Siempre que hablo con mi madre de "current affairs" (políticos, sociales, económicos) me sorprende la perspectiva tan irresponsable ante ellos, que además es la común de la sociedad. Como no es culpa nuestra, sino de "otro". Y como la solución tampoco es nuestra, sino "de otros". Ese partido político, ese sistema educativo, sanitario, empresarial... yo, primera persona del singular, nunca está implicado como sujeto, siempre como objeto.
Nosotros somos parte del cambio. Nosotros somos responsables de efectos y actitudes en nuestro entorno. No vale quejarse sin actuar. Y, si bien yo soy el primero que critica determinadas situaciones y actitudes, y asumo que lo hago simplemente para echar gas fuera y quedarme más tranquilo, no dejo de provocar mi parte de cambio y de evitar llenar el plato de otras personas. Mi parte es hacer un mundo mejor, ser más ordenado, evitar la corrupción, ser serio, preocuparme por los demás, hacer aquello en lo que creo. Ser honesto conmigo mismo y con el mundo, siendo parte de ese dialogo del que hoy hablaba con Charlie.
Es dificil mirarse a la cara y asumir que determinadas partes de nosotros no nos gustan. Pero es la única forma de crecer como seres humanos, de ser íntegros y honestos, de mejorar. Hoy he tenido la suerte de compartir tiempo con dos personas maravillosas y eso me ha hecho más humano, más rico, más intenso. Quiero más.
Mañana será otro día. Y como dice Javi, tendré que pasar horas lo más rápido posible para llegar a la parte del día que quiero. Pero ya queda menos. Casi puedo sentir el viento del cambio y llegará. Va a llegar. Porque yo estoy haciendo mi parte y tiene que ser para bien.
Tengamos animo y suerte. Y mejorará. Seguro que sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario