable de sorpresas, historias, conocimiento. Es alguien en quién confio y en quién he confiado siempre. ¿ Por qué ? Porque nunca ha tenido miedo de mi ni de mostrarse como es. Así que yo he entrado dentro de su mente, ella dentro de la mía y nos hemos sentido comodos. Luego lo que suceda o deje de suceder es otra historia, pero existía esa conexión. Yo soy muy cabezón, una vez me acostumbro a algo y me gusta es muy difícil hacerme cambiar de idea.
En cambio hay otra que pudo ser y no fue. Y es una lastima, porque ya no va a ser. O quizás no sea tanta lastima sino es lo que siempre pareció. Decía el otro día a la serpiente de coral, esa mariposa que se te mete bajo la piel, que no hay como volver al tiempo pasado. Pero dado que la gente cambia muy poquito, podemos hacer girar el mundo a nuestro alrededor y sacarlo de escena. ¿ Qué importa nada ? Seguimos siendo tu y yo, espalda contra espalda, viendo brillar las estrellas sobre el mar y contando puntitos de luz al otro lado de la bahia. No me parece que sea tan cruel. Tampoco me parece que " las cosas no son así ". Todo lo contrario. Las cosas son, y por cambiarles el nombre no vamos a conseguir que dejen de ser. La hipocresia está fuera de lugar, porque cada uno da lo que recibe y si no recibo fé, difícilmente voy a devolver nada.

Así pues, estas son mis conclusiones de hoy. Cada uno da lo que recibe, pero para crear magia uno tiene que trabajar con lo que tiene, darlo todo y creer. Y luego crear. Buenas noches, perranganas.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Y este cuento se acabó


Ya os dije en cierta ocasión, en una encarnación anterior de este mi yo karmico que viaja por las eras, lo que pienso de las princesas y porqué yo soy una rana. Sin ir más lejos, el viernes pasado tuvo lugar el siguiente dialogo.
- Ay, ¿ a donde me vas con eso ?
- Perdona, compañera, pero yo no soy el niñito de nadie. A esa gente le podrás decir como vestirse, como pensar y como vivir. Pero yo, siento decirtelo, vivo como me da la gana.

Y así se acaba la historia. Fue bonito mientras fue posible. Yo soy un perro demasiado grande para la perrera de ella, y mis historias no caben allí. Decía Sandra la argentina que me quiero demasiado a mi mismo y a ninguna mujer le gusta un hombre que se quiera tanto, a ellas les gusta que las necesitemos. Ser mami. Me alegro.
¿ Y ella ? Ella es demasiado irreal para ser real. No se puede tomar en serio a alguien que se empeña en mostrarte solo su personaje sonriente, feliz y duro. Ella me quiso poner una correa y yo me quise asomar dentro de su alma, y ninguno de los dos estaba por permitirselo al otro. Así que bueno, como ultimas palabras de un cuento, no me parecen para nada malas.
Voy a emborracharme de palabras, voy a respirar agua y volar con mis escamas. Voy a clase de alemán, a aprender a pintar los mismos cuadros con otros colores. Voy a mirar al sur y soñar que recuerdo y a recordar que sueño, acunado en aish de una mariposa de coral a la que no sé si veré alguna vez, pero que es mi enfermedad favorita.

domingo, 25 de noviembre de 2012

El ciclo karmico del respeto


Buenas noches, damas y caballeros que viajan. Respeto. Que palabra tan interesante. A muchos se les llena la boca para exigirlo, todos le damos importancia, pocos la entienden.
El respeto es como la confianza, algo fácil de perder y difícil de conseguir. El respeto tiene un ciclo kármico que surge en el individuo, se proyecta al exterior y vuelve al individuo. En primer lugar nos respetamos a nosotros mismos. De dicho respeto y una correcta empatia y educación surge el respeto a los demás, que nos lo devolverán por la firmeza que proyectamos y por una reacción correspondiente.
Todo lo demás son historias. Cuando no nos respetamos a nosotros mismos los demás lo perciben. Cuando no nos respetamos a nosotros mismos difícilmente podremos respetar a los demás. Y ahí surge el esconderse detrás de un nombre, un galón, una pareja. Algo que nos permita exigir algo que consideramos que nos merecemos pero que no trabajamos como debemos. Es exigirle al profesor que te apruebe sin hacer el examen. No vale, no sirve, y solo nos trae vergüenza y ridículo.

Hace tiempo le pregunté a mi psicologa sobre esto. Le dije que como era posible, en un entorno tan agresivo como el mío que yo, una persona bastante tranquila y pasiva, obtuviera las reacciones que obtengo de la gente, tan positivas. Y mi psicologa me dijo que me respeto tanto, que obligo a la gente a respetarme. ¿ Es carisma o es otra cosa ? ¿ Puede existir sin el carisma ? Quiero creer que sí. Que lo que uno da, lo recibe, y lo que uno recibe, lo da. Así que vamos a intentar respetarnos a nosotros mismos y respetar al mundo.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Un par de reflexiones matutinas



Buenos días, damas y caballeros, nomadas y sedentarios. Andaba recién levantado y he pensado dos cosas, que quiero dejarles aquí para que se les atraganten los choco crispies.
Primera reflexión. Yo soy yo y mis circunstancias, que dijera Ortega y Gasset. Pero a veces nuestras circunstancias cubren tanta parte de dicho yo que casi nos apartan de nuestra realidad. Hace no mucho tiempo un compañero me recomendó ser hipocrita. Es una recomendación suicida, porque a partir de ese momento la confianza en el compañero desaparece. Lo voy conociendo y estoy aprendiendo cuando es hipocrita y cuando no. Aún así, dicha circunstancia pesa enormemente sobre su personalidad. Puede ser o dejar de ser, pero desde el momento en que empieza a fingir ya no está totalmente en una de las dos orillas. ¿ Ustedes estáis condicionados por vuestras circunstancias o las condicionais vosotros ?
Segunda reflexión. Hay decisiones con fecha de caducidad. Hay momentos en que uno tiene al alcance de la mano una costa... y no desembarca. Y luego llega el viento y te lleva a cualquier lado y esa costa nunca vuelve. No es mi caso. Yo suelo tomar las cosas cuando vienen, pero porque vivo en el presente y, como he dicho alguna vez, todos sabemos en nuestro interior que es lo que realmente queremos. Quizás otra gente no lo tiene tan claro. También como dije alguna vez, ese no es mi problema. Yo no vivo la vida de nadie. Aún así, visto desde fuera, a veces dan ganas de darse en la frente y decir " ouch ! ", como diría Homer Simpson.
Bien, eso es todo. Feliz desayuno :-)

P.D: Atlichna. Me encanta que los planes salgan bien.

viernes, 23 de noviembre de 2012

El magnetismo del fracaso


Que bien sabe ese veneno. Como se paladea, " lo sabía, tenía razón ". Siempre solemos acertar con las cosas malas, que curioso. Supongo que es parte de nuestro cinismo.
Hace tiempo leí que en las pelis de miedo está estudiado el periodo que pasa entre que se plantea el susto y este llega. Hay un lapso, que creo recordar que era entre veinte segundos y tres minutos. Si el susto no es " presentado ", con una musica inquietante, una sombra... surge de repente y no hace pleno efecto. Hay que sugerirlo. Pero más allá de determinado período la tensión desaparece y llega el hastío. Eso es lo que me sucedió a mi por ejemplo en la Esubo. Al principio tenía miedo siempre, pero llega un momento en que el cuerpo se habitua y empieza a darte igual.
Esta situación es absurda. Yo vivo de espaldas a lo que siento e interpongo mi personaje, lo cual funciona. Excusas, una tras otra. Cuando decimos que sabemos lo que queremos pero el ruido nos distrae, lo que realmente queremos decir es que ponemos excusas y tenemos miedo. Surge el orgullo, la incertidumbre, la falta de confianza en uno mismo, la pereza. Surgen otras personas como excusas y el ruido de fondo se convierte en un clamor, el deseo en asco, el aprecio en odio. Y vuelta a empezar. La ruleta gira ( rueda fortuna, decían los Heroes ) y en el silencio y la oscuridad de la habitación el ruido de unos pasos imaginarios nos estremecen. El recuerdo de un contacto puebla el ambiente de fantasias y alzas el puño.
¡ No ! ¡ No quiero ! Estoy bien así.
Pero no lo estás. Solo te justificas a ti mismo, mientras te drogas con peliculas, libros, musica y ocio. Y una vez más el fracaso te engancha y te sonríes a ti mismo, encontrando que todo tiene sentido. Consolandote.

Hasta que entra en juego el siguiente factor que se te olvidaba. El instinto de supervivencia. ¿ Y si tu subconsciente está cuidandote ? ¿ Y si esa decisión equivocada resulta ser la correcta ? Nunca lo sabrás. Quizás algún día al cabo de cierto tiempo obtengas una visión de...
Nada. No tienes certeza. La vida es un salto al vacío sin red, sin mirar. Mejor así. Si miras puedes titubear y tener miedo. Solo hazlo. Y mientras caes podrás pensar, hacer planes o no. Entretenerte contando nubes para no sentir la velocidad. ¿ Qué más da ? Llegarás a donde tengas que llegar, quieras o no. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Jugamos con cuchillos


Y nos cortamos. Pero yo tenía - y tengo - la piel dura y no traspasa. Tu, en cambio, gallo joven y rabioso, alzaste tu cabeza al cielo como si no sintieras nada y yo te creí. O te quise creer. Y sin darme cuenta mi cuchillo entró más de lo que debía y luego tu quisiste venganza y no sirvió de nada, porque mi piel seguía siendo dura pero tu mano ya no buscaba la mía. Ya no apoyabamos espalda contra espalda y contabamos las estrellas, ya no paseabamos los pies desnudos por el mar sentados en el muelle. Mi piel de cocodrilo siguió resistiendo pero las lagrimas aparecieron, antes de que el viento se las llevara.
Ella se merece algo mejor que yo. La conocí en un tren y la despedí en un autobus. Pero yo no la escogí, yo le dije la verdad y cuando uno recibe dinero que llueve del cielo no pregunta porqué. El amor es un bien demasiado escaso como para pesarlo en una balanza, así que da las gracías y sigue adelante. ¿ Sigo llevando cuchillos ? ¿ Sigo cortando ? Nuestras heridas del pasado nos miran acusadoras y una parte de mi se pregunta si merece la pena seguir jugando, haciendo algo más que coleccionar historias. Si habrá un arco iris al final del camino.
Tu juegas con niños y te diviertes. A veces pienso que atraviesa mi piel y me duele, pero entonces me doy cuenta de que soy yo abriendo el costado y apuntandote para que te claves. Estoy metiendome en el agua con un tiburón y enseñandole mi costado. ¿ Yo también seré un poco masoquista ? Claro que sí. Lo soy desde hace mucho tiempo y lo sé, pero tengo clarisimo que es solo una forma de entretenerme y que, cuando suene la sirena del tren, cogeré la mochila y me iré sin mirar atrás. Yo tampoco puedo evitar ser como soy y me gusto bastante. Y si yo digo blanco tu dices negro y si a mi me gusta la oscuridad a ti te llama la luz, porque a mi me complementan las tinieblas y tu veneno tiene que ser diluido al sol. Serías mi hermana, pero me parece que tu no vas por ahí.
Así pues, ¿ sirve para algo esto ? Claro que no. Pero antes de que acabe el día volverá a haber sangre sobre la arena. Y dentro de algún tiempo tendremos nuevas historias para contar.

Mienteme


Mienteme. Llena mi alma de mentiras y mi corazón de sangre. Enredate en mi alma, metete debajo de mi piel y desgarrame, hazme pedacitos que caen gritando al vacío. Y colgarme de tu pelo, lianas de libertad, pendiente de tus palabras, tus sonrisas, las puñaladas de tus ojos. Moldea un sueño con tus manos, hazlo de barro y golpealo. Estoy vivo. Duele porque cura. ¿ O cura porque duele ? Dentro del pecho la prudencia lucha con el hambre y poco a poco va perdiendo. Quiero hundirme en la poza septica de tu mente. Quiero que me entres por la nariz, las orejas, la boca. Quiero respirarte y corromperme en tu perdición, ser uno y no ser nada, para auparme fuera de la piscina y notar como el viento me estremece. Todo parece distinto, la luz brilla tanto que duele, la oscuridad es tan tenebrosa que me aterroriza.
Mienteme. Juega al gato y al ratón hasta que nos quedemos acorralados y entonces huyamos como mariposas, ajenos el uno al otro. Pon tu espalda contra la mía y cuentame un cuento, sobre alguien que soy yo pero no tiene nada que ver conmigo. Descubreme e inventame. Olvidame y dejame tirado en cualquier esquina.
¿ Crees que yo no haré lo mismo ?
Y cuando no pueda más y la aurora me sorprenda, cuando mis pasos cansados me arrastren de vuelta a mi cueva, con ese vacio imposible de llenar de mi pecho, te recordaré. Y sabré que todo ha sido mentira.
Mienteme.

martes, 20 de noviembre de 2012

Ecos de la palabra


No soy un buen orador. Bien lo sabe Dios. Soy un escritor maldito y me desangro en el papel pero, si se trata de ponerme delante de un grupo de personas, no es lo mío. Tengo una personalidad más dada a esconderse en las sombras y observar, tengo una voz infantil y un tono demasiado gaditano. Mi acento me traiciona y mi mandibula, mutante, hace que a veces mi voz no suene como deba.
Y sin embargo lo he hecho bien. Tampoco tengo buenos pulmones y corro. La voluntad te permite compensar tus carencias y yo puse todo ayer para transmitir a mis compañeros algo que era importante para mi. Una serie de ideas, una actitud, una responsabilidad.
Ayer fue un buen día y aún el eco de la palabra rebota hacía mi, olas que la marea arrastra. Heroes del Silencio siguen rebotando en mi alma, pic pic, piedras que saltan al lago y se hunden en sus aguas oscuras para no volver. Me encierro en mi cueva-casa, hobbit domestico que se esconde de la lluvia y saboreo ese recuerdo. Saboreo palabras, sensaciones, impresiones. ¿ Se puede uno equivocar siendo uno mismo ? ¿ Existe una mejor forma de equivocarse ? Mis pies cansados se arrastran a la cama y evocan el frío, la no sensación. Felicitaciones... ¿ para qué las quiero ? Misil pasó, a por la siguiente prueba. Pero a través de los ojos de otra gente puedo verme y sentir orgullo. Reciprocidad.
Maldita serpiente de coral, quiero reirme de mi mismo. Malditas maldiciones.
Mañana puede ser un mal día.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Heimweh


Quién me lo iba a decir. Yo, que durante tanto tiempo he presumido de ser una mochila pegada a un hombre, de repente siento nostalgia del hogar.
Pero un momento. ¿ Qué es el hogar ? El hogar para la gente como yo son los amigos. Esas personas con las que te sientes a gusto, querido. O ese paisaje que te hace soñar, te permite encontrarte a ti mismo, llena tu alma de suspiros. El hogar es una sensación.
Tengo entendido, si no es así que alguien me corrija, que entre los vikingos existía la tradición de soltar las armas al entrar en una casa. Porque fuera de allí, todo el mundo era una guerra constante. Pero dentro del hogar la hospitalidad era sagrada. Era algo común en otras culturas antiguas, por ejemplo la ofrenda del pan y la sal de los romanos. Yo tengo esa sensación. Que el mundo es un conflicto constante y que debo mantenerme en guardia, debo formarme y prepararme y mantener mis armas a mano. Pero que hay un lugar, un espacio, un tiempo, en el que puedo relajarme. Puedo dejarlo todo y ser yo mismo. Estar entre gente que me conoce y se preocupa por mi, gente a la que conozco y por la que me preocupo.
También echo de menos descubrir cosas y aprender. Dejarme sorprender, ser un niño que dice " ooohhh" y " aaahh ". Nuestra mente trabaja con conceptos y el concepto del hogar está asociado a un espacio físico, que no tiene porqué ser físico. Extraño la playa con el sol de invierno, el viento y la luz. Extraño el frío del coche por la mañana, los gruñidos al entrar y el ver salir el sol poco a poco.
Supongo que es lo que tiene la melancolía. Pero me gusta. Es una melancolía dulce hecha de palabras y silencios, de personas que te comprenden y personas que no, de abrazos en la distancia y de musica a oscuras en el salón. Echo de menos el hogar y celebro echarlo de menos, porque significa que lo amo. Gracías, gente. Gracías por recordarme la tristeza.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Dos formas de carisma


Hoy me he encontrado con dos formas de carisma, a cual más impactante. La primera, un compañero que confía en el cinismo, la banalidad y el sentido del humor ( negro ) para evitar que nada le roce ni se le acerque demasiado a nivel emocional. Vaya por dios. Me suena.
Por el otro lado, todo lo contrario. Una compañera que juega a implicarse en todo, a ser super emocional, a sentirlo todo. Esto me coge bastante lejos, pero sin embargo reconozco el atractivo implicito. Solo que hay que saber cuando parar. Es un talento que se me escapa. Yo soy un hobbit ario de pies peludos e inquietos, de cabello ensortijado que no conoce el peine, pero de corazón frío que no recuerda sentir. O que si lo hace, es desde la perspectiva de un momento, una chispa que enseguida se apaga. No sé sentir, o quizás lo sé pero el miedo me paraliza.
Por eso le doy las gracías a la princesa. Por echarme la bronca por aislarme y no dejarme escapar, por llamarme a firmes. Ayer tuve un sueño raro. Un sueño agridulce, en el cual estás feliz y triste a la vez. Te das cuenta de que estás viviendo algo pero no sabes como llamarlo y ni siquiera sabes si quieres vivirlo o hacerte el tonto y pasar. Una cosa curiosa, gente tan acostumbrada a dar un paso al frente que de repente titubea. Y si titubeas, te caes.
Pero bueno. Todo eso es una forma de entretenerse para no pensar, consumiendo sensaciones como quién consume zapatos o peliculas. ¿ Cual es la lección ? No hay lección. Solo curiosidad y ocio y musica y oscuridad y frio y cansancio y lesiones y sueños.
Y carisma. Tanto carisma que oculta lo que hay detrás de la sonrisa, de la arrogancia y la prepotencia o de la sonrisa infinita. Curiosidad.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Todo se transforma


Jorge Drexler hizo una canción maravillosa de dicho titulo, en el cual nos explicaba como una moneda iba avanzando por el mundo, al igual que el amor. Fluyendo, saltando de un lugar a otro. Energia, que ni se crea ni se destruye. Así es un poco la existencia. Esta es mi reflexión para esta mañana. No aferrarse demasiado a nada ni a nadie, porque tal y como viene se va. Simplemente disfrutad del momento y atesorad en vosotros el precioso recuerdo, porque somos lo que percibimos.

Buen día.

martes, 13 de noviembre de 2012

Tipos de confianza


Me he llevado dos sorpresas hoy. La primera, un compañero me ha dicho algo que me ha dejado pensando. " A veces, hace falta comerse el coco con algo ". Es un pensamiento interesante. Yo vivo bastante desprendido y no tengo paciencia para que, como diría una colega argentina " me hinchen las bolas ". O en portugués " hencher o saco ". Que viene a ser más o menos lo mismo. Pero quizás mi colega tenga razón y, a veces, está bien tener algo con lo que comerse el coco. Si no afrontamos desafios nunca crecemos, así que hace falta afrontar cosas.

Mi segunda sorpresa es que me he dado cuenta de que confio en un tipo concreto de enfermedad. Confío en ella porque sé como es y sé hasta donde puede llegar. Es consecuente con su personaje y su personaje es una criatura de honor. De un honor retorcido, viscoso, diabolico, pero honor al fin y al cabo. Nos entendemos. La confianza, por lo que estaba pensando hoy, se basa en compartir experiencias y por tanto conocer a la otra persona, o en hacerse una idea muy exacta de como es la otra persona y que podemos esperar de ella. Como con cualquier situación. Nos sentimos seguros cuando conocemos el entorno o cuando hacemos algo que dominamos sobremanera. Me resulta curioso porque, por contraste, no me fio de otra persona. Uno se da cuenta de que alguien ha marcado realmente un hito en su vida cuando las personas que conoce, dentro de un determinado perfil, son comparadas de forma inevitable una y otra vez con esa persona anterior.

Es un tema extraño este de las sorpresas. Al final todo se reduce a aquel grafico que subiera Mariam. La salud es una mezcla de estres, alimentación, ejercicio y descanso. Esas cuatro " patas ", correctamente administradas, nos dan salud y calidad de vida. Así que me voy a dormir, a ver si voy equilibrandome un poco. Gracías por seguir vivos, personajes.

P.D: También ayer estuve charlando con una compañera por la que siento un respeto inmenso. Una cosa curiosa, dado que en mi entorno las mujeres son agrupables en dos grandes grupos: trapos / manipuladoras. Unas son más de lo uno que de lo otro, otras al revés y otras mucho de ambas. Pero en un juego de chicos pocas veces pueden competir en igualdad de condiciones. Ojo, esto no quita que haya algunas que no solo compitan sino que superen, obteniendo por mi parte un reconocimiento apropiado a sus meritos. Pero suelen ser la excepción a la norma.
Volviendo a mi colega, ayer me planteó si una de las ventajas de hablar otro idioma con alguien es que la gente de tu alrededor no te comprende. Y para mi lo es. No lo había pensado pero es cierto. Curioso cuando menos, gracías por la reflexión inquietante artista.


lunes, 12 de noviembre de 2012

Feliz aniversario


No pensaba escribir sobre esto. Una parte de mi biografia está terminando y empieza otra, como se demuestra cerrando un blog y abriendo otro. Pero ni nuestro pasado nos abandona nunca del todo, ni podemos evitar ser quien somos ni venir de donde venimos.
Hoy hago cinco años de Marina. Hoy hacemos cinco años de Marina todos los compañeros de la Foxtrot 07, los que juramos bandera el 26 de Enero y salimos a primeros de abril de 2008. Juanje, Ivan, Dieter, Cagiao,  Kabir, Edu, Rau, Bifu, Flecha,  Mohammed ( el bueno y el malo ), Glenys, Betsy, Ezequiel, Santi el Leche, Jaime, Xavi, el Gallego, Rafa, Borja, Jimmy, el Chiclana, ... y tantisimos que me olvido. Algunos aún siguen en la empresa y otros se fueron. Algunos son colegas, otros conocidos y todos son compañeros. Porque esa es la suerte que tuve yo durante mi curso de marinero. Serían mejores o peores personas, serían mejores o peores militares, pero todos son gente a la que puedo mirar a la cara y saludar con cariño y respeto. Son gente que compartieron conmigo muchas cosas, más a menudo malas que buenas. Son gente por la que sufrí y aguanté castigos, con la que compartí lluvia y frío y penurias, pero también risas de vez en cuando. Con ellos fui a tiro a Parga, cantando " la mora y el legionario " en el bus. Con ellos me arrastré por la nieve, desfilé hasta creer que me desmayaba. Con Jesus, mi compañero de habitación, juré bandera y su novia se confundió y me grabó creyendo que era yo.
Ahora todo es distinto. Recuerdo que entonces yo miraba a d. Sonia y pensaba " algún día seré sargento alumno y lo veré desde el otro lado. Algún día yo mandaré una brigada. " pero ahora desde el otro lado no quiero verlo. Llevo un año metido en el curso este CAES y, si algo he aprendido, es la clave de ser suboficial.
La responsabilidad no se delega.
Así que al final no te puedes fiar de nadie, no puedes compartir con nadie. Estás solo, más solo que la una. Todos esos compañeros que tuve, toda esa gente con la que compartí... eran mi gente. Me gustarían más o menos, pero yo era miembro de la primera Foxtrot. Ahora todo es distinto y lo seguirá siendo. La vida nos ha llevado a muchos sitios y nos seguirá llevando, pero en un día como hoy quiero celebrar que esa gente siguen siendo parte de mi vida. Aunque haga años que no nos veamos, aunque no charlemos, aunque... da igual. Cuando nos vemos nos saludamos y nos sonreimos, nos respetamos, nos ayudamos en lo que podemos. Y eso es algo a celebrar.
Así que señores, desde la fria Mordor con el corazón cansado, les mando un caluroso abrazo a todos. Felicidades. De corazón.

Poniendo el contador a cero


El sol solo se intuye. Aquí no hay luz pero a lo lejos las farolas despiertan esa sensación calida y dulce de regresar a casa, aunque apenas acabo de salir de la cama. Estoy asomado a la ventana y el viento me lleva lejos, resuena con voces, con historias, con recuerdos.
Maldito lunes.
Aún así me siento relajado. El fin de semana ha sido agotador y despiadado, pero ha servido para poner el contador a cero. Pronto comenzarán a acumularse tensiones, problemas, disgustos. La espalda volverá a cargarse, las piernas se volverán rigidas. Me siento como uno de esos muñequitos de los videojuegos de cuando era pequeño, tengo una barra de energia que se agota y se recupera rapida, que es parte de otra más grande. Esa más grande está preocupantemente baja y tarda mucho en recuperarse. Pero lo hará.
Vamos a por ello. A intentar disfrutarlo. ¿ A intentarlo ? No intentes nada. O lo haces o no lo haces. Así que a por ello. Un abrazo.

domingo, 11 de noviembre de 2012

En medio de ninguna parte


Había sido un viaje largo y complicado, como todos los viajes que suceden a continuación de mucha actividad. Se había levantado resacoso tras cuatro horas de sueño mal avenido y había saltado de un autobus a otro, con el petate en la espalda y el estomago saltando en algún lugar de su interior.
Hacía frío y llovía. Estaba oscuro y el día parecía no acabar nunca, aunque no había hecho más que empezar. Se metió las manos en los bolsillos de la chaqueta de cuero, se subió la capucha y suspiró.
¿ Qué demonios hacía él ahí ? Una parte de él le respondió. Cumplir con tu deber. Y sintió disgusto porque parecía que no hacía otra cosa en su vida. Establecer compromisos y cumplirlos, como un Curry de Fraggle Rock que construyera un castillo solo para que se lo devoraran, y luego volver a construirlo. ¿ Había alguna meta ? ¿ Algún objetivo ?
Al lado de donde esperaba, un extraño artefacto para promocionar el turismo emitía musica clásica. Parecía Vivaldi o algún otro autor italiano, interesante. A lo lejos se perfilaba la mole de una iglesia, otra iglesia, una plaza, un castillo... no lo sabía. Ya que estaba aquí, aprovecharía para viajar. Para aprender. Para relajarse y olvidar, o quizás para recordar cosas que nunca debió haber olvidado.
Pero ahí estaba. En medio de ninguna parte. A lo lejos, una silueta conocida levantó el brazo para saludarle y allá se dirigió. Todos los caminos empiezan con un paso. Dado que no sabía a donde se dirigía, quizás sería apropiado que empezara esta historia así. En medio de ninguna parte.

viernes, 9 de noviembre de 2012