martes, 21 de octubre de 2014

tiempo

Los minutos caen, plac plac, gotas en una enorme piscina de otras gotas. Y a medida que sube la altura de la piscina me pregunto, ¿ quien pagara las horas, minutos y segundos de tiempo no vivido ?
El autobus me lleva. El autobus me trae. En medio, horas mirando la pantalla, intentando no hablar para no molestar, no hacer, no ser. ¿ Quien pagara las sombras que reptan a mis pies y escalan por mi hombro?
Un hombre es más que lo que se ve. La capa freatica vibra y el primer viento artico arranca el barro que la cubre, dejando ver la roca desnuda de debajo. Un desierto... las lluvias arrancaron la poca vegetacion que habia, y ahora solo queda un llano, vacio hasta donde alcanza la vista. ¿Como lo repoblaremos? Palabras. Paisajes. Abrazos. Suspiros y promesas, sueños e ilusiones, tragedias e historias. Más y más historias con las que montar andamios, sobre los que colocaremos telas, que pintaremos para luego dejar que el viento las arrastre y lleguen a otras costas. Botellas que tiramos al mar, esperando no volver a verlas y deseando, ¿quién sabe? Que lleguen a alguien y le manden ese abrazo secreto que guardamos. Somos un libro abierto al mundo, pero solo si somos sinceros con nosotros mismos podremos llegar a leerlo algún día.
Hay que descubrir. Hay que crear. Hay que vivir. Decía Pepe Mujica que cuando compras una moto no la compras con plata, sino la compras con el tiempo que te ha costado conseguir esa plata. Y el tiempo, amiguito, es lo unico que no se recupera. Así que como regalo al mundo, debemos hacer que nuestro tiempo sirva para algo. Debemos suponer una diferencia en nuestra pequeña parcela de existencia que nos ha tocado. Debemos mejorar, a nosotros mismos y a nuestro alrededor. Solo así podemos arrancar la mala hierba, dejarla que el viento se la lleve y permitir que nuestro jardin se vaya llenado de esperanza y crezca. Solo así, plantando las raices de nuestro futuro crecimiento, llegaremos a ser grandes, en esa imposible columna que nos enlaza con nuestros padres, sus padres y los que vinieron detrás.

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