Una de las pocas cosas buenas de vivir en una ciudad de emigrantes es cuando llega Navidad o Verano, que de repente te encuentras a todo el mundo. Y vas andando por la calle y todos los que nos hemos ido yendo... volvemos. Y te encuentras a la familia y todos están contentos porque están deseando verse y reírse y estar bien.
Ayer Charlie y yo volvimos a vernos y hablabamos de como a la gente parece que le gusta discutir. Y le comentaba que, posiblemente por ser gente de barco, nosotros estamos muy hechos a "aprovecha ahora, que mañana puede que no estés", así que evitamos las discusiones que sabemos que no conducen a nada. Evitamos "mantener agravios", porque lo único que se consigue con eso es tener más problemas.
Ayer fue un día increíble. Volví a ver a un colega del curro de Madrid, a Luichi, a Estefi, a Charlie. Todos estamos esperanzados por el futuro, todos estamos contentos. Me encanta ver como vamos hacia delante y como este año al final parece que ha sido un buen año. Y quiero daros las gracias, a todos los que habéis colaborado aunque sea un cachito, para que esto sea así. ¡Gracías! Esto también es culpa vuestra. Gracias por todo y a disfrutar del próximo año y de esta noche lo que podáis
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