jueves, 22 de octubre de 2020

Hay un adulto en la sala

Hoy me han puesto un estracto de una actuación de Pablo Casado en el congreso. Vive Dios que no soy fan del colega, que no lo he votado ni creo que lo vote (¿quién sabe? quizás me convenza) y que, en general, es un personaje que me da bastante grima. Pero tengo que reconocer que es un grande. Gracias a él descubrí que "felón", además de su uso más chabacano y habitual, también significa "chivato, traidor". Y hoy, en el estracto de discurso que he escuchado, lo he visto emplear el español con una elegancia singular, no como ese idioma contenido en cien palabras para extranjeros que manejan la mayoría de habituales del Parlamento sino como alguien de letras. No sé quién le habrá escrito el discurso (dudo mucho que ninguno de nuetros políticos se escriban sus propios discursos. Bastante es que los lean), pero desde aquí le mando mi más respetuosa felicitación. Me quedo con la frase de "Entre la Unión de Naciones y la España Grande y Libre, hay cuarenta y siete millones de españoles que están hartos de esto". La verdad que fue muy interesante. Y curiosamente, no consigo encontrar por ningún lado una referencia al discurso en escrito. Tan victimas nos hemos vuelto de los medios audiovisuales que somos incapaces de extender un texto, sino que dependemos de videos de, eso sí, un minuto y medio porque más tiempo y la gente se aburre. Lastima, para una vez que alguien decide emplear el español como lo que es, un idioma maravilloso con una riqueza léxica fantástica, y me lo van a quitar de la boca antes de que pueda saborearlo.

Seducir no es conquistar

Hoy tengo el día filosofico. En primer lugar, porque vengo escuchando algo que me gusta mucho y luego referiré. En segundo, porque tengo un poquito de tiempo libre entre mis dieciocho obligaciones absurdas y quiero aprovecharlo para reflexionar sobre algo curioso. Pensamos que nuestra identidad debe ser imperiosa, dominante. Que ser carísmatico consiste en tener una presencia que arrebate y empuje a las masas, que los haga sentirse próximos a nosotros. Y no entendemos como determinada gente, inspirando lastima o compasión, puede levantar pasiones. Nos parece que es "trampa". Porque entendemos la vida como una lucha, como un conflicto constante en el que solo los vencedores tienen derecho al premio. No siempre es así. A veces, en la mayor parte de ocasiones es algo positivo lo que nos une a otra persona y eso puede ser humor compartido, una canción, una historia. A veces podemos sentir empatía por alguien o podemos sentir un carisma que surge de su mera calidad humana. Hay gente que nos impresiona por como son, por su superioridad moral o su respeto. Es curioso como usamos ambas palabras como si fueran sinonimos, aplicadas a relaciones humanas. Uno seduce cuando, de una forma complice, intima, surge un espacio compartido en el cual ambos están comodos. Uno conquista cuando subyuga a la otra persona, la supera, la abruma. Conquistar no es sutil, no es deliciado, no es un juego ni una danza. En cambio la seducción se compone de otros elementos y es en esa diferencia donde radica su grandeza. Y tras este parrafo tan profundo, voy a añadir una frase de Barney Stinson. "Las mujeres que buscan hombres por internet son prostitutas, locas u otros hombres". Tened un gran día.

lunes, 19 de octubre de 2020

Diosas sexuales

La mayoría de hombres tendemos a "madurar" en torno a los quince años. Se producen cambios hormonales y fisicos, que conllevan una actualización sensorial y, con ella, un reenfoque de la personalidad. Ese cambio es tan traumatico que lleva varios años asentarse, pero una vez asentado suele permanecer bastante estable. ¿Qué quiero decir con esto? Algo que ya hemos comentado muchas veces. Que lo que consideramos madurez, termina con la adolescencia. A partir de ahí, lo que hacemos son ajustes. Y este es uno de los motivos por los cuales la adolescencia es un periodo tan importante de la vida. Segundo elemento. Vivimos en una sociedad hiper sexualizada. Para venderte un coche, un refresco o hacerte socio de X, te meten sexo por los ojos y los oídos. Dado que es exagerado y doloroso, amén de humillante, existen leyes para limitar los contenidos y las formas. Da igual. Hecha la ley hecha la trampa, se busca el cambio de formato, de narrativa, de elementos. Al final estamos recibiendo sexo durante horas y horas cada día, a través de nuestras pantallas,y lo tenemos de fondo en nuestras conversaciones, en nuestro entorno, en nuestra conciencia. El tercer elemento del que quiero hablar es la forma de las relaciones. Los roles tradicionales apuntan a que el hombre debe ser dominante y cazador y la mujer sumisa y dependiente. Estos roles están en claro conflicto con una sociedad que vive la tercera ola del feminismo y en la cual se consideran caducos y absurdos. Eso no los elimina, porque cuentan con el sedimento de siglos viviendo así, además de encontrarse en muchísimas culturas por todo el mundo. Estos roles tradicionales siguen presente en nuestro día a día en multitud de elementos, entre otros motivos porque son un buen marco de referencia desde el que tener sometida a buena parte de la sociedad. El cuarto elemento del que quiero hablar es la sexualidad como fantasia. Solo lo nombraré, porque carezco de conocimientos en este area con los que enunciar una teoría solida. Con estos elementos, quiero enunciar la siguiente teoría. Que si bien la sociedad nos hace creer, y por inseguridad defendemos esa idea de que la mujer ideal está hipersexualizada, una parte de nosotros lo rechaza. Porque una mujer hipersexualizada es dueña de si misma, manda, impone, y sobre todo elige. Y eso choca con un estereotipo de siglos que también existe dentro de nosotros, en nuestra educación. Porque el abuso de la pornografia conlleva una serie de trastornos mentales y emocionales, siendo muy lesiva para la personalidad. Este es un tema contradictorio y polémico. Por un lado, el hecho de desarrollar nuestra personalidad durante la adolescencia nos hace de natural inseguros. En esa misma línea, una mujer dominante, inteligente, exitosa nos intimida y asusta. Por otro lado, si vivimos en el presente y queremos relaciones actualizadas, sanas, estas tendrán lugar entre iguales que comparten objetivos y una cierta estética vital. Si somos ambiciosos y orgullosos, querremos una pareja que también lo sea. Pero el hecho de que nuestra pareja sea nuestro igual, limita el espacio para la fantasía, lo cual es un problema real de muchas parejas. Hasta ahora, mi teoría se sostiene. La idea de que una mujer convertida en icono sexual no es una pareja adecuada para la mayor parte de nosotros se basa en que, por un lado, algunos hombres que siguen modelos tradicionales entienden a su mujer como alguien a quien someter y dominar, por lo que una figura hipersexualizada atenta contra su seguridad en si mismos, mientras que otros (y ahí me incluyo) preferimos alguien en quién podamos vernos reflejados y con quién compartir una visión del mundo. Si alguien tiene algo que aportar en este sentido, lo agradecería. Buenos días y a por la semana, que seguro irá genial.

viernes, 16 de octubre de 2020

Un proyecto vital

Es curioso. Cuando uno empieza determinadas cosas en su vida, lo hace motivado por un sentido de placer inmediato. Hace deporte porque se divierte, queda con los amigos porque le hace sentir bien. Uno tiene dos motivos para hacer algo, bien porque entiende que es beneficioso a largo plazo, bien porque lo es ahora. Dejaré aquí fuera cuando hacemos algo por miedo al castigo u obligados, aquí hablo solo de las cosas que hacemos voluntariamente. Y curiosamente, cambia. Una vez uno empieza a hacer algo, se da cuenta de que el objetivo no es solo ahora, sino adelante. De repente, el placer no está en la meta sino en el camino. Y día a día, vamos haciendo algo que nos gusta, sin darnos cuenta de cuan importante se ha vuelto para nosotros. Una persona a tu lado no es solo alguien con quién compartir cosas. Que también. Es una forma de entender el mundo, una parte de tu vida enorme. Y en este momento de reflexión, quiero sentirme afortunado y agradecido.

miércoles, 14 de octubre de 2020

Así muere la democracia, entre el sonido de los aplausos

No soy muy dado a hablar de política aquí, y creo que es la segunda vez este año que lo hago. Demasiado. Supongo que me está picando mucho. Ayer me asomé a la radio y es lo peor que pude hacer, porque nunca hay noticias buenas. Hoy me han hablado de un libro de Bulgakov, "Corazón de Perro", en el que un personaje aconseja: "nunca lea periodícos antes de comer; le quitará el apetito". Aún así, sigue siendo mejor compañia que la música que estoy escuchando últimamente y decidí hacerlo. Mala idea. Curiosamente es un fenomeno global, la crisis del sistema parlamentario-democratico-liberal-llamaloX en el que Occidente vive desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. El sistema vencedor de la Guerra Fría, teorico predecesor del fin de la historia y camino de la globalización. En todos los países de nuestro entorno se vé amenazado, o así nos lo venden, por diversas tensiones y crisis inherentes al sistema. Su propia composición le obliga a estar constantemente modificandose para afrontar nuevos desafíos. En nuestro país, lo último que ha pasado y me ha hecho escribir aquí es la propuesta de ley de reforma de composición del Consejo General del Poder Judicial. Me resulta curioso que los miembros de la judicatura, teoricamente el tercer poder, sean elegidos en buena parte por el ejecutivo (si mis recuerdos de la constitución no fallan, ocho de doce miembros). Corrijo, esto era así del tribunal constitucional. El CGPJ es elegido a medias entre Congreso y Senado (que en teoría son el poder legislativo, si bien el ejecutivo surge directamente del primero). Quizás esto sea un poco complicado para los de la LOGSE, así que os lo podéis saltar si queréis. De hecho, os podéis saltar el blog; pasad a youtube. Seguro que alguien ahí os lo explica. Volviendo al tema, que sigo con ganas de bronca, lo inquietante sobre este tema es quién tiene el poder de cambiar esa forma de elegir representantes. Es decir, pongamos la ley electoral. Si la ley marca como se eligen a los gobernantes... ¿puede ser cambiada por iniciativa popular? ¿es necesario un referendum o el hecho de votar ya autoriza a los políticos elegidos a decidir por mí? Y sobre el tema de los jueces... ¿no es una cuestión lo suficientemente sensible como para exigir grandes acuerdos entre grupos divergentes? ¿de qué grado de "mandate" o autorización popular estamos hablando? David Cameron presentó un referendum sobre la salida de la Unión Europea, con un gobierno elegido por menos del 40% de los votantes. Este es un aspecto importante del Brexit que ha sido planteado muchas veces, ¿quién le dio derecho a abrir esa caja de pandora? Ya una vez hecho, tiene dificil retorno. En cuanto al tema del que hablamos ahora, me parece tan importante como para dedicarle un artículo en este, mi habitual oasis de reflexiones inutiles. ¿Por qué? Porque la legitimidad de nuestro sistema se basa en un acuerdo entre las partes. Por un lado, los gobernados autorizamos a que nos gobiernen, basandonos en la ficción de la representatividad. Esos hombres y mujeres que toman decisiones lo hacen porque representan a un porcentaje de la población que les ha votado, y ese porcentaje es lo bastante grande como para imponer su voluntad sobre los demás. Por otro lado, los gobernantes son conscientes de que actuan bajo el mando de dicho porcentaje y no pueden agraviar al otro (aquel que no les ha votado) más allá de determinado punto. Vivimos en un espacio de crispación continuo. No hay periodo electoral; cada día es campaña. Y no se pueden hacer concesiones, en este país donde entendemos que ceder o pactar es perder y, si no lo entendemos así, aquel con el que pactamos se encargará de explicarlo así. En este ambiente, es imposible avanzar ni hacer nada. Victimas de las redes sociales, todos tenemos razón y somos más papistas que el papa. Y mientras tanto, las pocas cosas que se consideran sagradas dejan de serlo. Y una vez empezamos ese camino, solo podemos seguir cuesta abajo. No considero que un partido que gobierna en minoria, merced a un acuerdo prisionero, esté capacitado a modificar instrumentos fundamentales del Estado. ¿Parece una locura? Y si no lo parece... ¿por qué a todos nos da igual? Mi abuela decía que a ella la política no le da de comer. Gracioso. Precisamente de la política dependía su pensión, los impuestos que pagaba, los estandares sanitarios y de calidad de su comida, su bebida, su electricidad, su agua. De la política dependía que hubiera autobuses o no para llevarla a algún sitio, que en el centro de salud la atendieran o no, que el teléfono con el que nos llamaba estuviera disponible y tuviera un determinado precio. De la política depende una parte enorme de nuestra vida. A ver si somos un poco más conscientes y, además de quejarnos en internet (como hago yo ahora), empecemos a mandar cartas a nuestros representantes políticos y a exigirles responsabilidad. Hagamos nuestra parte del acuerdo. Exijamos y demos. Hagamos algo.

Un día de la Hispanidad indignado

Buenos días. Aquellos que tengáis costumbre de leer esto, sabréis que guardo un sentimiento especial para el día de la Hispanidad. Para alguien interesado en las interacciones humanas a través de la cultura, un día dedicado a celebrar toda una identidad cultural es especial. Sé que hay otras culturas que lo celebran de otra manera (el día de las letras rusas, el día de la independencia, etc), pero esta es la nuestra. Una manera peculiar en la que se mezcla la historia, el idioma y las tradiciones, en una forma de reconocernos a nosotros mismos a través del tiempo y el espacio, creando un vínculo que nos permita comunicarnos y compartir. Algo que, con bastante sentido del humor, parece hacer la serie "El Ministerio del Tiempo", con tanto éxito que ya otros países están copiando el formato. Pero son tiempos oscuros. En esta época de post-modernismo, en el cual todo es cuestionable y mis emociones son tan válidas como tus datos, el día de la Hispanidad es otro de esos símbolos facilmente atacables. Facilmente por el principio de Godwin, que dice que cuando no tienes como defender un argumento puedes acusar al otro de nazi (o su equivalente como superlativo del Mal) y automaticamente consigues la superioridad moral (una especia de sucio ad-hominem). Facilmente porque, aquellos que podrían y deberían defenderlo, están ocupados defendiendo otros cincuenta frentes en esta avalancha de mediocridad, incultura y bazofia en que nos empapan aquellos que, incapaces de oponer datos duros y fuentes fidedignas, prefieren colocar sus sentimientos heridos y sus emociones como lineas argumentales. Como ejemplo de la fé como argumento, un inciso humoristico. Hace dos semanas tuve una discusión online con una chica norteamericana que quería convencerme de que en España los frijoles son un plato tradicional. No sirvió de nada que le dijera que soy español, que vivo en España y tengo un conocimiento más o menos medio de mi cultura. No. Ella lo creía y esa creencia era superior a mi conocimiento. Así que empezaré a buscar frijoles, para evitarle un esguince cognitivo. Acabada la pausa, vuelvo al asunto del día de la Hispanidad. Hace tres o cuatro años un buen amigo mío tuvo un enfrentamiento online con el alcalde de Cádiz que representa parte del conflicto actual. Según el alcalde de Cádiz, no se puede celebrar el día de la Hispanidad porque es una celebración de un genocidio, de una destrucción cultural sin precedentes y del colonialismo. El argumento de mi amigo fue que, por un lado, la Hispanidad celebra un vínculo cultural, idiomático y tradicional que une a millones de personas, y por otro lado, la historia se ha construido sobre procesos históricos a veces bastante feos, pero eso no anula los resultados positivos. Decir que el hecho de que hoy quinientos millones de personas hablen español debería avergonzarnos es como decir que el coliseo romano debería ser destruido porque representa un ritual bárbaro. Eso, que dicho así resulta una obviedad, para mucha gente (y cada vez más), no lo es tan así. Al igual que los musulmanes completaron una destrucción de la biblioteca de Alejandria que ya comenzara antes, por cristianos y guerras (he cogido este ejemplo por evitar un Godwin y por no citar a Heine, aunque venía al pie), hoy obsevamos oleada tras oleada de post-modernistas decididos a imponer una visión del mundo que repugnaría a Nietzsche. Un mundo en el que se consiguen victorias, no sobre un corpus ideológico, un conflicto y una superioridad, sino dando pena, mediante el sentimiento de culpa, la compasión, la vergüenza. Estoy indignado. El "Columbus Day" en EEUU se ha convertido en un tabú, porque mediante sabe Dios que arqueología mental se vincula el descubrimiento de Ámerica (que fue igual al descubrimiento de China o de Japón o de las Cataratas Victoria, le duela a quién le duela hasta ahora la tribu más poderosa del mundo es blanca y cristiana) con el exterminio de las tribus indias. Exterminio que fue perpretado por colonos anglosajones, de igual forma que hicieron en Australia. Cuando a esta gente le hablas de Fray Bartolomé de las Casas, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, de la Real Cedula de Indios, te contestan de forma parecida a mi colega de los frijoles. De alguna forma, al igual que con la Spanish Inquisition, hemos perdido la guerra de propaganda. Otra vez. Por complejos históricos, por falta de respeto por la cultura, por "vivan las caenas", por cainismo. Porque los que tienen que levantar la voz no lo hacen y a los que lo hacen nadie les echa cuenta. Porque es más interesante la Isla de las Tentaciones, la crisis política de turno (llevada a lo personal siempre, eso sí. Porque este político es feo y el otro guapo, porque este es de tal partido en vez de del mío, porque tal logo no me gusta, todo muy del nivel de la de los frijoles), el fichaje o no fichaje de futbol de turno. Porque, como dijera aquel ministro de Franco, "menos latin y más futbol". Y de esa forma un día hermoso, bonito, un día en el que me levantaba a ver el desfile (porque eso también es parte de nuestra historía, como la de todos los pueblos. Como dicen los franceses, para que haya libertad y respeto tiene que haber alguien con un fusil asegurandose de que no te la quiten), me lo han empañado entre todos. Y da mucho asco querer creer que, si nos dejamos de ver el ombligo un ratito y levantamos la cabeza, podemos ver lo extremadamente hermoso que es poder sentarte con alguien que viene de una aldea en las montañas de Colombia y poder reconocerte en el idioma, en la estructura familiar, en la religión, en los valores. Entender que te separa un oceano, banderas, historias... de alguien y que sin embargo puedes empatizar. Que independientemente de lo que ponga en vuestros pasaportes, esas personas y tu podéis ser hermanos. Así que haganme un favor. Todos aquellos que vende la Historia como algo de lo que avergonzarse para llevarnos al huerto, vayanse a la mierda. Dejen que los historiadores estudien, que se publiquen tratados, que se hable de las vergüenzas (hubo más de un Pedro de Alvarado en nuestra historia), sin que por eso se descuide el hecho, hermoso y digno de orgullo, de que existimos y que esa existencia es hermosa. Yo lamento que fueran exterminadas otras culturas, como lamento que se haga hoy en día (¿hola? ¿algún suomi en la sala?), pero entiendo que son procesos naturales de este organismo que es la especie humana. Y sé que, al igual que los griegos, los romanos, los sarmatas y los celtas se extinguieron, algún día nuestra cultura también se extinguirá. Pero dejenme celebrarlo mientras existimos, cojones. P.D: Sobre nacionalismos y mitos identitarios, ya bastante cabreado estoy. Otro día le doy, si les parece.

sábado, 10 de octubre de 2020

Lo que quieres querer

Seguimos viendo Luther y en la tercera temporada hay una escena buenísima, en la cual el protagonista le dice a alguien "es lo que quiero" y la otra persona se ríe, bufa y le contesta "Por favor. Es lo que quieres querer". Esto es algo que aparece mucho en nuestras vidas. A veces, confundimos las estrellas reflejadas en un estanque con el cielo. A veces, pensamos que somos alguien diferente a quién somos. Es una tontería. Somos quienes somos, fieles a nuestra naturaleza y nuestros impulsos. Hacemos aquello que nos gusta o podemos y, por más que lo negamos, somos fieles a quienes, en nuestro interior, somos. Como dicen más adelante en el episodio, tu conciencia provoca cadaveres. No tiene sentido negar el hecho. Y, como me dijeron el otro día, en tu interior sabes que algo no va bien. Pero cambiarlo da miedo porque, uan vez has avanzado lo suficiente en una dirección, darse la vuelta es casi imposible. O eso parece, hasta que lo haces. Es pronto para pegarle fuego a nada. Pero es importante no perdernos de vista a nosotros mismos y saber escucharnos. Porque quizás estamos gritando muy fuerte, pero no nos escuchamos.

viernes, 9 de octubre de 2020

Todavía hay sangre en la arena

Lo bueno de tener un blog como este es que puedes asomarte a ti mismo hace varios años y ver como estabas y lo que pasabas. Y puedes ver los cambios. En una fecha similar ahora, por 2013, escribí algo sobre una cosa similar a ahora. No nos engañemos. No aprendemos. Repetimos los mismos errores una y otra vez, pero nos creemos más listos, más expertos, más ágiles. ¡A mi me van a engañar! Ese es el principio detrás de toda la película "La Ola" (una obra de arte) y algo que todos debemos tener presente. No lo hacemos. Nosotros no cambiamos. Cambia nuestro entorno y nuestras circunstancias, nuestras capacidades. Quizás somos más viejos y más lentos, o estamos más en forma y somos más fuertes y estamos más seguros de nosotros mismos. ¿Pero nosotros? Seguiremos avanzando como Lemmings para caer por el abismo. Ha sido bueno volver al pasado. Ha sido bueno, durante unas horas, volver a sentir ese vertigo y ese fuego. Ha sido bueno notar como el dolor del hombro, de ese hombro del que me han quitado un trozo, no era el único ni el peor que podía tener. Ha sido bueno volver a cruzar palabras, hurgar con los dedos en el cerebro del otro acariciando, desgarrando, saboreando. Ha sido bueno mirarse a los ojos y darse cuenta de que, como decía Nietzsche, el abismo te devuelve la mirada. Y es bueno que se acabe. Es bueno que el tiempo y la distancia pase, que cada uno volvamos a nuestra esquina del cuadrilatero. Que la lluvia caiga y que nos miremos, far far away, seguros de que esta vez nos podriamos haber hecho mucho más daño y que no ha sido así. Agradecidos de lo bueno, lamiendo nuestras heridas y sabiendo que, de alguna forma, seguimos siendo fieles a nosotros mismos. Que no tenemos nombre, porque no podemos tenerlo y porque es mejor que no lo tengamos. Así que gracias. Gracias por todo, gracias por entenderlo, gracias por enseñarme. Mucha suerte con lo que venga después. Y mientras la sangre siga goteando... ¿quién sabe? Como escribió Perez-Reverte sobre Angelica de Alquezar, hay niñas que ya nacen sabiendo como nos van a matar. Y a su estilo y manera, ese es su amor, que nos da tantos disgustos como alegrias. Chau.

You are only human o The flight of Icarus

Hay determinados límites a la tensión que puedes soportar y a las cosas que puedes hacer. Hay determinados límites a lo que piensas que sientes y a lo que sientes. Hay determinados límites a como te haces vivir y como vives. Hay determinados límites a cuanta manipulación estás dispuesto a soportar. Porque no somos criaturas que vivimos en el vacío. Estamos constantemente expuestos a influencias, positivas y negativas, de gente de nuestro entorno. Así mismo, elegimos mantenernos en relaciones que pueden ser productivas y ayudarnos a crecer... o no. Como le decía a una amiga esta mañana, una relación no es solo "me gusta", sino un proyecto vital conjunto. Que se construye sobre un idioma, unos pensamientos compartidos y unos valores. O como decían en aquel episodio tan interesante de Luther "No puedo ir contigo... porque tu eres quién eres y yo soy quién soy". ¿Suena muy raro? ¿Muy místico? ¿Muy confuso, ambiguo, abstracto? ¿Porque no lo quieres mirar a la cara? Puede ser. A veces, lo tenemos delante y no queremos verlo. Pero la solución, tal y como yo lo entiendo, pasa por el momento de crisis. Ahí te das cuenta de quién está y quién no, quién vale y quién no. A quién le importa y es capaz de hacer algo y quién, bueno bueno, gracías por participar. Es que tengo que regar las plantas. Así que sí. I am only human. Como cantaba Marea, intenté mezclar el agua con aceite. Hay cosas que uno no puede hacer si quiere mantener la estabilidad y la salud. Y gente que te dice que eres muy importante para ellos... y es falso. Hay que tener cuidado con los falsos profetas. Hay que tener cuidado con engañarse a uno mismo, tanto al entender el entorno en el que te encuentras y las decisiones que estás tomando, como al interpretar los motivos y objetivos de los demás. Hace falta una pausa. Un espacio en blanco. Y entender uno porqué hacemos las cosas que hacemos y que queremos. Ahora mismo, no sé que pensar. Estos meses han sido complicados. Hace dos meses, yo veía mi futuro de una manera. Ahora ha cambiado el entorno... pero en cierto sentido, sigo navegando con el mismo rumbo y no entiendo porqué. Tengo miedo a pararme a pensar.

Me acerqué y me mordieron

En algunas culturas antiguas se consideraba a la tortuga un animal sagrado. Es lento, es reflexivo, lleva su casa a cuesta... hay montones de mitos sobre las tortugas. Mirad vuestras manos. ¿Veis las uñas? Están hechas de keratina. Que es, basicamente, piel endurecida. Nuestros metodos de protección, basicamente, se componen de nosotros mismos. A su vez, admiramos aquello que no entendemos y construimos explicaciones en torno a ello porqué el vacío, la ignorancia, nos intimida y preferimos una buena historia a un "no sé". Me puse en la linea de tiro. A estas alturas del negocio debería saberlo mejor, pero me confié. Hacía tiempo que no me cortaban de esa manera, pero me corté yo mismo. A veces... a veces, todo está bien. Y de alguna manera, parece que ese momento es justo el que escogemos para estropearlo. Esta ha sido (es) una semana dura. Una semana que culmina un mes duro en el que ha habido mucha tensión, en el que ha habido que esperar y tener paciencia, en el que se han parado muchas cosas. El ritmo habitual, el de ora et labora, esa forma de actividad fisica, mental, social... ha sufrido muchos tirones. Eso lo he sufrido yo, pero también lo ha sufrido la gente a la que quiero y la que me quiere. He bajado la guardia. He permitido que se acercara mucho, aunque sabia lo que iba a pasar. Y pasó. Existe el mito de que los colibrís se alimentan de tus lagrimas y no sé hasta que punto eso es cierto. Hay un tipo de gente que te corta, solo por el placer de ver tu sangre goteando. Eso no está mal. Cada uno somos como somos y el mal también debe existir. Recuerdo una frase que escuché una vez sobre una persona en concreto "la gente así, también merece que la quieran". Yo no soy quién para juzgar, porque realmente soy un elemento en el aire, una partícula más. Según donde caiga, como caiga y en que momento caiga, seré una cosa o seré otra. Ahora soy libre. Elijo serlo. Y elijo aprender de esta herida y no recibir otra. Me equivoco, sé que lo haré. Porque el escorpión no puede dejar de ser un escorpión, aunque eso le mate. Y yo... tampoco puedo evitar ser lo que soy. Lo que quiera que sea. Feliz fin de semana gente. Hacedlo especial.

jueves, 8 de octubre de 2020

El fantasma en medio

A veces, tus recuerdos vienen a visitarte y se mezclan con situaciones presentes. A veces ves como si fuera en dos dimensiones y una se superpone a la otra, como si llevaras unas gafas de 3d y el verde el rojo se mezclaran y difuminaran. A veces, vas tan acelerado que ni siquiera te das cuenta de qué pasa. Eso no es malo. A veces la vida no te da tiempo a procesarlo y simplemente sigues adelante. Pero luego... cuando las luces se apagan y estás solo contigo mismo te haces preguntas. Preguntas que no quieres hacer. Y ves el fantasma en el hueco. En teoria es solo un hueco, una zona donde no hay nada, pero aparece el fantasma. Y es un fantasma horrible. Lleno de miedos, dudas, soledad, tristeza. Es un fantasma que te recuerda que has fracasado y te tienta para que hagas cosas que no quieres. No tiene sentido. Tu no eres el fantasma y el fantasma no eres tu. Porque no nos engañemos. Somos lo que hacemos. Pero asomarse al abismo es divertido. Mirarlo y que te devuelva la mirada porque, tras suficiente tiempo, el abismo eres tu. Nihilismo. El culto a la entropia. Pero tras el caos... no hay nada. Una vez cierras esa puerta solo puedes dejarla cerrada. No conviene abrirla. Y sin embargo... Y no sabemos ni nuestros nombres. Ignoramos nuestros excesos. Pero da igual cuantas vueltas le demos a la espiral. Al fondo, solo está el fondo. Y de ahí no se sale. Y en la otra mano Dios, y la luz, y el calor, y la vida. ¿Por qué renunciar a nada? ¿Por qué dejar de entenderlo todo? Hay que abrir los ojos como los niños y aprender. Hay que vivir. Ha sido genial. Y ahora, se acaba. Y eso está bien también.

viernes, 2 de octubre de 2020

La teoría del alambre de espino

Me he encontrado dos teorías coincidentes en "Generacion X" y "Bullshit Jobs". Es una idea que se puede resumir en esa frase de "los gobiernos gobiernan para los que tienen, o para los que no tenían". En el título del artículo hablo de "la teoría del alambre de espino" porque es algo que en Generación X atribuyen a los Baby Boomers y en Bullshit Jobs hablan de como, en Hollywood, nadie que no tenga dos guionistas/directores/actores/etc en su album genealogico puede aspirar a ser alguien. Basicamente porque no tienen el capital económico ni social para entrar en el ghetto del éxito. Uno no puede hablar de meritocracia ni de escalera social cuando, al rascar un poco, uno se encuentra con que los "nuevos ricos" vienen de familias ricas. Cuando el actual POTUS presume de ser un hombre hecho a si mismo... que pudo perder un millón de dolares en su primera inversión y seguir adelante. Con todos sus organos en su sitio. Esta es una teoría desagradable, porque habla de resentimiento y rencor. Habla de sentirse inferior. Yo no triunfo, no porque yo no sea lo bastante bueno, sino porque el sistema está trucado. Es contrario a aquello que decía Schwarzennegger de que, si te esfuerzas, lo consigues y lo superas. En cierto sentido, él lo ha hecho. Pero es alguien que se ha colado en los huecos del sistema y ha sabido jugar muy muy bien sus cartas. Para la inmensa mayoría de nosotros, la promesa de éxito de nuestros padres es una falacia. No viviremos mejor que ellos. Y eso es un cambio terrible en la historia porque es un cambio global. Por primera vez no es que nosotros vivamos peor que nuestros padres por una guerra, una peste, una amenaza... no. Nos lo vamos a hacer a nosotros mismos, caminando cogidos de la mano hacía un futuro peor. Es como la Unión Soviética, con la diferencia de que ellos sí creían que iban a mejorar, pero nosotros sabemos que no es así. ¿Por qué no hay una revolución? ¿Por qué no nos rebelamos contra ese alambre de espino que nos separa del éxito y de los poderosos? Cada vez las desigualdades son mayores y, sin embargo, no hay problema. Somos ese cuento católico que algunos atribuyen a Bertolt Brecht "Cuando vinieron por los comunistas yo no era comunista, así que no me preocupé. Cuando vinieron por los judios yo no era judio, así que no me preocupé. Cuando vinieron por mí, nadie se preocupó". Ese es uno de los motivos. Estamos demasiado fragmentados. Otro, planteado en "Bullshit jobs" es que vivimos en una sociedad cimentada en el resentimiento. El viejo envidia al joven y le recrimina su frescura, el joven envidia al rico y le recrimina su dinero, el viajero envidia al sedentario, el soltero al casado,... nos mantenemos molestos por los demás y con nosotros mismos, lo que impide que hagamos causa común sobre ningún tema. Así, no producimos ningún cambio social porque somos incapaces de salir de nuestro constante enfrentamiento individual, luchando una guerra diaria contra cualquier causa. Vivimos fuera del alambre de espino. Y las distopias tipo "Altered carbon" o "Alita", donde un grupo de parias sobrevive entre los restos de los poderosos cada vez parecen menos una utopía ridícula y más una realidad. En una sociedad distópica, donde existen teléfonos que te comunican con la otra parte del mundo, camaras que puedes tocar y que graban tu voz y la traducen a otros idiomas, comida que se genera a sí misma. Vivimos cada vez más un futuro cyberpunk, donde cada vez estamos más solos, más tristes, más enfadados, más acelerados. Ese maldito alambre de espino que nos impide ser felices...

jueves, 1 de octubre de 2020

Relaciones a brochazos

Ayer tuvimos día social. Y curiosamente, llega un momento en tu vida en que tus relaciones dejan de ser una linea y se convierten en un punto. Durante un espacio, un tiempo, coincidis. Y luego cada uno sigue su camino. Y eso no está ni bien ni mal, simplemente la vida cambia y la capacidad y voluntad de establecer relaciones más profundas y regulares (lineas) se vé obligada a dirigirse a otros campos. O desaparece. No creo que sea una cuestión de madurez, porque sigo disfrutando de una buena charla con mis amigos como el que más, sino de intereses dispersos. No existe tiempo físico para tanta actividad y hay que priorizar. Así mismo, tampoco existe un problema en asumir que hoy estamos aquí y mañana no. Es ley de vida. Simplemente reducimos el nivel de exigencia y disfrutamos el momento. No es mejor ni peor, es distinto. Pero sí, es curioso ver gente una vez cada varios meses y sin embargo estar bien. Curioso.