lunes, 23 de marzo de 2015
Sobre medios y fines
La semana pasada, el jueves, fue el día del padre. San José. No le quise dar importancia ninguna. Mi madre escribió algo lindisimo en facebook sobre el tema. Mi hermana también. Les animé a seguir haciendolo, mientras pintaba muñequitos y me preparaba para el viaje a Pereña. Este finde estaba allí sentado y hablaban sobre niños, un tema recurrente cuando está Rebeca en la mesa. Le preguntaron a Marta sobre niños de hospital y me tuve que acordar de Jose, cuando dijo aquello de "ellos juegan en otra liga, es una vida tan distinta de la habitual que no puede ser medida."
Me mataban los cumpleaños de Jose. Recuerdo que era el unico momento del año en que me volvía consciente de su minusvalia. Con Jose, yo aprendí a no medir el tiempo. El pasado se difuminaba y, si ayer estuve enfadado, hoy ya no tenía tiempo para guardar rencor. El futuro tampoco importaba. Why can't you leave me tomorrow instead? como decía la canción. Solo era el aquí y el ahora. Y en ese concreto espacio tiempo, viviendo como un perro sin mirar a los lados, era feliz. Sacrificaba cosas pero, ¿qué más daba? Toda decisión conlleva renunciar a otras y yo recibía más amor del que daba. Pero el día de su cumpleaños ardia de rabia contra el mundo, por no poder hacerle una fiesta, invitar a sus amigos... yo nunca he sido de fiestas de cumpleaños. Para mi. Pero este fin de semana tuvimos una y me encantó, como me encantó aquel San Valentín que celebré con Karen. Lo importante de una fiesta es las sensaciones, las risas, el cariño. El compartir tiempo y esfuerzos, alrededor de una mesa, sobre un sofá.
Es un problema muy común entre nosotros, jovenes criados sin hambre, la idea de que el hedonismo es un fin en si mismo. Que el unico sentido de la vida es la obtención del placer, olvidando que el placer es un medio para un fin. Por eso consideramos que una festividad tiene que tener alcohol, drogas, sexo, formas de alejarnos de la monotonia y del mundo, de salir de nosotros mismos. La celebración termina convirtiendose en excusa para desfasar, para romper. Cuando romper, desfasar, solo es una via de escape para un entorno que nos frustra, para una infelicidad que nos mutila, para una serie de ansias insatisfechas.
Que absurdo. Si algo aprendí con Jose, es que el aquí y el ahora son lo fundamental, que el "vive el momento" latino no significa "empachate con la cosecha y muerete de hambre mañana", sino saborea lo que tienes, concentra tus sentidos en el aquí y ahora. Sonrie y disfruta de la vida, porque hoy estás caliente, tienes un techo y gente con la que compartirlo, pero puede que mañana no sea así. Y si mañana sigue siendo así, sonrie y da gracias.
A veces, se nos olvida la importancia de las cosas.
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