Ayer quedé con un amigo para tomar algo. Hablamos un poco de todo lo divino y lo humano y salió el tema de las situaciones sentimentales. Le comenté que en cierta ocasión fue a una cita que pareció una entrevista de trabajo y mi amigo apuntó: "Eso se debe a que tu te consideras joven. Tu aún crees en eso de conocer a la otra persona, ir viendo como avanza, el romance... mientras que una mujer de nuestra edad ya piensa de otra manera."
No me lo había planteado hasta que él lo dijo pero, pensandolo un momento, veo muy probable que tenga razón. Al fin y al cabo, lo que condiciona el lenguaje es el momento. A todos nos entra sed cuando nos dicen que se va a cortar el suministro de agua.
Quizás me engaño a mi mismo. Quizás vivo como si fuera alguien mucho más joven de lo que realmente soy pero... ¿quién determina eso? ¿En qué momento dejamos de ser jovenes y pasamos a convertirnos en "adultos"? Es una cuestión de sensaciones y actitudes. No sé hasta que punto puedo mantener este ritmo... pero no tengo ganas de cambiarlo. Lo que me lleva a la situación que mi amigo comentó: o me relaciono con gente más joven o con gente más alternativa. Dada a relativizar.
Otro apunte que hizo muy bueno es la cuestión del lenguaje. Uno debe mantener la iniciativa. Cuando lo que transmite es indecisión, la gente no lo interpreta como una posibilidad sino como falta de seguridad. Eso dice mucho sobre la actitud normal de la gente, tendente a lo negativo, pero es un hecho que debemos trabajar con el entorno para irlo modificando, en lugar de frustrarnos porque el entorno no nos entiende. Está en nosotros. Y podemos hacerlo, a poco que mostremos voluntad y una actitud adecuada.
La conversación de ayer me resultó muy interesante. Ahora es cuestión de irlo aplicando. Poco a poco. Poco a poco.
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