viernes, 3 de julio de 2015
Let things flow
El otro día tuve una especie de revelación. Que verdad es que nadie escarmienta en cabeza ajena. Estaba hablando con una ex, una chica fantastica, y le comenté de acercarme a su facebook. Y según fui mirando fotos me di cuenta de una serie de cosas que, aunque la gente te las dice, nunca las asumes hasta que te pegan un bocado en el cuello.
Esas cosas son, basicamente, dos. Que una vez una relación se acaba, se acaba. Esa persona cierra la puerta y sigue con su vida. Una vida que por supuesto no te incluye, aunque tu estés acostumbrado, pro tu trabajo, a cerrar y abrir puertas constantemente a medida que embarcas y desembarcas.
Y la otra, que ser amable y simpatico no significa tenerte en cuenta. Significa eso, ser amable y simpatico. Que en un momento dado estás bien y mola echar unas risas. Pero como dicen los guiris "at the end of the day", no va a sacrificar nada por ti. Que es el valor de las cosas, cuanto estás dispuesto a dar. Sobre todo tiempo, claro. No somos conscientes de que, tirados en la cama sin nada que hacer, mientras esperamos que nos contesten ese mensaje que nos importa, podemos dedicar un rato a esa persona que nos escribe. Eso no nos supone ningun sacrificio, más allá del tiempo que ya estamos perdiendo con el movil. Que como ya he dicho alguna vez, si estoy en facebook o en el whatsapp es porque no tengo nada mejor que hacer. Hoy, que me he pegado la tarde paseando con Paul por Londres, no he visto el movil en toda la tarde. Total, ¿para qué? Me lo estaba pasando bien. Pero cogerse un tren y pegarse un fin de semana para ver a una persona es otra cosa.
Así que bueno. Vamos a dejar de mendigar y de ser idiotas. Vamos a hacer una vida que nos guste vivir y en la que nos la pasemos bien y vamos a poner los pies en el suelo. Que una cosa es hacernos ilusiones y otra ser idiotas.
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