lunes, 18 de agosto de 2014
Random encounters
Es una constante en las partidas de rol. Vas andando por el bosque y de repente, ¡zas! Un horrible monstruo con ganas de bronca aparece. Hay hasta un meme, "un ... salvaje aparece". Son eventos repentinos que cambian nuestra vida de casualidad.
Bueno, en nuestra actual existencia sedentaria eso no es tan normal. Pero, ¿quién no fantasea con que sucedan? En "Generación X" dicen que todos tenemos un desconocido fundamental en nuestra vida. Quizás sea el chico que te limpia el cesped o esa cajera del supermercado que siempre te sonrie. Un desconocido que, si llegaras a casa y encontraras un mensaje en el contestador que dice "soy ... , te quiero, dejalo todo y huyamos" lo harías sin pensarlo.
¿Por qué sucede eso? Porque existimos en contraste. Porque, aunque pretendemos reprimirlo y disciplinarnos y blindarnos en seguridad contra el caos, dentro de nosotros existe una parte que ama el caos, la aventura, lo desconocido. Es el motivo por el que a las mujeres les gustan los chicos malos y porque todos ansiamos lo que no tenemos, lo imposible. Es la chispa de dinividad que existe dentro del ser humano.
Y claro, en base a esa chispa suceden cosas. Solo hay que saber leer. Hoy en el Decathlon la cajera, una chica alta y bastante guapa, me ha clavado la mirada y me ha explicado algo. Entre lineas, su lenguaje corporal decía "soy una mujer de bandera y lo sé. Humillate, lombriz". Era divertido. Realmente mostramos mucho de nuestra personalidad en gestos casuales, en encuentros random. A veces, siento el impulso de atravesar la barrera de las convenciones sociales. De decirle a esa chica al azar: "entiendo la imagen que vendes. Y no la compro". Eso es porque dentro de los diferentes roles, yo elijo ser el joker de la baraja. Elijo reirme de todo, elijo prestarle atención a todo y no quedarme con nada, elijo ser nomada, inquieto, niño, idiota. Elijo ser un constante encuentro al azar.
Una buena amiga me preguntó una vez si estaba enamorado. Y le dije que claro, que estoy enamorado de la vida en todas sus infinitas posibilidades, sus contrastes, su lucha, sus exitos y sus miserias. En la vida ordenada, regular, de horarios y disciplina. Y en la vida caotica, desorganizada, de encuentros pasionales, de choques al azar, de contrastes de ideas, de barajas de cartas con caras y nombres que van cayendo y volviendo a aparecer. Estoy enamorado de aprender, de la curiosidad, de la siguiente esquina, la siguiente colina, la siguiente pregunta. Y me encanta que vosotros también lo estéis, malditos locos inquietos. Antes, en el coche, me preguntaba cuando fue la ultima vez que una chica me miró a los ojos y me dijo "te quiero". Creo que voy a hacerlo. Os voy a mirar a los ojos y deciros "os quiero". Así que id corriendo, antes de que me ponga tierno.
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