jueves, 30 de octubre de 2014

El dulce nectar del victimismo


Existe algo narcotico en la capacidad para culpar a los demás de nuestros errores. Parece que, como nosotros somos la victima, todo nos está perdonado, todo se nos justifica y estamos más allá de la responsabilidad. El victimismo nos excusa, dandonos via libre para aletargarnos en las colinas de nuestro martirio. ajenos a la realidad. Y cavamos un pozo, cada vez más profundo, en el que enterrarnos para luego poder echarle las culpas a los demás.
Es comodo. Y es malo. Por eso hace falta un periodo de reflexión, hace falta salirse de la espiral viciosa de la irresponsabilidad. Hace falta plantearse alternativas y soluciones, tener sentido del humor, desconfiar de la salida comoda. Hace falta espiritu critico y, sobre todo, hace falta paciencia. Durante días y meses he deshojado la margarita. Que viene el lobo pero al revés. Que viene la felicidad. Podré dejar de sentirme inutil... podré dejar de sentirme anonimo... podré dejar de sentirme torpe... y no. Cuando compañeros míos arrancan y van construyendo sus vidas, yo sigo en el lodo de la autoflagelación, del no reconocimiento, del castigo de mi orgullo.
Hay que acabar con eso. Es muy facil sentir lastima de uno mismo, pero ni somos tan malos como intentan hacernos creer, ni tan buenos que no tengamos fallos. El truco es encontrar ese punto intermedio en el que, sabiendo que no somos perfectos, sabemos que estamos muy cerca de serlo. Así que vamos a levantar la cabeza, mirarnos al espejo y reirnos de nosotros mismos y del mundo. Que total, como decía hoy el jefe, no nos vamos a morir ninguno.

P.D: Va por ti, Leti. Personaje :-P 

like a sisifo

Ayer escuché en ka radio 'like a virgin' de Madonna y me he acordado ahora. Ayer, tambien, me dieron un consejo. Tacha dias de un calendario. Eso está muy bonito, pero llevo tres años haciendo precisamente eso. Cuando llegues a Ferrol... cuando pases a segundo... cuando seas sargento alumno... cuando quede un mes...
Habeis oido hablar del cuento de Pedro y el lobo ? Llega un momento en que uno deja de creer. Yo estoy ahi.

lunes, 27 de octubre de 2014

No te la juegues con el karma


Es lunes. Se acaba el lunes. Bien. O no.
Ya, soy la indecisión personificada. O mejor dicho, prefiero estar abierto a toda clase de opciones. Así nunca me encasillo demasiado.
Es lunes. Fin de mes. Todo el mundo está cabreado, triste, cansado, deprimido. Algo. Es lunes y no es buena idea desenfundar la sonrisa, a ver si alguien te estrella una tarta (no de las que te gustan) en la cara. Pero yo soy demasiado idiota para no darme cuenta, cuando están cayendo rayos, que mi sombrero cien por cien acero inoxidable me puede buscar problemas. Y así acabo.
¿Mereció la pena? Mereció la pena. Me lo he pasado bien. He aprendido cosas, he conocido gente. Ha sido un buen día. A pesar de que el karma ha golpeado una y otra vez, hasta convertirme en una masa gelatinosa, cansada, triste. Mañana será martes, que es el día duro, y probablemente volveré a la espiral depresiva de mi vida habitual en Madriz. No lo entiendo. ¿Es tan dificil saber valorar las cositas buenas y no calentarse demasiado la cabeza con las malas? ¿Es tan dificil ser amable, agradecido, sonreir? El domingo aprendí buenas cosas. Y no sé... decía una amiga que me veo mejor. Lo estoy. Y el tema es dar lo que tengo, para que todos ganemos algo.

domingo, 26 de octubre de 2014

Un buen finde


Visita al Lobo Park, peli, buena compañia, mucha lectura... me gusta este fin de semana. Tampoco ha sido gran cosa. Normalito. Pero es que no siempre uno tiene que cambiar el mundo. A veces, simplemente basta con dejarse llevar un rato. Dracula es una peli... bueno, lo de "la leyenda jamas contada" no es del todo cierto. Basicamente porque es un poco de lo mismo de siempre, pero está bien hecha, eso sí. Me gustó. En cuanto a los lobos, fue algo original. Interesante (con cara de "interesante..."). Ahora vamos a por otra semana y a ver que cosas van pasando en Madrid. Y ya solo faltan seis o siete :-) ¡Vamos!

viernes, 24 de octubre de 2014

Porque prefiero Marvel a DC


Yo, como casi todos los niños de mi generación, aprendí a leer con tebeos. Primero porque nos llamaban la atención los colores y segundo porque las historias eran muy para niños. Habia historias divertidas, cosas diferentes... yo empecé con tebeos que traían varias series: super lopez, zipi y zape, mortadelo y filemón, los xunguis. Todos esos eran tebeos nacionales. A veces iba al kiosko de mi barrio y veía los americanos, con sus portadas coloridas y sus personajes raros y me preguntaba de que irían pero, la verdad, nunca me llamaron mucho la atención. Recuerdo que en una revista que tenía el padre del padre de mi hermano había comics de Spiderman pero no me interesaban. No sé porqué, pero Spiderman nunca ha sido un personaje que me haya simpatizado.
Descubrí los comics americanos por la tele. Los sabados por la mañana en Canal Sur ponían una serie con Spiderman, el Hombre de Hielo y una chavala que tiraba fuego. El doblaje era sudamericano y las historias infames, pero era entretenido.
¿Cuando empezó a gustarme el tema? Pues con la serie de Xmen. Trece o catorce años y los centinelas persiguiendo a Jubilo. ¿A quién de mi generación no le encantó? La echaban en Telecinco. En aquella epoca veiamos Dragon Ball, Campeones, Chicho Terremoto... y Xmen.
Con internet he seguido y me he documentado. Es muy facil descargarse doscientos tebeos hoy en día Otra cosa es leerlos. Y si me atrae tanto Marvel es por lo retorcido y adulto de sus tramas. Porque ningun personaje es totalmente bueno o malo, porque todos tienen que superar dificultades, porque no hay nada que sea sencillo. Incluso cuando alguien parece bueno del todo... tiene algo detrás. O alguien. Las mejores personas tienen un hermano malvado, o cometieron errores en el pasado, o... Me encanta Marvel por eso. Porque son historias de super heroes muy humanas.
¿Y DC? ¿Qué pasa con DC? Superman, aunque a todos nos gustaba de pequeños, cuando maduras se queda atrás. Lo tiene demasiado facil. Batman es oscuro y atormentado... porque quiere. Sí, tiene un cierto sentido de la responsabilidad, pero seamos sinceros: nada obliga a Batman a perseguir el crimen. Si fuera un tío realmente consecuente cogería su fortuna multimillonaria, compraría sicarios y montaría su propio imperio del crimen "bueno". No, no me convencen.
Y esta es mi tonteria de este fin de semana. A seguir con mi vida.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Hold your ground


Hay algo que es muy importante que tengas claro. Ni tu padre, ni tu madre, ni tu mejor amigo, ni tu novia, ni tu compañero más antiguo... nadie, tiene derecho a hundirte y acabar con tu autoestima. Nadie tiene derecho a tratarte con la punta del pie. Ese derecho se lo das tu a ellos, en el momento en que permites que abusen de ti. En el momento que permites que se burlen de ti o que te falten al respeto. La clave es esa. Es decisión tuya parar la espiral de autocompasión. Hoy me lo han enseñado blanco sobre negro. Y demonios, tienen razón.

martes, 21 de octubre de 2014

tiempo

Los minutos caen, plac plac, gotas en una enorme piscina de otras gotas. Y a medida que sube la altura de la piscina me pregunto, ¿ quien pagara las horas, minutos y segundos de tiempo no vivido ?
El autobus me lleva. El autobus me trae. En medio, horas mirando la pantalla, intentando no hablar para no molestar, no hacer, no ser. ¿ Quien pagara las sombras que reptan a mis pies y escalan por mi hombro?
Un hombre es más que lo que se ve. La capa freatica vibra y el primer viento artico arranca el barro que la cubre, dejando ver la roca desnuda de debajo. Un desierto... las lluvias arrancaron la poca vegetacion que habia, y ahora solo queda un llano, vacio hasta donde alcanza la vista. ¿Como lo repoblaremos? Palabras. Paisajes. Abrazos. Suspiros y promesas, sueños e ilusiones, tragedias e historias. Más y más historias con las que montar andamios, sobre los que colocaremos telas, que pintaremos para luego dejar que el viento las arrastre y lleguen a otras costas. Botellas que tiramos al mar, esperando no volver a verlas y deseando, ¿quién sabe? Que lleguen a alguien y le manden ese abrazo secreto que guardamos. Somos un libro abierto al mundo, pero solo si somos sinceros con nosotros mismos podremos llegar a leerlo algún día.
Hay que descubrir. Hay que crear. Hay que vivir. Decía Pepe Mujica que cuando compras una moto no la compras con plata, sino la compras con el tiempo que te ha costado conseguir esa plata. Y el tiempo, amiguito, es lo unico que no se recupera. Así que como regalo al mundo, debemos hacer que nuestro tiempo sirva para algo. Debemos suponer una diferencia en nuestra pequeña parcela de existencia que nos ha tocado. Debemos mejorar, a nosotros mismos y a nuestro alrededor. Solo así podemos arrancar la mala hierba, dejarla que el viento se la lleve y permitir que nuestro jardin se vaya llenado de esperanza y crezca. Solo así, plantando las raices de nuestro futuro crecimiento, llegaremos a ser grandes, en esa imposible columna que nos enlaza con nuestros padres, sus padres y los que vinieron detrás.

lunes, 20 de octubre de 2014

orgullo ignorante

O ignorancia orgullosa. Nunca entenderé este impulso tan español de sentirse arrogante en la ignorancia. ¿ Será un efecto secundario de hacer de la necesidad virtud ? Hace un momento he escuchado a una señora bibliotecaria hablar de 'la insoportable levedad de algo asi' y me he horrorizado. Es como aquella ocasión en que solicité un libro de Coleridge y se rieron en mi cara por pedir el titulo en inglés, al desconocer su traducción. Aberrante. O aquella vez en que, estando hojeando libros en otra libreria, escuché a la dependienta preguntar como se deletreaba Baudelaire. Algo perfectamente comprensible en un lector casual, pero no en una persona cuyo trabajo son los libros.
Siento un respeto reverencial por la palabra escrita. Niño con pocos amigos, la mayoria de los que tuve en mi más tierna infancia estaban escritos en negro sobre blanco. En algunos casos en muchos colores, porque el tebeo (no habia comics de aquella) era un compañero respetable y bueno de todo niño por aquella. ¿A qué sueno viejo? A veces me siento un poco así. Lodos que han arrastrado las lluvias de este ultimo curso.
Como decía antes, lo mío con los libros roza la religión. Y, permitanme que me burle aquí de aquellos que consideran que el tener un ebook me descalifica como lector, a ver si ahora un amante de los caballos no va a poder usar el coche para desplazarse. Una de las caracteristicas de todo apasionado de la lectura es un intenso respeto por la cultura. Por la suya y por la de los demás. Decía Perez-Reverte en un artículo que deberiamos temer a la gente de un solo libro y es cierto. Leer mucho te abre los ojos, te llena de curiosidad y de inquietud. Es como viajar, una vez uno empieza nunca tiene suficiente, y cuanto más descubre, más consciente se vuelve de su propia ignorancia. Pero la ignorancia, bien entendida, es una oportunidad para ilustrarse. Lo que denuncio aquí, y lo hago apuntando con el dedo acusador sobre todo a tantos trabajadores del libro (sacerdotes de la Cultura, así, con mayusculas), es la aberrante falta de respeto por la inquietud y el conformismo en la ignorancia. No debemos, no podemos sentirnos orgullosos de desconocer algo, ni quedarnos en el "la insoportable levedad del algo". No, señora. Porque ese libro que ud ha despreciado es una obra de arte de Milan Kundera que, a pesar de no conseguir terminarmelo por circunstancias, hizo mucho por ayudarme en la vida. Así que hagame un favor. Si la gente se manifiesta porque maten un perro, permitame que me manifieste porque ud desprecie a un libro. Y con ese libro, desprecie a todos aquellos tomos que tantos sueños, misterios, curiosidades, alegrias y tristezas nos han dado. ¿O acaso alguien dice "El padre o el padrino o el algo" o "brave alguna cosa, yo que sé"? Respeto. De nosotros, hacia nosotros, para nosotros. Respeto.

fantasmas del pasado

Esta noche ha venido a visitarme un fantasma, que tenia muchas caras. La primera se llamaba Julia, la segunda Maria, la tercera Nuria. Da igual en que momento de mi vida me encuentre, siempre tiene la misma silueta y el nisno perfil. La misma actitud, el mismo caracter. Fantasmas del pasado que vienen a burlarse de mis dudas, mi silencio, mi pose de poeta maldito, de chico reflexivo y profundo. Mi insondable soledad, imposible de medir. Mi asincronia vital, empachos y ayunos, bulimia del espiritu. Mi escribir recto con renglones torcidos, mi no ser para ser para volver a ser.
Y ellas en cambio son siempre iguales. Alegres, luchadoras, seguras de si mismas. Sencillas, en el sentido de que donde yo dudo ellas ejecutan. Y a la vez atormentadas por un mundo que no acepta esa sencillez, porque (y este es un secreto que ellas nunca se confesarán a si mismas), su forma de eliminar complicaciones de la vida es miedo.
Aún así, ha sido bueno volver a ver esos fantasmas. Y estoy agradecido por su visita. Ojalá todas mis noches se encuentren recuerdos tan agradables, a la par que inquietantes.

sábado, 18 de octubre de 2014

Palabras


- Ven, vamos a contar estrellas
- Siempre has tenido una habilidad para las palabras.

Aunque no estaba convencida en absoluto de lo que le decía, vino a sentarse a mi lado y nos apoyamos el uno en el otro. A nuestros pies, el pueblo entero era un mosaico imposible de luces y sombras, torres y antenas. Allá a lo lejos alguien veía la tele, alguien se peleaba con su novia, algún niño lloraba. Me sentía fuera de todo.

- ¿Te imaginas que el  mundo se acaba ahora?
- Ya te gustaría.

En cierto sentido así era. Ese momento, ese instante... quería guardarlo y estirarlo hasta el infinito, como una tira de chicle imposible. Recordé lo que me había dicho hacía unas semanas, que a ella eso no le pasaba con cualquiera. Que tontería. Como si yo fuera cualquiera. Como si ella fuera cualquiera. Tan lejos que habiamos andado... y estabamos en el mismo sitio. ¿Eramos los mismos? No claro. Pero el tiempo no es un continuo para todas las religiones, ni para todas las filosofias. La idea de la linealidad... no, no me acababa de convencer. Cada momento surge y desaparece, como un barco que la cresta de la ola te muestra y su seno te esconde. A nuestro alrededor, los infinitos futuros se desplegaban en un arco iris imposible.

-¿En qué piensas?
- En nada.

Y ahí quedaba eso. Siempre he sido bueno escondiendo mis pensamientos, mis sentimientos, mis ideas. Me molesta que me lean con tanta facilidad, quizás por eso sigo dejando mijitas de pan y relatos para que los leas cuando te aburras. El tiempo pasa, la distancia se alarga, como ese chicle imposible en el que convertiría los momentos contigo. A nuestros pies, como humo, las letras se elevan y se deshacen, llevadas por el viento. Las palabras se desvanecen y los alfabetos se mezclan, los idiomas se confunden, las personas se pierden.
No me había dado cuenta. Ya no estás. Miro al horizonte desde mi ventana. Hay un parque enorme allá a lo lejos, ¿será un buen sitio para correr por la mañana? Quiero ir solo. Quiero oir mi respiración, sentir mis piernas trabajar, olvidarme. Quiero mirarme un día al espejo sabiendo quien es ese tío que me devuelve la mirada. Quiero volver a sentir tus manos, oir tu respiración, oler tu pelo.
Al final, las cosas realmente importantes son las más sencillas.

martes, 14 de octubre de 2014

La busqueda de la belleza diaria



El otro día recibí un mensaje de una amiga que está viviendo en Japón. Para los que no lo sepais, siento un profundo odio y desprecio por la cultura japonesa, que considero que desarrolla una represión extrema de los individuos, llevando a reacciones totalmente extremas por el exceso de frustración. Pero nunca dejo que mis prejuicios me arruinen una buena historia, así que le pregunté a mi colega cosas buenas y malas de estar ahí y me gustó algo que me dijo. Ella decía estar fascinada por la busqueda japonesa de la belleza diaria. Como, a traves de la autodisciplina, uno buscaba ser siempre elegante, siempre cuidadoso. De ahí interpreté que en la cultura japonesa, incluso el saludo puede ser un arte. Claro que esto no desentona con mi prejuicio y mi odio, pero es un lado positivo que me gusta. Si entendemos la belleza como todo fenomeno que nos produce sensaciones agradables, entonces podría considerarse la belleza como un fin en si mismo.
Yo no llego a tanto, claro. Soy un cinico. Desconfío de las cosas obvias. Pero reconozco que la idea de algo positivo que se extienda más allá de mi me gusta. Yo vivo así, probablemente debido a mi creencia en el destino, en el karma y porque, que demonios, es más comodo vivir así. Intento buscar la bondad diaria, o quizás el bienestar. No sé. Intento que la gente que esté a mi alrededor viva bien, echar una mano. El mundo siempre es mejor cuando todos ponemos un poquito de nuestra parte. Creo.
Pero claro, ese "creo" es un matiz importante. Hablemos del gato de schrödinger. Bueno, mejor no. Mejor digamos que algo puede ser una cosa y su opuesta a la vez, dependiendo de la perspectiva. O sea, el vaso está medio lleno o medio vacio. ¿Por qué o? Realmente está las dos cosas a la vez. Yo me considero un buen chaval. Otras personas me considerarán un sucio cerdo manipulador. Y probablemente ambas tengan razón. El caso es que diariamente me esfuerzo por recordarme a mi mismo que no soy un inutil. Debo haber hecho algo muy malo y lo estoy pagando. Pero... ¿sabeis una cosa? Nada dura para siempre. Ni siquiera la busqueda diaria de la belleza.


miércoles, 8 de octubre de 2014

¿Y como estoy?


La verdad es que, si os soy sincero, no tengo ni idea. Este fin de semana ha sido fantastico. Me ha permitido ver la luz al final del tunel y creer que la vida merece la pena ser vivida. Mi frase es "me duele la boca de tanto sonreír". Me quedo con eso. Pero la realidad es la que es. Aquí mi día a día es muy triste y muy duro. No debería quejarme. Fisicamente estoy bien, no me presionan, no me maltratan, los jefes son buenos. Pero me siento inutil. Una sensación con la que no estoy nada comodo y que se perpetua en el tiempo. Fuera del trabajo... ¡pero si no tengo vida fuera del trabajo! Es quitarme este resfriado y contar las horas para que llegue el fin de semana. Y en ello estoy. Eso sí, una vez más agradezco a esa persona especial que me ha dado esperanza y a la que espero volver a ver pronto. Wii.

Sobre la disciplina y los colores


Llevo dos semanas dandole vueltas a si apuntarme a una partida de rol con unos colegas. Por un lado los colegas son gente genial y eso me inspira mucho. Por otro lado... es una partida de rol en una especie de Japón feudal. Y no puedo. La cultura japonesa se me atasca. Ese excesivo drama, esa ausencia de humanidad... solo es posible en una cultura terriblemente insular y enrocada en sí misma. Así le sucedió, que primero con el fin de la dinastia Tokugawa y posteriormente con la segunda guerra mundial, enfrentada a la realidad del mundo más allá de sus islas se encontró sin identidad.

Pero no es ese el tema. La cuestión es que no me atrae jugar a rol en ese entorno porque... ya me paso la vida llevando mascaras y sometido a un control de las emociones brutal. Durante los ultimos años he dejado que mis emociones me guiaran, confiando en mi subconsciente para tomar determinadas decisiones. Pero ahora debo reprimirlas, porque estoy en un entorno en el que no se pueden expresar libremente. Lo unico que me faltaba era salir de allí y meterme en una mesa a... representar un entorno similar. Si hombre. Nos ha jodido mayo con el agüita. Si yo precisamente lo que quiero es liberar emociones reprimidas, no reprimirlas aun más!

domingo, 5 de octubre de 2014

Que buen fin de semana


Así es como todos los fines de fiesta deberían ser. Llegar y que te quieran, hacer deporte, disfrutar de gente buena. Hacer cosas que te gustan. Sentirte especial. Compartir risas hasta que te duela la mandibula. Ver salir el sol un día desde el mar, nadando. Al día siguiente verlo abrazado. Encontrarte a Adri, apellidado "esdercaraho". Sentirte tu en plenitud y a la vez sentir que tienes todo el tiempo del mundo, que nada corre prisa, que ya te organizarás.
Mañana volvemos a la oscuridad. Y volvemos al día a día. Pero este fin de semana ha hecho que merezca la pena vivir. Y por eso le doy gracias muy especialmente a mi familia y a Alisa. Gracías.

jueves, 2 de octubre de 2014

Far from grace


Vaya. Llevo dos de dos. Que semanita. Y se supone que el que tiene habilidad con las palabras soy yo. Pero bueno, ¿qué queréis que os diga? Llega un momento en que todo te da un poco igual. En que reconoces que te has caido del cielo y que, por mucho que knock knock knocking on heavens door al otro lado no hay nadie que atienda tus llamadas. Así que te encoges de hombros. ¿Qué le vas a hacer? Una de las tristes realidades que le toca asumir a uno a partir de una determinada edad es que no haces tu mundo, sino que como mucho juegas en él. Y eliges, claro. Tomas decisiones.
Yo soy una persona de compromisos. Parece un poco paradojico, teniendo en cuenta como paso de todo, pero soy un tío de palabra. Si digo una cosa la cumplo. Y la gente que está en mi mundo, que es pequeñito por muchos kilometros que abarque, es así. Yo no dudo de la palabra de mi gente. La palabra es sagrada y no se rompe. El problema de ser así es que, una vez dices "voy a por esto" no dejas que nada te haga cambiar de idea. Sí, queridos amigos, soy un bastardo cabezota.

Ya estoy al otro lado. El amor es algo que les pasa a los demás y, sinceramente, estoy cansado de buscar alguien que me quiera. O quizás es que soy demasiado exigente, no sé. O bastante piba. Quiero alguien que me diga "quiero verte. Aquí. Ahora." Y que lo haga. Y como ya hace meses que las unicas personas que me dicen eso están en a tomar por saco, o están a unas horas de tren pero "a ver cuando podemos y lo hablamos", pues me he cansado de esperar. El finde pasado me puse a disposición. Nadie me quiso. Así que perdonenme uds si, cuando resulta que deciden que pueden tomar un momento de su tiempo para mi, a mi me ha arrastrado la marea y me he ido. Nada dura para siempre.

He cambiado, mucho. Decía Aliusha que, un tío que pasa demasiado tiempo solo, se vuelve una nena. Es verdad. Pierdes confianza en ti mismo y capacidad para asumir desafios y cambios, te vuelves inseguro y dudas. También el curso me ha agotado emocionalmente, muchisimo. Reconozco que estoy en una depresión. Aliusha decía "espero que sea de fuera adentro y no de dentro afuera". Es al revés, claro. El finde pasado debería haberme ido a Sofia. En cuanto pueda intentaré hacerlo, porque allí me ponen a funcionar, me recuerdan quien soy. Eso es lo que me hace falta. Verme en un espejo y reconocerme, ponerme cara, gestos, expresiones.

He perdido la pasión por el movimiento. Me duermo en el tren en lugar de pasarmelo mirando por la ventana boquiabierto. Mi niño, esa adorable criatura que hacia "oohhh" y "aaahhh" hace mucho que está perdido en el día a día. No sé quién decía que madurar es bueno. Yo estoy aburrido, cansado, tenso, y solo quiero estar a gusto con gente que me quiera, que me acepte, que no me exija y entienda que, a veces, soy un bastardo insoportable. Como nos pasa a todos. A ver si ahora voy a tener que ser yo el unico que aguanta las bofetadas de los demás. Creo que también estoy cansado de eso. Así que bueno. Las manos en los bolsillos y a seguir caminando. Enseguida empezará a llover.