miércoles, 19 de marzo de 2025

Identidades atómicas

Ayer tuve una conversación interesante, medio inconsciente, con alguien que es muy especial en mi vida. Ayer hablabamos sobre como, alguna gente, al irse a vivir a otro país pretende ser más de ese país que los propios nativos. Es un tema que aparece bastante en mi vida; por ejemplo, Kamil Galeev escribía el otro día sobre como, para conocer una cultura, una buena puerta de entrada son los migrantes de primera generación. Porque hay muchos elementos de esa cultura que los nativos dan por hecho (un pez no sabe que vive en el agua), mientras que hay otros elementos que los que viven fuera son incapaces de interpretar/conocer por su falta de contexto. Es un tema muy interesante, el de los elementos culturales que constituyen una identidad.
Pero, como siempre, me desvio. Quería hablar de esos migrantes que pretenden ser más nativos que los nativos. Algo que, curiosamente, resulta ofensivo para elementos tanto nativos como extranjeros. Recuerdo una comida de trabajo a la que vino un compañero, de clarisimos rasgos indios, con un polo con la bandera de España. Y había gente que lo criticaba. Y yo comenté "Tío, no hay quién os entienda. Si reclama una identidad extranjera, porque no se adapta. Y ahora que se identifica como español, ¿eso os molesta? ¿Cual es realmente el problema?".
El problema, realmente, era y es el racismo. El que tenemos una identidad nacional con una serie de rasgos (en este caso, físicos) que niegan el acceso a la misma. Ojo, una identidad se compone de un montón de elementos y, para algunos, esos son indisociables. Y no me parece ni bien ni mal, yo aquí es más común que enuncie elementos o situaciones a que dé mi juicio sobre las mismas. Para alguna gente, para ser español hay que ser blanco. Y claro, para esa gente alguien que no es blanco no se va a integrar cien por cien nunca. En cuyo caso, lo que debería hacer esa persona, es ser totalmente honesta en ese sentido y decirlo. "No, esta persona no puede compartir mi identidad porque le falta el rasgo X/Y/Z que para mi es requisito indispensable para poseer la identidad". Aunque, como es este caso, sean elementos inalterables que, por su propia naturaleza, hacen imposible la integración de gente que no nace con ellos.
¿Parece que me he desviado? Pues no, y yo soy el primer sorprendido. Porque el titulo del tema engarza perfectamente con lo referido en el anterior parrafo. La identidad, al menos tal y como yo la entiendo, no es monolitica. No se compone de un único elemento, binario, sí o no, dentro o fuera. La identidad se compone de un montón de pequeños elementos, unidos por relaciones de una fuerza tremenda. La identidad sería, tanto esos elementos, como las relaciones que los conectan. Voy a poner un ejemplo sencillo. La identidad como heavy, metalero o como lo queramos llamar, es tribal. Se compone de un elemento básico; escuchar metal. Si escuchas metal, eres metalero. Fin.
¿Sí? ¿Es tan sencilla como esa? No, claro que no. Hay mucha gente que escucha metal y no es heavy (soy así de viejo, "metalero" es un termino anglosajon/americano - en español americano, por algún motivo, los anglicismos entran mucho más rápido - y no me gusta. Me suena a gente que recoge cobre). Entonces, ¿para ser heavy hace falta vestirse de heavy? Llevar camisetas negras, pelo largo... ponerse el "uniforme".
Para alguna gente, sí. Con lo que metemos un elemento más en la cultura. Para ser heavy tienes que representarte visualmente como heavy, de forma que quién te vea por la calle sepa que lo eres. Así pues, la identidad necesita de un reconocimiento externo; eres X si tu entorno te reconoce como X.
Pero, ¿y si eres heavy pero no llevas el uniforme? Vas a conciertos, escuchas muchisima musica y sabes de que trata... te gusta. Tienes muchos amigos metaleros, vas a sitios. Buena parte de tu vida social gira en torno al metal. Simplemente, no necesitas que todo el mundo lo vea, o te da vergüenza, o tu entorno te presiona para que no lo lleves... ¿Sigues siendo heavy? Sí claro. Uno de los elementos fundamentales de la cultura metal, la amplia, es que es muy tolerante. Heavy es quién quiera ser heavy y nadie tiene derecho a repartir "carnets de metal", aunque siempre haya algún gilipollas que lo intente. Ahí entra el elemento lingüistico de la cultura; heavy es aquel que, aunque no se vista, "habla el idioma". Conoce los grupos, comparte la emoción, participa activamente.
Fijaros. Sobre una identidad limitada, con un elemento identificativo muy claro, ya hemos sacado varios "niveles" y varias formas de identificación. Hay gente cuya principal identidad es el metal; yo soy heavy. Hay gente para la cual el metal es una identidad entre tantas; me gusta el metal, soy heavy. (ya no es el centro de su identidad). Si nos fueramos a religiones, sería la diferencia entre ser creyente activo o simplemente pertenecer a la congregación.
Ahora volvamos a la primera pregunta. Identidades nacionales. ¿Cual es el elemento central para ser nacional de un país? El elemento administrativo. En unos países la nacionalidad es por nacimiento, en otros por herencia (tus padres son nacionales de X y tu lo eres también, nazcas donde nazcas), y existe el elemento de nacionalización. Una identidad nacional se compone de una cantidad enorme de elementos; lingüisticos, religiosos, etnicos, culturales... Es muy dificil aislar alguno. "Apoyar al Barcelona FC es antiespañol" he llegado a escuchar. Y ojo, hay gente para la cual es así. Las identidades son constructos mentales, cosas que existen solo en nuestra imaginación, individual o colectiva. Y como todo constructo, comporta un elemento interno, como me veo a mi mismo, y un elemento externo, como me ven los demás. A su vez, están permanentemente sujetos a revisión desde la optica de nuestros prejuicios (el ejemplo del polo de mi compañero). Por tanto, es perfectamente posible que alguien sea "creyente de la nacionalidad X" y participe a tope y es posible que no. Muchísimas veces he escuchado "no pareces español" (por mis rasgos físicos, por mi acento, por mi enfoque X de un tema que no coincide con el prejuicio existente sobre los españoles". Sin que eso cambie para nada lo que tengo escrito en el pasaporte o como me considero a mi mismo.
Resumiendo. La identidad se compone de muchísimos elementos, sujetos a dialogo constante interno y externo, y de ese dialogo van a surgir preguntas dificiles o imposibles de resolver. De forma que considerarlo monolítico me parece que nos va a crear más problemas que soluciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario