sábado, 30 de agosto de 2014
A veces, sientes lo que quieres sentir
Esto no va por mi. Va por una colega mía que tiene una cierta tendencia a radicalizar sus sensaciones debido a la ignorancia perpetua de ellas. Como no le presta atención a lo que siente, siempre cree que nunca le había pasado lo que le pasa ahora. La ausencia de memoria conlleva la ausencia de referentes y nos lleva a inventar siempre la rueda. O en el caso de las relaciones, a pensar que este amor de mi vida no tiene nada que ver con todos los anteriores amores de mi vida y que yo soy totalmente diferente y que...
Es curioso. A mi no me afecta, pero reconozco que existe un atractivo muy intenso en las personas así, tan desquiciadas y apasionadas. Parece añadir color a algo que, por otro lado, es bastante mecanico. Por suerte con el tiempo uno aprende a esquivar determinadas historias, determinados problemas y a concentrarse en seguir adelante aprovechando lo bueno que la vida le da. Pero antes estaba pensando en eso. En como... "nada ha sido como esto", cuando visto desde fuera todos somos conscientes de que sí. Volviendo al conflicto entre realidad objetiva y realidad percibida.
Y volviendo al tema del titulo, una de las formas más faciles de sugestionarse a uno mismo es apelar a los sentimientos en lugar de a la razón. Por eso todos los demagogos y profetas que en el mundo han existido hablan desde lugares imaginarios, con mayusculas y escudandose en una figura inexistente, llamese razón de estado, Dios o X. Y claro, como no existe una forma cientifica de medir los sentimientos, es sencillisimo manipularlos y graduarlos en base a teorias totalmente peregrinas. Al fin y al cabo, la unica forma de conocerse a uno mismo es apelar un tanto a la objetividad y dejar el concepto de diva y divinidad aparte para asumir que uno es tan especial como todos los millones de personas que hay por ahí sueltas.
Hoy he estado con una buena chica
Realmente hoy lo que me apetecía era escribir sobre el dos de mayo. No sé, salí del trabajo y me sentí un poco así. Pero sobre eso lo haré otro día. Porque aunque no pensé que la fuera a ver este finde, al final quedé con Tas y su amiga Irina y estuvimos paseando por Madrid, tumbados en el retiro y charlando. A ratos ellas en ruso, a ratos los tres en español. Tenía muchas ganas de ver a Tas y no me ha decepcionado. Es... buena. No de una forma inocente y empalagosa, sino de una forma real.
Yo soy un buen tío. Lo digo a mi pesar, porque no me gusta y me trae bastantes disgustos a veces, aunque en el fondo me alegro. Pero no dejo de ser también un cinico. Y un marino. Y haber visto muchas cosas y aceptar casi cualquiera. Por tanto, yo intento llevar a cabo la maxima de Maquiavelo que dice que el Principe debe operar en el bien, pero estar siempre dispuesto a caer en el mal cuando sea necesario.
Tas no es así. Es buena tía. Y por eso lo pasa fatal. Porque no le importa ayudar a todo el mundo, porque tiene una sonrisa para todo, porque solo quiere que la quieran. Así, en seco. Porque es una chica que consigue las cosas con poco esfuerzo, porque es muy buena, y como consigue las cosas faciles, las da faciles. Y no es consciente de que la gente solo valora lo que obtiene con mucho esfuerzo. Pero ese no es mi problema. A mi no me da pena la gente que se moja por no querer llevar paraguas, o por no molestarse en aprender a usarlo cuando vé nubes de tormenta. Yo tomo lo que la vida me da y hoy me ha dado una tarde muy divertida con una chica muy linda, de esas que te hacen tener fé en la humanidad (aunque pobrinha, no duraría mucho) y su amiga, mucho más cinica y malvada, que me ha recordado a esa chica que aparece tanto en mis articulos ultimamente y que sigue molando muchisimo.
jueves, 28 de agosto de 2014
Prueba y error
Uno de los problemas de la socialización tardia es la ausencia de referentes. Me explico. Si tu cuando tienes cinco años nadie te enseña que debes ir con los cordones atados, probablemente con treinta te costará la vida aprenderlo. No entenderás porqué la gente es tan pesada con que hay que llevar los cordones atados, cuando tu nunca te has fijado. Y seguirás tan contento en tu mundo de cordones desatados.
Hace un rato me he encontrado en una situación muy desagradable. Y debería haberlo visto venir. Yo soy de una determinada manera. Tiendo a reirme de todo y a tomarme la vida muy poco en serio. Es mi forma de afrontar situaciones que a mucha otra gente las rompería: yo me doblo. En cambio existe otra gente para la cual todo es serio. No nos vamos a llevar bien. Una vez entro en su esfera de influencia es inevitable que la cosa explote. Me lleva pasando toda la vida y no aprendo. Soy demasiado idiota. El caso es que para mi hay lineas que no se deben cruzar y para otra gente esas lineas son totalmente diferentes. Volvemos a la "Teoria de lineas" de Charlie Ojeda. Pero es escrupulosamente cierta. Así que supongo que en este caso la lección a aprender es: no todo el mundo cabe en tu manada. Aunque tu le eches mucha voluntad.
Hambre
Estoy disfrutando como un enano con una novela que se llama "Hey Nostradamus" de Douglas Coupland. Particularmente la estoy disfrutando porque la anterior, "all families are psycho" me decepcionó bastante. Tras Generacion X y Microserfs, me consideraba fan a muerte de ese escritor, un autentico gurú, una inspiración, un canto a mi alma. Vamos, como lo que la gente dice que es Paulo Coelho, pero de verdad.
Hey Nostradamus recupera el espiritu irreverente y golfo de las anteriores novelas, donde Coupland establece similitudes imposibles, presenta metaforas recurrentes, crea imagenes de un grafismo brutal y, sobre todo, se rie sobre el absurdo del ser humano. Personajes que están atravesando momentos terriblemente trascendentes de su vida dedican ese instante a reflexionar sobre de donde puñetas vendrá el nombre del color "rosa palo" o sobre lo injusto (pero poetico) que resulta que los perros queden ciegos por la dulzura del azucar. Lo que más me gusta de la prosa de Coupland es que habla directamente a una parte enorme de mi alma conectada con eso, con el absurdo de la vida humana, que no por carente de sentido le resta pasión, intensidad y color, sino todo lo contrario. Dado que la vida no tiene sentido, que el caos es nuestro material y que Dios está ocupado jugando a las cartas consigo mismo... te jodes y bailas, como diría Angel. Pero bailas disfrutandotelo, dando todo, sabiendo que nadie mira. Vive así. Como si nadie mirara.
¿Y qué tiene esto que ver con el hambre? Porque en esa novela he encontrado a un personaje reflexionando sobre como las mujeres lo miran con hambre. O quizás solo sea deseo. Y me hizo mucha gracia esa apreciación, ese considerar el deseo un nivel inferior al hambre. Me encanta. A veces pensamos que nuestras sensaciones meramente fisicas son inferiores a las emocionales. Comer es algo inferior a saciarse. Cuando realmente la diferencia es de matiz. Correr durante una hora puede conectarte con Dios... o solamente hacerte sudar como un cerdo y quererte morir. Pero es que en el fondo, sudar como un cerdo y quererte morir ES conectar con Dios. Lo que cambia es tu capacidad para asimilar dicho concepto, tu estado emocional y tu percepción. Si pones de tu parte, siempre lo puedes conseguir. Por eso me gustó la reflexión sobre el hambre y el deseo.
Yo tengo hambre. Mucha. Pero no solamente deseo. No quiero sexo como gimnasia. Quiero sexo como satisfación, como pasión, como lucha, como sentido del humor. Quiero sexo como parte de una historia... pero cuando dices esto parece que quieres velas y la Dama y el Vagabundo (que por cierto, me pega mucho. En ambos papeles), como si todas las historias tuvieran que ser historias romanticas. Que tontería. Con la cantidad de comedia que tiene matices historicos. O peliculas de viaje. O demonios, pelis de terror, pero no quiero de esas. El caso es que vivir es tener hambre. Vivir es querer... demonios, querer vivir. Porque si no ansias algo, si no buscas algo, si simplemente dejas que un día suceda a otro esperando que pase algo que te saque de ti mismo, que te salve de ti... pues te puedes quedar esperando, majo.
Así que a seguir teniendo hambre. Y a pesar de que, como dije hace un rato: "necesitas amor, quieres sexo y tienes porno. Que mata el romance, que vacia el alma". Habrá que trabajar paso a paso, encontrar el sentido del humor, luego la curiosidad, luego la lucha y, finalmente, algo que merezca la pena ser contado. Porque mi objetivo, desde hace muchos años y como dijera Douglas Coupland en Generación X, es que mi vida sea una historia que merezca la pena ser contada.
Vivir en diesel
Hablas poco, dices mucho. Piensas despacio, actuas deprisa. La vida pasa... y se van cayendo hojas a toda velocidad. No tienes prisa. Estás fisicamente mejor de lo que has estado nunca. Tienes dinero, estabilidad, tranquilidad. Quieres construir desde una nueva posición. Estás siendo sensato. Prudente.
La prudencia es otra forma de miedo. Consumes poco porque vives poco, dejas los sentimientos aparcados por miedo a ser, a crecer, a que te sobrepasen. Quieres seguridad, quieres tranquilidad, quieres estabilidad. Quieres dejar de ser la pelota de pinball que la vida ha hecho de ti... y haciendo eso dejas de ser. Y sientes como la frustración crece en ti. Quieres paisajes, historias, leyendas, discusiones. Por primera vez hoy sacas la cabeza un poco del tiesto, horrorizado por algo que considerabas hecho y establecido. Sacuden tu mundo y te inquietas, pero enseguida vuelves al sopor, a la siesta, a la monotonia. Quieres rutina para coger fuerzas para los proximos achuchones, los proximos cambios, las proximas luchas.
Es mentira. Estás engañandote a ti mismo. Y lo sabes cuando la miras a ella y te sacude, cuando notas que algo arde en tu interior y no te atreves a dar el paso. ¿No te atreves o buscas una excusa que justifique tu fracaso? Eres tu... y a la vez eres menos tu. Ella te lo dice así y sientes como las garras de la duda se clavan en un interior y te sacan de tu caparazón. Asomas la cabeza. ¿Será posible? Es todo mentira. Quieres creer que es todo mentira. Y la mezcla combustiona lenta en tu interior, bum bum, bum bum, y sientes que nada te altera. Estás tan perdido en tu interior que no eres capaz de percibir lo que pasa fuera.
Y mientras el tren se aleja te sientes bien. Porque no has hecho el idiota, porque has consolidado. Porque no has asomado la cabeza arriesgando un rechazo que sabes seguro y a la vez... ¡que dulce la imposible victoria! En tu memoria golpean, bola de pinball que hace clinc clinc clinc, imagenes y sensaciones. El sabor de tabaco en su lengua. El eco de su risa cuando apoyaba la cabeza contra tu pecho. El tacto imposiblemente suave, delicioso, increible, de la curva de sus caderas. Y sientes una rabia incendiaria por dentro, todo se sacude. ¡No! ¿Por qué? ¿Por qué nunca más? Y un frio terrible te inunda, un vacio absoluto que hace que ningun sol caliente tu piel. La certeza de la soledad, del fracaso, de las historias condenadas a ser palabras en una pantalla y fantasia en tu mente.
No hay como evitarlo. El golpe fue duro y hay que reconsiderarse. Han sido años de caminar por el desierto y ahora esperas, deseas, NECESITAS un oasis. Algo que dé sentido a todo lo que se perdió. Pero no se puede vivir mirando atrás. La vida es aquí. La vida es ahora. Y si quieres sentir algo que te sobrepase, tienes que encender la chispa. Tienes que dar el paso y esperar esa bofetada pero... que sea una bofetada de otra. Precisamente ahora que estoy bien con ella, que estamos... comodos. No quiero perder la complicidad y cambiarla por tensión, no quiero reproches, ni celos, ni dominio, ni competencia. Quiero la pasión dulce y suave que sale de saberte unico en el mundo, de compartir un secreto, una forma de ver el mundo, una actitud. Quiero volver a contestar con los "yo no podría..." con los "¿y por qué no?". Ese soy yo. El "¿y por qué no?".
Y volveré a serlo. Tu, Alisa. Gracías por recordarme quien soy. Como yo te lo recuerdo a ti. Maldita :-P
miércoles, 27 de agosto de 2014
Viejos amores
Hace mucho tiempo descubrí que, con el tiempo y la confianza, la complicidad puede echarse a perder o puede fraguar. Uno se conoce a si mismo, conoce sus propios limites y conoce los limites de la gente que tiene alrededor. Y, si bien por el caracter esos limites a veces pueden suponer un problema, con el tiempo y las olas de la vida uno empieza a erosionarse. Y a darse cuenta de que determinadas piedras están ahí para apoyarse en ellas, que determinadas fronteras nos permiten asomarnos a los ojos de la otra persona desde la distancia. Que el respeto surge cuando uno entiende y acepta las diferencias, y como esas diferencias son hermosas y nos permiten compartir. Como lo que fue, no tiene porqué dejar de ser sino que solo cambia. Que nada es para siempre... ni tampoco muere del todo. Y que si uno se mantiene fiel a si mismo, a sus ideas, a su caracter, la vida le irá poniendo por delante todo lo que necesite. Paso a paso. Y así irá creciendo. A base de ser lo que fue, y más.
domingo, 24 de agosto de 2014
La frustración nos enseña paciencia
No sé quien fue que dijo que los españoles tenemos la costumbre de hacer de las carencias virtudes. Me gusta. Es una frase muy estoica, muy espartana. Pero al fin y al cabo es lo que hay. Dado que uno no puede tener todo lo que quiere... aprende a no querer lo que no tiene. A tomarse la vida con filosofia, a disfrutar de las cositas. Es la mejor forma de vivir por otra parte. La alternativa, el encabezonarse en la frustración y luchar hasta perder el aliento, chocandose contra un muro... eso no sirve para nada. Hay que aprender cuando conviene insistir y cuando es mejor encogerse de hombros, buscar otro camino y seguir adelante.
Lo que me recuerda, vuelvo a montar muñequitos. Portaros mal ! un abrazo.
sábado, 23 de agosto de 2014
Extraño
Acabo de leer un mensaje de Hector en el facebook y me he preguntado, ¿cuando fue que ví a Hector? Ah sí. El jueves a la hora del almuerzo. Y de repente soy consciente de que en una semana he estado en Rota, San Fernando, el Puerto, Cádiz, Madrid, Antequera. Si a eso le sumo la semana anterior en el extranjero, empiezo a ser consciente de todo lo que he hecho, toda la gente que he visto, todas las emociones por las que he pasado. He leido poco, he hablado mucho, he sentido bastante. Y rematé en una feria, con una gran amiga que me hizo reflexionar sobre dos cosas.
La primera, que existen personas que suponen una diferencia. Y que algo que no tiene nada de especial o que es incluso desagradable, con la persona adecuada al lado merece la pena y es interesante y divertido. Que crecemos y nos equivocamos, que exploramos y aprendemos... y a medida que lo hacemos, si vamos bien, ganamos seguridad en nosotros mismos, nos equilibramos. Y al igual que tantas y tantas relaciones desaparecen, otras evolucionan y toman un nuevo caracter. Vamos cambiando y ya no somos los que fuimos... pero aún sabemos reconocernos y hay gente que sigue suponiendo una diferencia. Eso es bueno.
Pero no reflexiono sobre eso. Reflexiono sobre como las cosas en su mayor parte son sencillas. Pero para hacerlas sencillas necesitamos de una cierta crueldad, de una capacidad de analizarlas despiadadamente. Constantemente caemos en la justificación, en el eufemismo, en la duda... porque a pesar de asumir un gran valor fisico, nos falta valor emocional. Eso es algo que he aprendido estos días, que simplificar es bueno, es practico pero también es muy dificil.
Y la otra cosa sobre la que he aprendido es sobre esa virtud que es la afirmación del ego. Nos enseñan la humildad como virtud cristiana, criando generaciones de ovejas, y de repente te encuentras con alguien que asume "mira, yo soy así. Y si no te gusta es tu problema." y sientes una especie de admiración. Una sensación de... demonios. Yo quiero eso en mi vida. Y está bien que te recuerden que existen otras formas de vida distintas de la duda. Así que, aunque ahora me siento extraño, en general estoy bien. Muy contento. Vengo reforzado de estos días, listo para sumergirme en otra cosa, otro mundo, otro ritmo. A ver que tal se me va dando.
lunes, 18 de agosto de 2014
Random encounters
Es una constante en las partidas de rol. Vas andando por el bosque y de repente, ¡zas! Un horrible monstruo con ganas de bronca aparece. Hay hasta un meme, "un ... salvaje aparece". Son eventos repentinos que cambian nuestra vida de casualidad.
Bueno, en nuestra actual existencia sedentaria eso no es tan normal. Pero, ¿quién no fantasea con que sucedan? En "Generación X" dicen que todos tenemos un desconocido fundamental en nuestra vida. Quizás sea el chico que te limpia el cesped o esa cajera del supermercado que siempre te sonrie. Un desconocido que, si llegaras a casa y encontraras un mensaje en el contestador que dice "soy ... , te quiero, dejalo todo y huyamos" lo harías sin pensarlo.
¿Por qué sucede eso? Porque existimos en contraste. Porque, aunque pretendemos reprimirlo y disciplinarnos y blindarnos en seguridad contra el caos, dentro de nosotros existe una parte que ama el caos, la aventura, lo desconocido. Es el motivo por el que a las mujeres les gustan los chicos malos y porque todos ansiamos lo que no tenemos, lo imposible. Es la chispa de dinividad que existe dentro del ser humano.
Y claro, en base a esa chispa suceden cosas. Solo hay que saber leer. Hoy en el Decathlon la cajera, una chica alta y bastante guapa, me ha clavado la mirada y me ha explicado algo. Entre lineas, su lenguaje corporal decía "soy una mujer de bandera y lo sé. Humillate, lombriz". Era divertido. Realmente mostramos mucho de nuestra personalidad en gestos casuales, en encuentros random. A veces, siento el impulso de atravesar la barrera de las convenciones sociales. De decirle a esa chica al azar: "entiendo la imagen que vendes. Y no la compro". Eso es porque dentro de los diferentes roles, yo elijo ser el joker de la baraja. Elijo reirme de todo, elijo prestarle atención a todo y no quedarme con nada, elijo ser nomada, inquieto, niño, idiota. Elijo ser un constante encuentro al azar.
Una buena amiga me preguntó una vez si estaba enamorado. Y le dije que claro, que estoy enamorado de la vida en todas sus infinitas posibilidades, sus contrastes, su lucha, sus exitos y sus miserias. En la vida ordenada, regular, de horarios y disciplina. Y en la vida caotica, desorganizada, de encuentros pasionales, de choques al azar, de contrastes de ideas, de barajas de cartas con caras y nombres que van cayendo y volviendo a aparecer. Estoy enamorado de aprender, de la curiosidad, de la siguiente esquina, la siguiente colina, la siguiente pregunta. Y me encanta que vosotros también lo estéis, malditos locos inquietos. Antes, en el coche, me preguntaba cuando fue la ultima vez que una chica me miró a los ojos y me dijo "te quiero". Creo que voy a hacerlo. Os voy a mirar a los ojos y deciros "os quiero". Así que id corriendo, antes de que me ponga tierno.
domingo, 17 de agosto de 2014
Viajes veraniegos
Vaya si tenía ganas de coger el petate y tirar. Me hacía una falta... uf. La tensión del final del curso fue una locura. Luego le sumamos la incertidumbre del "¿y ahora qué?". Y mis prisas por amarrarme una vida antes de que llegara la proxima ola a ponerme patas arriba, como si de repente me hubiera olvidado que "patas arriba" es mi estado natural. Así que claro, esa vida amarrada quedó sin amarrar y sigo a la deriva. Pero no hay prisa. Todo llega cuando tiene que llegar y lo importante es ir reconociendo las señales y conocerse a uno mismo.
¿Sobre los viajes? Pues bueno. Fui a Kiev a que se limpiaran el culo con mi corazón y se rieran en mi cara. Me vino bien. Por un lado me puse en una perspectiva correcta y reconstruí mis defensas, estaba demasaido falto de cariño. Por otro, me he pasado con las defensas y le he cogido miedo a sentir. Y acumulo demasiada rabia, que el no hacer deporte me impide desfogar. También comprobé, una vez más, que lo que nos cuentan por la tele es mentira, que Kiev sigue siendo una ciudad enorme y fascinante y que mi ruso está en pañales, pero que mi oido funciona mejor que mi cabeza. Ese fue un viaje productivo. Luego vino la serie de cancelaciones en bateria mientras mi trabajo me ponía la zancadilla y caimos en picado, porque sigo siendo muy dependiente de la gente. Cosas que pasan. Quien vive por la espada muere por la espada y el vampirismo social es lo que tiene.
Tenía muchas ganas de volver al Reich con Jose. Era en cierto sentido el ritual de clausura del curso, un poco acabarlo como empezó. Y fue muy diferente, claro. Estuvo bien y vi montones de cosas. Todo el mundo debería visitar alguna vez un campo de concentración, es una experiencia... no sé. Berlin es una ciudad del mundo, es por así decirlo como un puerto entre la tierra y el espacio. Aun no tengo claro si me gustó. Pero todo lo que vi, todo lo que aprendí... me recordó quien soy. En cierto sentido me puso los pies en el suelo. Que es importante. Que no. Porqué merece la pena vivir. Ya de Kiev volví con ganas de hacer cosas, de empezar mi vida. Y ahora estoy en ello. Uno necesita hambre para salir a cazar y estos viajes me han dado eso, y mucho más. Risas y buenos momentos, frio y tristeza a veces, mucho, mucho en lo que pensar. Y ahora la agenda se despliega ante mi, infinita como la estepa rusa, y tengo tanto por hacer y ganas de empezar. A vivir. A vivir.
Las caras se apilan y desaparecen
Antes pensaba en eso. En como hay gente que desapareció de nuestra vida para no volver y como eso es apropiado. aunque fueron importantes y grandes. Simplemente pasa. Raya y Radostina son buenos recuerdos, como Martin. Como toda esa gente que voy borrando del facebook.
En otra epoca me daría algo de pena. Ahora lo asumo como parte del ciclo de la vida, sin darle más importancia. Nos enseñan a decir "seremos felices para siempre", sin darnos cuenta que ese para siempre no existe, que es un limite (cuando x tiende a infinito), que nuestra mente no está preparada para asumir. Que las relaciones son cosas vivas que nacen, crecen, se reproducen y mueren. O no. Pero que nuestra pequeña tribu, esas treinta o cuarenta relaciones reales que tenemos (estoy hablando de todo tipo de relación, no solo de pareja. Como el sexo contamina nuestro vocabulario, demonios), está en constante mutación, al igual que nosotros.
lunes, 11 de agosto de 2014
anochece spbre fantasmas
Hoy ha sido un buen dia. Me he levantado tarde, hemos comido porqueria, hemos recorrido el museo de historia conebtabdo, aprendiendo, analizando. Hemos paseado. Hemos preparado el viaje y tomado un tren al menorial de Trepptower, donde hemos contemplado los fantasmas del imperuo sovietico y visto salir la luna desde alli, la inmensa explanada bajo la que descansan los huesos de 7000 soldados, dentro de un bosque-parque. Y eso ha sido hermoso.
Seguire luego
Seguire luego
miércoles, 6 de agosto de 2014
Complejos y matones
Hoy me ha sucedido algo curioso. Suelen empezar así estos articulos, no sé porqué. Estoy algo nervioso por andar a punto de empezar otro viaje, intentando establecerme y hacerme una serie de actividades y lugares... rutas vectoriales. "Voy a aquí, hago esto." En general, intentando cavarme mi lugar en el mundo.
En esas estaba, como digo, cuando internauticamente alguien me ha faltado al respeto. Lo interesante es el formato, una persona que suele estar encogida de la vida se crece ante mi. Claro, porque se lo consiente. No todos los matones son personas arrogantes y crecidas. Al contrario. Muchos matones son esas personas transparentes, invisibles, asustadas de todo, que lo que ocultan es una gran frustración y unas ansias de venganza terribles. Por eso en el momento en que ven que tienen ocasión, faltan.
¿Como se evita esa espiral de abuso (real o imaginado) - venganza - abuso - venganza ? Pues con mucho equilibrio y sentido del humor. Con respeto propio. El otro día en un debate comentaban que la autoridad parte del verse autorizado, que es lo que sucede cuando uno se conoce, se respeta y actua de acuerdo a sus limites. Entonces surge la empatia y el entendimiento. Sin ese conocimiento, ese equilibrio propio... siempre estaremos proyectando nuestros problemas, filias y fobias sobre los demás. Y así nunca dejaremos de ser un matón o un matón frustrado.
martes, 5 de agosto de 2014
Buen finde en Coru
Al final lo hice. Me presenté, vi como era esto y me fui corriendo a Coruña. Al torneo torre de hercules, a Román, a Migue, a los personajes de esgrima y a sentirme querido. Mereció mucho la pena. Y ahora empezamos otra fase, de mochila, de ver que tal, de no saber, de probar. Y estoy contento :-) Así que vamos a ir paso a paso, viendo que nos espera y que nos cuenta la vida. Tengo barba. Tengo el pelo extraño. Soy yo.
Una de las cosas curiosas de los ciclos vitales es esa. Hay una fase de desesperación, luego una fase de esperanza, luego volvemos a la desesperación. Y la clave como siempre es la actitud. Como te tomas las cosas. Que haces, que no haces. Como reaccionas. Estoy contento. Los compañeros de esgrima me han dado esperanza, he visto sitios y cosas en Madrid que me gustan. Es un exilio, pero no tiene porqué ser un exilio malo. Estamos a días de movernos por Europa y luego a dias de... ¿de qué? No lo sé. Pero algo inventaremos.
Portarse mal. Hasta pronto
Ale
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