viernes, 23 de noviembre de 2012

El magnetismo del fracaso


Que bien sabe ese veneno. Como se paladea, " lo sabía, tenía razón ". Siempre solemos acertar con las cosas malas, que curioso. Supongo que es parte de nuestro cinismo.
Hace tiempo leí que en las pelis de miedo está estudiado el periodo que pasa entre que se plantea el susto y este llega. Hay un lapso, que creo recordar que era entre veinte segundos y tres minutos. Si el susto no es " presentado ", con una musica inquietante, una sombra... surge de repente y no hace pleno efecto. Hay que sugerirlo. Pero más allá de determinado período la tensión desaparece y llega el hastío. Eso es lo que me sucedió a mi por ejemplo en la Esubo. Al principio tenía miedo siempre, pero llega un momento en que el cuerpo se habitua y empieza a darte igual.
Esta situación es absurda. Yo vivo de espaldas a lo que siento e interpongo mi personaje, lo cual funciona. Excusas, una tras otra. Cuando decimos que sabemos lo que queremos pero el ruido nos distrae, lo que realmente queremos decir es que ponemos excusas y tenemos miedo. Surge el orgullo, la incertidumbre, la falta de confianza en uno mismo, la pereza. Surgen otras personas como excusas y el ruido de fondo se convierte en un clamor, el deseo en asco, el aprecio en odio. Y vuelta a empezar. La ruleta gira ( rueda fortuna, decían los Heroes ) y en el silencio y la oscuridad de la habitación el ruido de unos pasos imaginarios nos estremecen. El recuerdo de un contacto puebla el ambiente de fantasias y alzas el puño.
¡ No ! ¡ No quiero ! Estoy bien así.
Pero no lo estás. Solo te justificas a ti mismo, mientras te drogas con peliculas, libros, musica y ocio. Y una vez más el fracaso te engancha y te sonríes a ti mismo, encontrando que todo tiene sentido. Consolandote.

Hasta que entra en juego el siguiente factor que se te olvidaba. El instinto de supervivencia. ¿ Y si tu subconsciente está cuidandote ? ¿ Y si esa decisión equivocada resulta ser la correcta ? Nunca lo sabrás. Quizás algún día al cabo de cierto tiempo obtengas una visión de...
Nada. No tienes certeza. La vida es un salto al vacío sin red, sin mirar. Mejor así. Si miras puedes titubear y tener miedo. Solo hazlo. Y mientras caes podrás pensar, hacer planes o no. Entretenerte contando nubes para no sentir la velocidad. ¿ Qué más da ? Llegarás a donde tengas que llegar, quieras o no. 

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