sábado, 30 de agosto de 2014
Hoy he estado con una buena chica
Realmente hoy lo que me apetecía era escribir sobre el dos de mayo. No sé, salí del trabajo y me sentí un poco así. Pero sobre eso lo haré otro día. Porque aunque no pensé que la fuera a ver este finde, al final quedé con Tas y su amiga Irina y estuvimos paseando por Madrid, tumbados en el retiro y charlando. A ratos ellas en ruso, a ratos los tres en español. Tenía muchas ganas de ver a Tas y no me ha decepcionado. Es... buena. No de una forma inocente y empalagosa, sino de una forma real.
Yo soy un buen tío. Lo digo a mi pesar, porque no me gusta y me trae bastantes disgustos a veces, aunque en el fondo me alegro. Pero no dejo de ser también un cinico. Y un marino. Y haber visto muchas cosas y aceptar casi cualquiera. Por tanto, yo intento llevar a cabo la maxima de Maquiavelo que dice que el Principe debe operar en el bien, pero estar siempre dispuesto a caer en el mal cuando sea necesario.
Tas no es así. Es buena tía. Y por eso lo pasa fatal. Porque no le importa ayudar a todo el mundo, porque tiene una sonrisa para todo, porque solo quiere que la quieran. Así, en seco. Porque es una chica que consigue las cosas con poco esfuerzo, porque es muy buena, y como consigue las cosas faciles, las da faciles. Y no es consciente de que la gente solo valora lo que obtiene con mucho esfuerzo. Pero ese no es mi problema. A mi no me da pena la gente que se moja por no querer llevar paraguas, o por no molestarse en aprender a usarlo cuando vé nubes de tormenta. Yo tomo lo que la vida me da y hoy me ha dado una tarde muy divertida con una chica muy linda, de esas que te hacen tener fé en la humanidad (aunque pobrinha, no duraría mucho) y su amiga, mucho más cinica y malvada, que me ha recordado a esa chica que aparece tanto en mis articulos ultimamente y que sigue molando muchisimo.
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