El otro dia, a cuento de una broma sobre mi capacidad de planificación, una amiga me dijo 'te has convertido en un adulto'. Me temo que es verdad. Donde antes tenía reacciones demasiado emocionales, ahora soy más logico y frio. Me pienso más las cosas. Esto tiene pros y contras, como todo. He perdido buena parte de mi espontaneidad y esas salidas tan "locas" que tenía ya no están ahí. Cuesta mucho más hacerme arrancar y moverme. Me falta un puntito de hambre. Y de fondo. Me canso enseguida de las cosas y de la gente. En cambio, como decía también esa misma persona, me cuido más a mi mismo. Y eso es importante, hay que saber darse a uno mismo el lugar que se merece.
Pero no solo yo. Paralelamente a mi, Alisa tambien se ha vuelto una adulta responsable. Se para y piensa, actua con logica. Se cuida a si misma. Creo que esa es una de las claves de hacerse adulto, conocerse a uno mismo y reconocer nuestros propios limites. Antes siempre nos estrellabamos con barreras imposibles, queriamos abarcar más de lo que era posible... ahora nos damos cuenta de que, oye, tampoco hace falta tomarse a uno mismo tan en serio. No hace falta tomarse a chiste, pero sí darse cuenta de que no pasa nada porque alguien no te conteste una llamada de telefono, porque esté ocupado o porque ahora tenga ganas de ver la tele. No hay prisa. Simplemente hay que saber tomarse las cosas con su debida gravedad. Y de ahí surge el entendimiento y la confianza. Me gusta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario